Ahora durante esta pandemia sin contacto físico y con mucho distanciamiento social más que nunca se desea poder revivir aunque sea por unos minutos esa euforia de estar en el mismo lugar que tu banda preferida escuchando su música y entonando sus canciones a todo pulmón, si es tu caso, la película colombiana La Noche de la Bestia es una gran opción para disfrutar dentro del marco del Festival Internacional de Cine de Guanajuato que hoy está de forma gratuita en su página de Internet.

Guanajuato, 25 de septiembre (SinEmbrago).– ¿Cuál fue tu primer concierto?, ¿era de tu banda preferida?, ¿cuántos años tenías cuando sucedió?, ¿recuerdas el look que traías en ese entones?…. Seguro que después de contestar a estas preguntas ha llegado a tu mente una ráfaga de recuerdos de tu adolescencia, y seguido de esto, un suspiro de añoranza por esos tiempos.

Ahora durante esta pandemia sin contacto físico y con mucho distanciamiento social más que nunca se desea poder revivir aunque sea por unos minutos esa euforia de estar en el mismo lugar que tu banda preferida escuchando su música y entonando sus canciones a todo pulmón. Si lo que deseas es sentir eso de nuevo sin poner en riesgo tu salud, una opción es ver la cinta La Noche de la Bestia, de Mauricio Leiva Cock.

La cinta colombiana tuvo su estreno en México dentro del Festival Internacional de Cine de Guanajuato. La historia es sobre “Chucky” y “Vargas”, dos adolescentes y grandes amigos que tienen un único deseo: llegar a ver a Iron Maiden en su concierto en Bogotá, que sucedió en 2008. Sin embargo, aunque sus boletos ya están más que listos, una serie de obstáculos complican su misión.

Los mexicanos Benjamín Figueroa García, quien fue guionista de la cinta, y David Figueroa García, productor, conversaron con SinEmbargo acerca del origen de esta idea que llevaron a la pantalla.

“La idea surge a partir de que Mauricio, se acerca a mí y me dice que tiene esta idea de hablar de un par de chicos que van a un concierto de Iron Maiden porque él tenía una anécdota de unos amigos que traían un suceso muy similar. Se acercó a mí porque sabía que me gustaba ese tipo de música”, comentó Benjamin para este diario.

La historia nació de aproximadamente 20 personas, cercanas a ellos, que compartieron sus anécdotas sobre su primer concierto, todos tenían en común que, aunque fue un gran momento en sus vidas, lo vivieron con tropiezos.

“Lo que empezó esto fue que empezamos hablar de lo que significaba el concierto para ellos, lo que significa ir a un concierto jóvenes, y cómo nuestros gustos musicales al final de cuentas nos van definiendo como seres humanos”.

David y Benjamín Figueroa García. Foto: Bianka Estrada, SinEmbargo

El guionista explica que todo inició para ser un cortometraje, pero conforme fueron avanzando las ideas, notaron que la historia era para un proyecto más grande que además se sumergiera en la profundidad de los personajes y en el contexto que rodeó a aquel concierto que ahora es histórico.

“El concierto es como la meta de los personajes, pero nuestra película es el viaje. Es como esta historia los va definiendo y cómo el viaje a final de cuentas significa algo más que el concierto”.

“En esa época Colombia tenía problemas más que nada para tener bandas de renombre internacional por el contexto de violencia que estaba viviendo el país, entonces no muchas bandas querían visitar el lugar, y el hecho de que Iron Maiden de pronto decidiera tener su primer concierto en el 2008, empezó un movimiento de apertura, para toda la música, para eventos internacionales en todo el país. Entonces, esto fue una apuesta que hizo Iron Maiden que de hecho genero mucho impacto en toda Latinoamérica, gente de varios países de Sudamerica fueron al concierto. Había más gente de la que podía entrar al concierto. Hubo problemas de logística por lo mismo e históricamente es considerado uno de los conciertos más importantes de Sudamerica de metal, y uno de los conciertos más épicos de la historia de Iron Maiden”.

La historia de estos amigos se desarrolla en las calles de Bogotá, Colombia, justo en la periferia del lugar donde se dio este concierto.

El evento se volvió en algo histórico además en ese país porque, según explica David, más bandas internacionales se animaron a tocar ahí: “Los colombianos lo entienden como el principio de una nueva era para los conciertos para Bogotá, en Colombia”.

Si la amistad es el alma de la cinta, evidentemente la música se convierte en el pilar más fuerte. El metal de Iron Maiden causa una explosión que emociona hasta para quien no está familiarizado con su música.

La noche de la bestia tendrá funciones en el GIFF. Foto: La noche de la bestia, Facebook

Conseguir los derechos para que las canciones sonaran ahí, como lo hacen, no fue nada fácil. El equipo de la La noche de la bestia tuvo que ponerse en contacto directo con los managers de la banda para obtenerlos.

“Ellos fueron súper abiertos. Nos sorprendió de hecho lo tanto que apoyaron al proyecto, y que les gustara el espíritu de lo que tratamos de hacer. Básicamente nos han apoyado de una forma increíble. De todas las solicitudes que les hemos hecho, han reaccionado de una forma muy positiva. Sin ellos la película como existe actualmente sería imposible”, reafirma David.

Claro, que para que la música apareciera en la cinta se debió tener el consentimiento de los integrantes de la agrupación británica, quienes hasta la vieron.

“Tenemos entendido que así fue. Escuchamos por parte de sus agentes, que la vieron y les gustó, y están contentos con el proyecto y de ahí fue la consecución de los derechos para las canciones”.

La película por ahora sólo está dentro del Festival de Guanajuato, únicamente este viernes viernes se podrá ver en línea y gratis a través de su página de Internet.

Benjamin y David esperan que tenga su estreno comercial en cines colombianos a inicios de 2021, y pronto también llegar a más lugares de México.

La amistad es importante en la cinta. Foto: La noche de la bestia, Facebook

“Todos tenemos esta historia sobre nuestro primer concierto y casi siempre son historias que no necesariamente son muy buenas o muy bonitas. Siempre hay una desgracia. Siempre hay una tragedia. Siempre hay estas anécdotas que nosotros tenemos mucha añoranza. Tanto él como yo, y creo que muchos de nosotros, estamos definidos por la música que hemos visto. Esta parte de la adolescencia , mientras nos estamos definiendo como seres humanos, hay estos eventos que son muy importantes. Y lo que nosotros queríamos reflejar es cómo estos eventos nos marcan de una forma distinta a la que nosotros esperamos primero, por eso toda la idea de que ellos siempre llegar al concierto. Y por otro lado hablar de cómo nosotros vamos creciendo, como seres humanos a partir de todos estos gustos y todas estas necesidades”, culmina Benjamin.

 

Los mexicanos David y Benjamín Figueroa García. Foto: Bianka Estrada, SinEmbargo