El Colegio de Postgraduados expuso que el asunto del Nuevo Aeropuerto “está enfocado en el debate político, dejando de lado la preocupación ambiental y social que el proyecto representa”. También criticó la falta de metodología en la Consulta Nacional impulsada por el nuevo Gobierno.

Este jueves inició la Consulta Popular. Los mexicanos podrán votar en una de las mil 73 urnas colocadas en 538 municipios del país. Recibirán una boleta en la cual podrán seleccionar entre continuar la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco, o construir dos pistas en la base militar de Santa Lucía y rehabilitar los aeropuertos de la Ciudad de México y Toluca.

El Lago Nabor Carrillo es una de las únicas fuentes captadoras de lluvia –con una capacidad de 12 hectómetros cúbicos (hm3)– que ofrece una alternativa al problema de gestión de aguas, el mal aprovechamiento de la precipitación que se conjuga con la sobreexplotación, por lo que su desecación lleva implícita una disyuntiva: o seguridad hídrica o aeropuerto.

Ciudad de México, 25 de octubre, (SinEmbargo).– El proceso de decisión sobre el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) se politizó y eclipsó la discusión de los impactos ambientales y sociales que el proyecto generará en la zona, destacó el Colegio de Postgraduados.

Los especialistas destacaron que el resultado de la encuesta que se lleva a cabo desde este jueves para definir si se continúa con la construcción del NAIM o si se modernizan el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y el de Toluca, mientras se levantan dos pistas sobre la Basa Militar de Santa Lucía, sólo se capitalizará políticamente por los diferentes actores que encabezan la discusión.

En un comunicado, el Colegio planteó que “el asunto está enfocado en el debate político, dejando de lado la preocupación ambiental y social que el proyecto representa”, así como los problemas que la actual obra deja en “el ordenamiento territorial, los hundimientos en la zona de construcción y los efectos de captación, fuga y distribución de agua para la Ciudad de México y la Zona Conurbada, de donde Texcoco es parte“.

En este sentido, los investigadores del Colegio de Postgraduados apuntaron que las problemáticas del proyecto y la consulta son económica, ambiental y social.

El NAIM generaría daños irreversibles en la zona de Texcoco. Foto: Colegio de Postgraduados.

Este jueves inició la Consulta Popular sobre el futuro del NAIM. Durante cuatro días, los mexicanos podrán votar en una de las mil 73 urnas colocadas en 538 municipios del país. Las mesas estarán abiertas de 8 de la mañana a 6 de la tarde.

Para ello, los participantes sólo necesitan su credencial de elector. Recibirán una boleta en la cual podrán seleccionar entre continuar la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco, o construir dos pistas en la base militar de Santa Lucía y rehabilitar los aeropuertos de la Ciudad de México y Toluca.

TEXCOCO: PROBLEMAS AMBIENTALES

El Colegio de Postgraduados expresó que el proyecto en Texcoco generaría una mayor contaminación, pérdida de terrenos de cultivo por el cambio de uso de suelo, además de eliminar una zona natural de descarga en la que confluyen varios ríos.

“Desde el proyecto denominado ‘Plan Lago Texcoco’ no se ha hecho nada”, y el proyecto pondría en peligro una zona natural de descarga en la que confluyen ríos como Churubusco, La Compañía, Los Remedios y los ríos Texococo, Coaxcacuaco, San Bernardino y Chapingo.

En 1965, el ingeniero Nabor Carrillo Flores, ex Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de 1953 a 1961, propuso un plan de rescate para la Ciudad de México que desde tiempos histórico sufría de inundaciones y problemas de desabasto de agua, provocados principalmente por el crecimiento poblacional y la urbanización que acompaño el proceso.

El Plan Lago de Texcoco tenía el objetivo de crear un sistema hídrico completo para el almacenamiento y tratamiento del agua del área metropolitana como una forma de resolver los problemas de hundimiento de la ciudad. Para ello, se construyó un primer modelo a escala de lo que podría representar la recuperación de todo el viejo lago. El Lago Nabor Carrillo nació en 1982 luego de que se colapsaran mil hectáreas para su llenado.

El modelo que para entonces ya era replicado por los ingenieros Fernando Hiriart, Roberto Garau y Gerardo Cruckshank se convirtió en la obra más exitosa de recuperación ambiental del país. De manera gradual miles de aves comenzaron a apropiarse del Nabor Carrillo por lo que fue reconocida como región hidrológica prioritaria por parte de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) y como humedal prioritario para la distribución de aves playeras en México en la Estrategia para la conservación y Manejo de Aves Playeras y su Hábitat en México (Semarnat 2008).

El Lago Nabor Carrillo es una de las únicas fuentes captadoras de lluvia –con una capacidad de 12 hectómetros cúbicos (hm3)– que ofrece una alternativa al problema de gestión de aguas, el mal aprovechamiento de la precipitación que se conjuga con la sobreexplotación, por lo que su desecación lleva implícita una disyuntiva: o seguridad hídrica o aeropuerto.

El Lago Nabor Carrillo es un cuerpo de agua de mil hectáreas implementado con el objeto de respetar la vocación lacustre del Valle de México y del Lago de Texcoco, en donde en 1325 se fundó la ciudad de México-Tenochtitlán. También es el hogar de miles de aves endémicas y migratorias. Foto: Cri Rodríguez, SinEmbargo.

Sin embargo, en abril de 2018, la Comisión Nacional de Agua (Conagua) admitió la conversión del lago en una pequeña laguna de regulación. El daño provocado por las obras de construcción del Nuevo Aeropuerto no fue anunciado por ninguna de las evaluadoras del proyecto. Las afectaciones ambientales, ecológicas y sociales simplemente fueron ignoradas.

Personajes como José Luis Luege Tamargo, ex titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y ex director de la Conagua, han argumentado que el Gobierno federal ocultó a los mexicanos la destrucción del hábitat de un número importante importante de aves locales y migratorias. La Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto omitió tanto esa condición como la de los beneficios en el microclima para el Valle de México, lo cuál viola la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección del Medio Ambiente.

A pesar de la advertencia de un daño ecológico irreversible que se causaría por la extinción del único cuerpo de agua vivo en Texcoco, los trabajos continúan y ya han reducido al 30 por ciento su capacidad total.

LAS DUDAS

El Colegio de Postgraduados cuestionó al próximo Gobierno la falta de información sobre qué pasará con los terrenos de la obra que se construye en Texcoco, si los ejidatarios indemnizados deberán devolver el dinero o qué sucederá con las demandas que los contratistas podrían realiza pon incumplimientos de contrato.

Los investigadores también criticaron el poco tiempo que se dio para el debate entre los especialistas, así como la falta de información “desde el punto de vista ambiental, económico, político y, sobre todo, científico“, para que los mexicanos emitieran su opinión en la consulta.

Pese a resaltar el potencial económico de la zona de Texcoco, sobre todo en precios inmobiliarios, también señala que la construcción generaría severos daños ecológicos, por lo que recomendó al nuevo Gobierno realizar ordenamientos territoriales ecológicos en el país, para evitar que temas como el de Texococo se repitan en el futuro.

Finalmente, también criticaron la incertidumbre política, económica, ambiental y social que el resultado de la consulta impulsada por el nuevo Gobierno podría provocar.

-Con información de Karen Castillo.