Ayer por la noche, cuando Donald Trump ya había anunciado la firma de la orden para la construcción del muro entre México y Estados Unidos, el Canciller mexicano Luis Videgaray dijo que había señales “alentadoras” en el diálogo con el Gobierno del magnate. Horas antes, el Presidente Enrique Peña Nieto anunció que no cancelaría su viaje a Washington pese al día de embates. Y hoy, luego de Trump emplazó su reunión con el mandatario mexicano al pago del muro, finalmente Peña canceló el encuentro. Retener la cancelación del viaje del Presidente, aunque todos pedían lo contrario, puso otra vez a Videgaray en el centro del huracán y a Peña, dijeron algunos, en ridículo.

Para líderes de opinión, la actual relación entre ambos países es consecuencia de la invitación, a cargo de Videgaray, que el Gobierno de Peña Nieto hizo a Trump a Los Pinos en agosto pasado. Políticos de oposición criticaron que el Canciller retrasara la cancelación del viaje del Presidente a Washington: le pintó un escenario optimista, dicen.

Ciudad de México, 26 de enero (SinEmbargo).- Luis Videgaray Caso, Secretario de Relaciones Exteriores, sigue en Washington a pesar de que los presidentes de Estados Unidos y México anunciaron la cancelación de la reunión que se celebraría el próximo martes. Está “negociando”. Pero las cosas parecen no haber salido bien para él. Otra vez.

La noche de este jueves, desde Washington, Videgaray dijo que pagar el muro que quiere construir el Presidente estadounidense Donald Trump es algo que su país no puede aceptar “por dignidad”.

“Hay temas que son [inaceptables] por dignidad, que no tienen que ver con las exportaciones o la economía, sino con el corazón y el orgullo de los mexicanos. Así como ofrecemos respeto, los mexicanos debemos respetarnos a nosotros mismos, nuestra historia y símbolos nacionales”, dijo.

Y abundó: “No coincidimos en que el muro sea la mejor manera de proteger o generar una buena convivencia entre vecinos, pero pueden defender sus fronteras como mejor les parezca […], pero de ahí a pretender que sea el pueblo de México el que pague por un muro es pasar de una acción soberana a algo que es profundamente inaceptable”

También reconoció que la delegación mexicana que él encabeza “fue sorprendida” por los tuits tempraneros de Trump, donde expresó que si México no pagaba el Muro, entonces la visita de Enrique Peña Nieto no tenía sentido.

El canciller también habló del arancel del 20 por ciento a las importaciones de productos mexicanos que planea aplicar el Gobierno de Trump: “Un impuesto a las importaciones de Estados Unidos a productos mexicanos no es manera de hacer que México pague por el muro, sino [que] el consumidor norteamericano, que pagaría más caros los aguacates, las lavadoras, las televisiones”, afirmó desde la Embajada de México en Washington.

Videgaray se dijo confiado de reanudar las “reuniones de alto nivel” con el Gobierno de Estados Unidos en “las próximas semanas”.

Pero Videgaray, de acuerdo con políticos e intelectuales, volvió a perder la partida con Washington. La primera vez fue a finales de agosto pasado, cuando invitó a Trump a Los Pinos.

El Presidente Donald Trump advirtió esta mañana que si México no estaba dispuesto a pagar los 3 mil kilómetros de muro a lo largo de la frontera entre ambos países, cuyo costo se valora entre 12 y 15 mil millones de pesos, por lo que lo mejor sería cancelar el encuentro con Enrique Peña Nieto. Horas después, a través de su cuenta de Twitter, el mandatario mexicano anunció que cancelaba su viaje a Washington.

Más tarde, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, reveló que el magnate tiene entre sus opciones imponer un impuesto del 20 por ciento sobre todas las importaciones procedentes de México para costear el muro.

La visita de Videgaray a Estados Unidos ha provocado una nueva polémica en México. El año pasado organizó la visita de Trump a Los Pinos y terminó en un conflicto diplomático: puso entre las cuerdas al Presidente Enrique Peña Nieto.

“Videgaray, quien gestó el bochornoso encuentro de agosto entre Peña Nieto y el candidato Trump, cosechó su segunda humillación ante el enemigo número uno de los mexicanos. El dislate diplomático se sintió incluso en la semántica del anuncio. Mientras que Peña Nieto dijo que decidió suspender su entrevista con Trump, el magnate presidente dijo que ambos habían acordado suspender el encuentro y la Casa Blanca se aprestó a comunicar que busca una nueva fecha, quitando hierro al malestar mexicano”, dijo hoy El País.

En su primer día en la Casa Blanca, Videgaray Caso aseguró que el Presidente de Estados Unidos había enviado mensajes “positivos” y “alentadores”, pese a que el magnate ya había firmado la orden ejecutiva para el muro cuando él y el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, sostenían la reunión con los representantes del país norteamericano.

“El hecho de que por primera vez un Presidente de Estados Unidos reconozca que deben de asumir su responsabilidad en el flujo de armas que van de EU a México, eso no lo habíamos escuchado y mucho menos con esa claridad […]. En ese sentido pues es una señal, francamente, muy alentadora y que contribuye a lo que fue un día de contrastes”, dijo ayer por la noche en entrevista en Televisa.

Tanto el Presidente mexicano como su amigo y Secretario de Relaciones Exteriores recibieron críticas por no tener “valor” ni “dignidad” para cancelar el encuentro ayer mismo.

Trump se les adelantó: muy temprano, por la mañana de este jueves, anunció que la cita no tenía sentido.

Y Peña, ya tarde, dijo que no iba.

“El flamante canciller, Luis Videgaray, el hombre que le habla al oído a Peña Nieto, quedó en evidencia apenas 22 días después de tomar posesión de su cargo y a pocas horas de que comience la negociación sobre el Tratado de Libre Comercio que Trump también quiere dilapidar”, agregó El País, en una nota firmada por Jacobo García.

Para algunos intelectuales, la actual relación entre ambos países es consecuencia de la invitación que el Gobierno de Peña Nieto hizo a Trump a Los Pinos en agosto pasado, cuando el republicano aún se encontraba en campaña electoral. Mientras que políticos de oposición criticaron que Videgaray retrasara la cancelación del viaje del Presidente a Washington debido a que le pintó un escenario optimista.

A columnistas de la prensa nacional se les filtró que el magnate suavizó su discurso ante el reclamo del canciller por la orden de edificación del muro.

“Esta es la consecuencia del precedente de debilidad de la infame invitación aquella…”, expresó el periodista León Krauze en su cuenta de Twitter.

“Y claro: parece que la célebre amistad [de Videgaray] con el señor [Jared] Kushner [Consejero Superior del Presidente] no fue suficiente…”, agregó.

A su vez, el historiador Enrique Krause escribió en su cuenta de Twitter: “Trump impondrá 20% a las importaciones mexicanas en su país. Pagarán los contribuyentes estadounidenses. Y nos afectara severamente”.

Y agregó en otra publicación: “México ganó una negociación clave con Estados Unidos en 1877, por ser firme y digno”.

Rocío Nalhe, la coordinadora del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), criticó la actuación del Canciller mexicano Luis Videgaray en la crisis diplomática que atraviesa México. Consideró que la decisión, de ayer por la noche, del Presidente mexicano de no cancelar el viaje se pudo deber debido a que el funcionario le pintó un escenario optimista y le dio señales de que la situación no era tan grave.

“Es necesario un Canciller mexicano con táctica, con experiencia en el servicio exterior. Si Luis Videgaray sale a decir que fueron ocho horas maravillosas, el Presidente también, me imagino, piensa que había una negociación que iba bien”, recriminó la legisladora en declaraciones a la prensa.

Nalhe resaltó que la fricción que vive hoy México con Estados Unidos no se había visto desde la época de la Revolución, y la calificó como “de dimensiones muy grandes”. Por ello reiteró la importancia de un Canciller “con experiencia” y acorde a las circunstancias.

La coordinadora de Morena destacó que México debe “replantearse su política a seguir con Estados Unidos” y marcar una política de integración nacional.

Además conminó al Presidente Peña Nieto a que suspensa las licitaciones petroleras en el Golfo de México, pues consideró que ésa sería una fuerte respuesta ante la relación unilateral que ha adoptado Trump.

“Que no licite ni un bloque más en el Golfo de México (para la explotación de petróleo), dentro de la Ronda 1, ya que beneficia sobre todo a empresas de capital norteamericano”, recalcó.

Por su parte, el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados (Jucopo), el perredista Francisco Martínez Neri, consideró que el Ejecutivo federal debió haber tomado la decisión de cancelar su viaje desde la noche de ayer miércoles, cuando dio su mensaje a la nación, y afirmó que “hay un nivel bajísimo de diplomacia”.

El legislador indicó que existe un deterioro de la relación diplomática entre ambos países, pero aún no se puede hablar de un eventual rompimiento de relaciones: “tenemos que hacer todos los esfuerzos para que ello no ocurra”.

El presidente de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, el Diputado panista Javier Bolaños Aguilar, pidió que Videgaray Caso e Ildefonso Guajardo, regresen de inmediato al país, “pero antes hagan saber al Gobierno de Washington que rechazamos su postura, que reflexione y mida sus acciones”.

Y agregó: “Los buenos vecinos, fincados en la buena vecindad, se tratan bien sin barreras o prejuicios, pero sobre todo sin muros de por medio, sin estorbos que sólo dañan una relación de años”.

A su vez, el Diputado perredista Omar Ortega Álvarez dijo que la Jucopo solicitará una reunión con el Canciller Luis Videgaray para que informe del resultado de su visita a los Estados Unidos y exponga cuáles van a ser las líneas de la política exterior frente a ese gobierno.

La líder nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales Magdaleno, consideró que lo importante es saber qué hacer a partir de la confirmación de las amenazas de Trump, como la construcción del muro al norte del país y llamó a abrir un espacio de discusión entre diferentes actores del país para hacer frente al magnate:

“Cuando digo Cumbre hablo de una reunión al más alto nivel, gente que una vez que se tomen definiciones nos llevemos todos una responsabilidad, se debe abrir la discusión, incluir la visión de todos”.