La baja en los precios del petróleo y los impactos económicos que deje el coronavirus sobre la economía nacional y la de EU impactaron la perspectiva de la deuda soberana de México, dijo la agencia calificadora.

Ciudad de México (SinEmbargo).- La calificadora Standard & Poor’s recortó la calificación de la deuda soberana de México a ‘BBB’, lo que significa una perspectiva negativa. Además, redujo la nota de la moneda local a ‘BBB+’ por el impacto en la tendencia de crecimiento del país.

En un comunicado la agencia S&P Global Ratings  previó un impacto sobre la economía nacional producto de los shocks del COVID-19 y de la caída en los precios internacionales del petróleo. Las afectaciones de la pandemia de coronavirus impactarán sobre México y su principal socio comercial, Estados Unidos.

Después de la baja de nota, el tipo de cambio se elevó de 22.84 pesos a 23.22 pesos tras el recorte de un nodo en la calificación crediticia.

“Estos shocks, aunque temporales, empeorarán la ya débil dinámica de la tendencia de crecimiento para 2020-2023, que refleja, en parte, menor confianza del sector privado y el poco dinamismo de la inversión”

La perspectiva negativa que observó S&P indicó un posible nuevo recorte en los próximos 12 a 24 meses, debido a que las políticas pueden tener una ejecución irregular o que no sea efectiva. La base tributaria de México es principalmente petrolera, de lo que ingresa Petróleos Mexicanos (Pemex), por lo que las finanzas nacionales se enfrentan a un potencial debilitamiento por la presión sobre la paraestatal y la rigidez del gasto.

La calificación anterior sobre la moneda mexicana era de ‘A-‘.

“Suponemos que el Gobierno tomará medidas para contener a ampliación del déficit fiscal que proyectamos y el incremento en la carga de la deuda soberana como resultado de la desaceleración económica -provocada por los recientes shocks externos.”, observó la calificadora. Pero destacó que el desempeño fiscal de México lleva un periodo prolongado de debilidad y un consecuente aumento en la deuda o una débil aplicación de políticas económicas, podría desembocar en un nuevo recorte de nota.

Ayer, la calificadora Moody’s actualizó sus pronósticos de crecimiento para las economías desarrolladas y emergentes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) por los efectos económicos a causa de la pandemia de coronavirus en el mundo.

En el caso de México estimó una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del 3.7 por ciento durante el 2020 y una recuperación del 0.9 por ciento para el 2021. En este ajuste, Moody’s previó que durante el primer trimestre del año, se contraerá un 5.2 por ciento; pero en marzo, la agencia tenía pronosticado que la economía mexicana creciera un 0.9 por ciento.

En cifras nacionales, la actividad económica disminuyó 0.8 por ciento en enero de 2020 respecto al mismo mes del año anterior debido a la caída del sector agrícola y del industrial, de acuerdo el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El organismo afirmó que este retroceso en el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) fue resultado del decrecimiento de las actividades primarias (1.6 por ciento) y secundarias (0.5 por ciento). Sin embargo, el sector terciario creció 1.1 por ciento.