En estos tiempos modernos uno de los principales retos de cualquier biblioteca es contar con el material que sus lectores requieran, es decir, sin importar el formato. Por lo que al parecer el libro electrónico no representa una amenaza para la subsitencia de estos centros de conocimiento y lectura.

De ahí que, estas no serán desplazadas por el auge de los libros electrónicos, asegura la maestra Teresa Matabuena Peláez, directora de la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero, de la Universidad Iberoamericana. La especialista insiste que las bibliotecas logren un equilibrio entre el formato físico y el electrónico.

EBOOK

“Obviamente hay una tendencia muy importante hacia el libro electrónico”, apuntó la directora de la biblioteca de la Ibero, quien añadió que esta casa de estudios se encuentra suscrita a 90 bases de datos, lo que representa 150 mil libros electrónicos que pueden ser consultados por los visitantes sin necesidad de contar con un área adicional para su almacenaje físico, como sucedería con sus versiones impresas.

Sin embargo, este tipo de bases acarrea un obstáculo inicial, ya que para su compra estas se conforman como “paquetes”, lo que de momento imposibilita que las bibliotecas elijan los títulos individuales que más le convengan. Aun así, se prevé que a mediano plazo las compañías dedicadas a prestar este servicio tengan que adecuarse a las necesidades de las bibliotecas y ofrecer nuevas opciones para la contratación de estas bases de datos, que se renueva de forma anual.

Otra problemática por sortear es que el grueso de las bases de datos contratables se conforma por documentos en inglés, lo que limita las temáticas que pueden consultarse, señaló la experta, quien añadió que una parte importante del presupuesto de la biblioteca que dirige se destina a la renta de bases de datos que requiere la institución académica.

En el caso de la biblioteca de la Ibero, que cuenta con cerca de 100 mil libros antiguos y raros de los siglos XVI al XX y cerca de 280 mil títulos en su acervo general, la maestra Matabuena indicó que no se ha registrado un descenso de usuarios, pues el recinto también es utilizado como espacio de estudio, trabajo y, por supuesto, para la consulta del acervo, que suma más de cuatro millones de documentos, incluidos los electrónicos.

 

10 desventajas de los e-books

  1. Los ebooks requieren de dispositivos electrónicos especiales para leerse.
  2. Los ebooks no tienen un formato estandarizado.
  3. Los ebooks no siempre tienen numeración de páginas.
  4. Los ebooks requieren de un aprendizaje inicial para leerse.
  5. Los ebooks no pueden ser firmados por personalmente por el autor.
  6. Los ebooks no pueden constituir un regalo.
  7. Los ebooks cansan más la vista.
  8. Los ebooks no tienen olor y se pierde el tacto del papel.
  9. Los ebooks pueden tener más facilidad de piratería.
  10. Los ebooks cambian la relación del lector con el libro impreso.

Fuente: eriginalsbooks.net