Los señalamientos de Caro Quintero formarían parte, detalló el diario nacional, de dos promociones al amparo en revisión de su orden de captura. Con ello buscaría que el Poder Judicial no le impusiera el pago de una garantía para acceder al amparo.

Ciudad de México, 26 de abril (SinEmbargo).- Rafael Caro Quintero aseguró al Poder Judicial de la Federación que no posee solvencia económica para pagar una garantía con la cual evitar su extradición a Estados Unidos.

De acuerdo con informes del Poder Judicial de la Federación a los que tuvo acceso el diario Reforma, el histórico líder del narcotráfico en México no posee un ingreso ni puede realizar algún trabajo que le genere remuneración económica.

“El nombrado recurrente alegra insolvencia porque dice tener más de 60 años de edad, no estar pensionado ni jubilado, y como hecho notorio aduce encontrarse sustraído de la acción de la justicia, lo que le impide -dice- laborar o desempeñar alguna actividad por la que pueda adquirir recursos económicos”, se establece en el cuerdo publicado por el Poder Judicial.

A Caro Quintero se le busca por una orden de detención provisional con fines de extradición a Estados Unidos, por el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar, en 1985.

Rafael Caro Quintero fue liberado en agosto de 2013 debido a errores en su proceso en el caso de asesinato del ex agente de Estados Unidos , Enrique Camarena. Foto: Archivo, Victor Mendiola, Cuartoscuro.

Sin embargo, el capo del narcotráfico ha presentado una serie de amparos para detener la orden de aprehensión en su contra.

Los señalamientos de Caro Quintero formarían parte, detalló el diario nacional, de dos promociones al amparo en revisión de su orden de captura.

Con ello buscaría que el Poder Judicial no le impusiera el pago de una garantía para acceder al amparo.

A la par, el capo solicitó que la sesión en la que se votará su amparo de revisión sea aplazada hasta después de la emergencia sanitaria por la COVID-19.

Caro Quintero fue liberado el pasado 9 de agosto de 2013, luego de permanecer 28 años preso por el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar, en Jalisco.

El capo del narcotráfico estaba preso en el Penal Estatal de Jalisco, sin embargo un Juez consideró que se le debió juzgar por el fuero común y no el federal.

Tras ser liberado, el Juez Sexto de Distrito en Procesos Penales Federales, solicitó su detención con fines de extradición a Estados Unidos, ya que las autoridades de dicho país lo buscaban para llevarlo ante la Corte Federal del Distrito Central de California.

Posteriormente, un tribunal de Jalisco revocó su libertad, el 22 de enero de 2015, y solicito su recaptura y le impuso nuevamente una condena por 40 años de prisión.

Sin embargo, hasta la fecha el capo no ha podido ser detenido y en más de una ocasión ha solicitado amparos para evitar caer en manos de las autoridades.