La American Fuel & Petrochemical Manufacturers aseguró en una carta, enviada al Presidente Donald Trump, que las inversiones de los petroleros de Estados Unidos en México peligran ante la nueva política mexicana para la producción de energías.

López Obrador dijo esta mañana que las inconformidades son muy válidas, pero negó que su Gobierno viole algún ordenamiento legal sino que está “poniendo orden” en el sector.

Ciudad de México, 26 de junio (SinEmbargo).- La administración de Andrés Manuel López Obrador se opuso a la implementación de un capítulo sobre la industria energética durante las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) aún cuando no habían tomado posesión. Su opinión fue tomada en cuenta, aseguró el Presidente esta mañana.

“No quedó ese compromiso en el tratado, para que nos entendamos. En el Tratado de Libre Comercio, aunque vamos a mantener siempre la cooperación en lo económico, en lo comercial, no hay ningún compromiso de entregar el petróleo y los recursos energéticos a ninguna negociación o acuerdo de carácter internacional”, aseguró el mandatario mexicano durante su conferencia de prensa matutina.

Durante una gira del Presidente López Obrador en el estado de Michoacán, expresó que el Gobierno anterior había aceptado un capítulo en el T-MEC sobre la producción, distribución y compra de energéticos, sin embargo, “en nuestro carácter de observadores, en ese entonces, en la negociación nos retiráramos de la mesa”.

Reconoció que la postura de su gobierno fue aceptada “y es de las cosas que le tengo que reconocer, entre otras, al Presidente Donald Trump”. El Presidente López Obrador aseguró que el capítulo era amplio, del que sólo quedaron dos párrafos que establecen que México es un país independiente en el manejo de sus recursos energéticos, particularmente los petroleros.

Ayer se dio a conocer una carta en la que integrantes de la American Fuel & Petrochemical Manufacturers (AFPM) aseguraron que las inversiones de los petroleros de Estados Unidos en México peligran ante la nueva política mexicana para la producción de energías.

La poderosa organización, que aglutina a casi todas las empresas del sector petroquímico estadounidense, dirigió el 23 de junio una carta al Presidente Donald Trump para solicitar su intervención en la materia, sobre todo a menos de una semana de la entrada en vigor del T-MEC.

“Es muy válido el que existan estas inconformidades. En una sociedad democrática hay libertades para expresar las diferencias, eso es lo que están haciendo algunas empresas que no están conformes con la nueva política del gobierno federal en materia de petróleo y electricidad, lo que tiene que ver con el sector energético”, refirió el mandatario mexicano al respecto.

Negó que su Gobierno viole algún ordenamiento legal, como sugirió la misiva difundida el jueves. Repitió que su administración está “poniendo orden” en el sector “porque sentimos que hubo excesos, que hubo mucha corrupción en el sector energético”.

López Obrador explicó que su administración está abierta al diálogo y va a entablar conversaciones con todas empresas. “Nos vamos a poner de acuerdo porque el propósito era privatizar por completo el sector energético nacional, es decir, acabar con la Comisión Federal de Electricidad y con Pemex”.

El reciente giro en la política energética mexicana, que limita la participación privada, crea incertidumbre a días de que inicie el nuevo acuerdo comercial, advirtió el jueves Christopher Landau, Embajador de Estados Unidos en el país. Pese a reconocer la soberanía de México, Landau argumentó que si el Gobierno “realmente quiere atraer inversión, no puede cambiar las reglas del juego”. Advirtió que se “ven cosas muy desalentadoras” para la inversión extranjera en varios sectores de la economía mexicana.

Sin mencionarlas de forma directa, el diplomático se refirió a acciones como el acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), la política de la Secretaría de Energía (Sener), la subida de tarifas de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y otras polémicas del sector energético en la pandemia.