Luego de dos días de anunciar su despido como Director Ejecutivo del Coneval, Gonzalo Hernández Licona ha compartido algunos detalles de los últimos meses en los que desempeñó el cargo, mientras que el Presidente López Obrador ha criticado tanto el tiempo que estuvo al frente del Consejo como las tareas de éste.

Ciudad de México, 26 de julio (SinEmbargo).- El Presidente Andrés Manuel López Obrador se cuestionó el jueves en su conferencia de prensa sobre por qué el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) no hacía las tareas del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Ya separado del cargo, Gonzalo Hernández Licona, ex director Ejecutivo del Consejo, dijo en entrevista con SinEmbargo, que percibe un desconocimiento de lo que es la medición de la pobreza cuando debe haber claridad de “quién hace qué”.

En la conferencia matutina del jueves, el Presidente dijo que no descartaba la desaparición del Coneval: “no lo descartamos porque la verdad, abusaron con la creación de todos estos organismos. Crearon aparatos burocráticos sin beneficio. Llenaron de oficinas, de instituciones supuestamente autónomas, se puso de moda todo eso y existen instituciones”.

También consideró dar las tareas al Inegi: “¿por qué el Inegi no hace esa función? Más de 200 trabajadores y los de arriba bien servidos. Sueldos de 200 o hasta 300 mil pesos mensuales. ¿Para qué se optó por eso? Para simular”, afirmó e insistió en que el Coneval no funcionó en el periodo de mayor pobreza en México.

Hernández Licona advierte un desconocimiento del Gobierno de México de lo que hace el Coneval. Foto: Cuartoscuro.

El lunes pasado, Gonzalo Hernández Licona fue destituido del puesto que ocupó durante 13 años y denunció las medidas de austeridad aplicadas en esta nueva administración federal al Coneval. Dijo que el problema de los recortes era que se ataca a la Dirección General Adjunta, que a decir de Licona, “son los que conocen los temas técnicos y quienes hacen la chamba día a día”.

Sin ese personal, detalló Licona, se afecta la realización de las evaluaciones de los programas sociales y de la evolución salarial, ya que el Coneval siempre ha sido una dependencia “austera”.

Luego se dio a conocer que la negociación ente Coneval y la Secretaría del Bienestar llevaba meses y que el despido de Licona se decidió hace un mes.

Hernández Licona dijo que en la negociación para aligerar el recorte, la Secretaría del Bienestar le pidió los nombres de los pobres que el Coneval mide:

“El Coneval nunca ha tenido los nombres de ningún beneficiario, no se necesitan los nombres para estimar la dimensión de pobreza. El trabajo de Coneval es tanto análisis estadístico con encuestas a hogares, como el trabajo de campo con la población al mismo tiempo. Eso nunca implica tener los nombres ni los beneficiarios. Ni el Ingei lo tiene. Pero bueno, son cosas que uno va a prendiendo con el tiempo”.

“Cuando me pidieron eso yo expliqué que esa no era la función del Coneval. Entiendo que los nombres son importantes para repartir recursos, pero tienen que encontrarse de otra manera, una es por el censo del bienestar, pero ni el Coneval ni el Inegi tienen esos nombres jamás”, agregó.

Sobre lo dicho por el Presidente de entregar las tareas de Coneval a Inegi, el doctor consideró que no es una buena idea porque desde Coneval se genera información “diferente, complementaria y las funciones son distintas. No, no es una buena idea”.

Por otro lado descartó que su despido se tratara de una ruptura y lo explica más como una “mezcla de cosas que seguramente ya habían pensando desde el principio”.

“El Presidente tiene la facultad de poner al Secretario Ejecutivo del Coneval […] Es una mezcla de eso y quizá también de pensar que alguien que no conocen sería el encargado de medir pobreza para un gobierno nuevo. También fui insistente hace dos meses en el tema presupuestal del Coneval, entonces fue una mezcla de cosas y creo que por ahí deben estar las razones”, añadió.

Gonzalo Hernández Licona, quien llevaba casi 13 años al frente del Coneval, fue destituido por la Secretaría de Bienestar, la cual designó a José Nabor Cruz Marcelo, un académico de la UNAM.Foto: Cuartoscuro.

Sobre la crítica que recibió también en la conferencia del día de hoy sobre los 13 años que llevaba al frente del Coneval, dijo que ha visto a gente que toma el puesto y que lo deja al año o seis meses y busca otra cosa y están “chapulineando de un lado a otro” y no solo entre puestos, sino también entre partidos.

“Yo creo que estar fiel y trabajando a largo plazo es mucho más benéfico que estar con la actitud de la gente que está saltando a cada rato”.

DEFENSA POR EL CONEVAL

En lo dicho por el Presidente, el ex funcionario percibe que en el Gobierno federal no es importante continuar con el Coneval, “si sumamos lo que pasó el lunes y algún comentario de hoy [jueves], parecería que hay alguna idea de que ya no esté más el Coneval. Todavía no es tan claro, pero sí el peligro futuro puede existir, por supuesto”.

Gerardo Esquivel Hernández, quien desde enero forma parte del Banxico luego de ser propuesto por el Presidente, aseguró que el Coneval es “mucho más que la simple medición de la pobreza”, ya que evalúa el diseño, operación e impacto de la política social. “Su independencia y objetividad es crucial”, advirtió a través de su cuenta de Twitter.

El economista destacó que en la administración anterior (Peña Nieto) hubo dos casos en los que la independencia del Coneval jugó un papel crucial; en la evaluación de la Cruzada contra el Hambre, en ese caso alertó desde un principio sobre los múltiples problemas de diseño de dicha estrategia y que Coneval fue la primera instancia que reaccionó ante un cambio en la metodología del Inegi para medir el ingreso.

Este cambio hubiera acabado la continuidad y comparabilidad de las cifras de pobreza y habría generado una falsa y equivocada idea de reducción de la pobreza.

El Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) se pronunció por la continuidad del Coneval como un organismo autónomo, con personalidad jurídica y patrimonios propios.

“Para el CEEY, el ejercicio de medición de la pobreza es una de las señales de identidad que ha construido una gran confianza alrededor de la labor del Coneval”, destacó.

También confió en la validez de los resultados del próximo ejercicio de medición de la pobreza que dará a conocer el Coneval el 5 de agosto, dado que se trata de un ejercicio sistemático que ha construido una gran confianza alrededor de la labor del Consejo durante más de una década.