Los padres de los 43 normalistas desaparecidos hace tres años en Iguala, Guerrero, manifestaron que tras el terremoto del 19 de septiembre lo que une a las familias mexicanas es el dolor por ambas tragedias. “Así como nosotros buscamos jóvenes desaparecidos, hay mucha gente que desapareció en el sismo”, expresaron.

Ciudad de México, 26 de septiembre (SinEmbargo).- Padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos, organizaciones y civiles caminan en silencio esta tarde, a 3 años de distancia del ataque en Iguala de la Independencia, en la capital, la cual aún se tambalea por el terremoto del martes 19 de septiembre.

Los presentes levantan las manos para pedir silencio, igual a la señal de rescatistas en los escombros que dejó la tragedia del 19 de septiembre.

Estamos con las familias que ahora cargan el dolor que nosotros llevamos sobre la espalda durante 3 años, dice el padre de César Manuel González Hernández frente al Anti Monumento.

Emiliano Navarrete, padre de José Ángel Navarrete, lamenta que después de más de mil días, aún no hay cuentas claras sobre el paradero de los 43.

La manifestación, que rinde un homenaje a las víctimas del sismo de la semana pasada y exige justicia por los estudiantes, partió desde el Ángel de la Independencia rumbo al Anti Monumento a los 43, en avenida Reforma.

El silencio de los pasos es como una muestra de solidaridad por los muertos que dejó el movimiento telúrico. Es en solidaridad con la sociedad que se volcó, desde el 26 de septiembre del 2014, con los jóvenes desaparecidos.

Comprendemos su dolor (el de la gente que perdió un familiar o su casa en el terremoto), por eso traemos víveres. Sabemos que no es suficiente, pero es de todo corazón”, dijo a SinEmbaro la mamá de Antonio Tizapa Leguideño, uno de los desaparecidos en Iguala.

VERSIÓN INCINERADA

En enero del 2015, la Procuraduría General de la República (PGR) presentó sus conclusiones sobre el caso Iguala. Los estudiantes, dijeron, fueron trasladados a un paraje en Cocula, Guerrero, asesinados, incinerados y arrojados al Río San Juan, en los límites del mismo municipio. Sin embargo, la versión no se sostuvo.

Periodistas, físicos, peritos independientes y expertos derribaron paso a paso la versión oficial, también nombrada “verdad histórica’’. Frente a las contradicciones halladas, PGR liberó el expediente, pero no fue suficiente, pues sólo mostraron en una carpeta extendida (de más de 100 mil hojas) lo mismo que en las conferencias de prensa.

Así corrieron las dudas: ¿qué pasó realmente en Iguala? ¿Quiénes participaron? ¿Los militares estaban en la calle? ¿Qué hicieron o dejaron de hacer? Las autoridades bloquearon los caminos. Sí, aceptaron, en el discurso, recomendaciones, sin embargo, la historia que construyeron a partir de testimonios de presuntos miembros del crimen organizado es la que siguen defendiendo.

LOS DESAPARECIDOS

A tres años de distancia, las familias de José Eduardo Bartolo Tlatempa, Jonás Trujillo González, Everardo Rodríguez Bello, Cutberto Ortiz Ramos, Martín Getsemany Sánchez García, Christian Alfonso Rodríguez, Abelardo Vázquez Peniten, Adán Abraján de la Cruz, Israel Jacinto Lugardo, Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, Antonio Santana Maestro, Miguel Ángel Hernández Martínez, Leonel Castro Abarca, Jhosivani Guerrero de la Cruz, Giovanni Galindes Guerrero, Jorge Aníbal Cruz Mendoza, José Ángel Campos Cantor, Mauricio Ortega Valerio, Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa, José Luis Luna Torres, Magdaleno Rubén Lauro Villegas, Bernardo Flores Alcaráz, Felipe Arnulfo Rosa, Benjamín Ascencio Bautista, Israel Caballero Sanchez, José Ángel Navarrete González, Marcial Pablo Baranda, José Antonio Tizapa Legideño, Miguel Ángel Mendoza Zacarías, Marco Antonio Gómez Molina, César Manuel González Hernández, Julio César López Patolzin, Abel García Hernández, Emiliano Alen Gaspar de la Cruz, Doriam González Parral, Jorge Luis González Parral, Alexander Mora Venancio, Saúl Bruno García, Luis Ángel Abarca Carrillo, Jorge Álvarez Nava, Christian Colón Garnica, Luis Ángel Francisco Arzola y Carlos Iván Ramiréz Villareal, Julio César Mondragón, Julio César Ramírez Nava y Daniel Solís Gallardo, Aldo Gutiérrez Solano y Édgar Andrés Vargas, aún buscan.

Su dolor, es nuestro dolor. Estamos con ustedes, Ciudad de México. Gracias por abrirnos las puertas”, apuntó un familiar de los 43. Frente al Ángel de la Independencia se lleva a cabo en este momento una misa por las víctimas del temblor.