“Zeta” se convirtió el domingo en la 27ma tormenta más temprana de la temporada del Atlántico. El lunes al mediodía, tenía su centro 170 kilómetros (105 millas) al sureste de la isla de Cozumel, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. Mostraba vientos máximos sostenidos de 130 kilómetros (80 millas) por hora.

Por Gabriel Alcocer

CANCÚN, México,  26 octubre (AP/EFE) — La tormenta tropical “Zeta” alcanzó el lunes categoría de huracán en su avance hacia la Península de Yucatán, una región de México salpicada de balnearios, antes de continuar en un rumbo que podría llevarla a la costa estadounidense del Golfo de México para mediados de semana.

Con la alerta roja, que estará vigente en la zona norte del estado mexicano de Quintana Roo, se suspenden las actividades laborales y se desalojan las zonas más vulnerables, además de algunas restricciones económicas.

Al menos 56 municipios del vecino estado de Yucatán se encuentran en alerta naranja (peligro alto) y 47 más están en amarillo (peligro moderado) ante lo que se prevé será la trayectoria de Zeta, que cruzará la península del Caribe al Golfo de México.

“Zeta” se convirtió el domingo en la 27ma tormenta más temprana de la temporada del Atlántico. El lunes al mediodía, tenía su centro 170 kilómetros (105 millas) al sureste de la isla de Cozumel, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. Mostraba vientos máximos sostenidos de 130 kilómetros (80 millas) por hora.

Las autoridades mexicanas han desalojado las comunidades pesqueras de Punta Allen, Isla María Elena y Punta Herrero en Felipe Carrillo Puerto y Banco Chinchorro, todas en Quintana Roo.

Al momento, las autoridades han señalado que se considera necesario desalojar los hoteles y las zonas turísticas, por lo que se estima que cerca de 60 mil turistas permanecerán en los mismos.
La tormenta se movía hacia el noroeste a unos 17 km/h (10 mph) tras apenas desplazarse durante el fin de semana. Los meteorólogos esperaban que pasara sobre la Península de Yucatán más tarde el lunes antes de dirigirse al Golfo de México y acercarse a la costa estadounidense para el miércoles, aunque podría haberse debilitado para entonces.

Los árboles derribados por el huracán “Delta” hace apenas tres semanas continúan dispersos en distintas partes de Cancún, apilados a un costado de las avenidas y en parques. Existe preocupación de que puedan convertirse en proyectiles cuando “Zeta” cruce la Península. Varios semáforos del destino vacacional no han sido reparados desde el paso de “Delta”.

Las autoridades locales toman la tormenta en serio, pero con un tono de alarma claramente menor que cuando “Delta” tomó fuerza de tormenta de categoría 4 cerca de la costa. El estado de Quintana Roo suspendió la venta de alcohol a partir del lunes y el Gobernador Carlos Joaquín González exhortó a la población a evitar salir a las calles el lunes por la noche.

Algunos residentes están sacando sus embarcaciones de las aguas, pero las compras de pánico vistas previo a la llegada de Delta no ocurrieron el lunes.

Autoridades del estado reportaron la presencia de casi 60 mil turistas en la entidad a media semana. El Gobierno estatal indicó que se alistan 71 albergues para turistas o residentes que pudieran necesitarlos.

El Gobierno aún reparte ayuda, incluyendo techos de lámina, a residentes de Yucatán afectados por el huracán “Delta” y la tormenta tropical “Gamma” a principios de este mes.

La alerta por huracán se amplió para la Península de Yucatán, de Tulum a Dzilam, incluidas Cancún y Cozumel.

“Zeta” se había quedado sobre un punto el domingo, atrapada entre dos sistemas de altas presiones al este y al oeste, dijo el investigador de huracanes Brian McNoldy, de la Universidad de Miami.

El centro de huracanes estimaba que “Zeta” podría dejar entre 10 y 20 centímetros (de 4 a 8 pulgadas) de lluvia sobre México, las Islas Caimán y partes de Cuba, antes de castigar al centro de la costa estadounidense del Golfo de México.