Con mensajes como “Dilan no murió, lo asesinó el Estado” y “Antes Nico Neira, Oscar Salas, hoy Dilan Cruz. Desmonte del Esmad ya”, los manifestantes se congregaron en el barrio Chapinero frente al hospital para rendir un homenaje al joven.

Bogotá, 26 noviembre (EFE).- Colombianos de todas las condiciones volvieron este martes a las calles para expresar su rechazo a las políticas del Presidente Iván Duque, en una jornada marcada por la muerte del joven Dilan Cruz, de 18 años, primera víctima mortal de la violencia policial en el país.

La muerte ayer del joven conmocionó al país y lo convirtió en un símbolo de resistencia después de pasar tres días en el Hospital San Ignacio de Bogotá, donde fue ingresado al resultar gravemente herido en la cabeza por un miembro del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía cuando participaba en una manifestación pacífica en el centro de la ciudad.

“El Estado dice que para que no haya represión las movilizaciones tienen que ser pacíficas. Sin embargo, en medio de la movilización en que fue asesinado Dilan había justamente un ambiente pacífico y lo que nos muestra el Esmad es que independientemente del carácter de las protestas su papel es reprimir”, dijo a Efe uno de los manifestantes.

Con mensajes como “Dilan no murió, lo asesinó el Estado” y “Antes Nico Neira, Oscar Salas, hoy Dilan Cruz. Desmonte del Esmad ya”, los manifestantes se congregaron en el barrio Chapinero frente al hospital para rendir un homenaje al joven.

A las decenas de pancartas se sumaron flores, globos y velas, con las que formaron un altar y en el que realizaron un minuto de silencio por Dilan, víctima número cuatro desde que el jueves pasado se iniciaron las manifestaciones.

Desde el 21 de noviembre, decenas de miles de personas asisten a diario a manifestaciones convocadas inicialmente por los sindicatos de trabajadores a los que se han ido sumando otros sectores que no están de acuerdo con el manejo que le ha dado Duque al país, especialmente en lo social.

JORNADA CON LLAMADO A LA PAZ

La jornada del martes se inició con protestas pacíficas desde el mediodía en diversos puntos de la capital colombiana como la populosa localidad de Suba, la Universidad Nacional, el Hospital San Ignacio y el Congreso de la República.

En Suba, los habitantes se tomaron parques y calles para preparar un sancocho, plato típico de la gastronomía colombiana, para dar de comer a los manifestantes.

De igual forma, cientos de estudiantes de la Universidad Nacional bloquearon la Avenida 26, una de las principales de Bogotá, para pedir justicia por la muerte de Dilan Cruz y protestar contra el Gobierno con un partido de fútbol.

El cacerolazo que se inició la noche del pasado jueves y que desde entonces se ha replicado día tras día llegó a las instalaciones del Congreso, en donde funcionarios se reunieron para gritar “viva el paro nacional”.

Además de estas protestas se espera que en la céntrica avenida 19, donde fue herido Dilan Cruz, se realice una marcha del silencio en su honor, mientras que en el Parque de los Hippies, en Chapinero, y el Hospital San Ignacio retumbe de nuevo un cacerolazo.

HOMENAJE EN OTRAS CIUDADES

Al igual que en las jornadas que la antecedieron, la gente salió a las calles de otras principales ciudades del país como Medellín, Cartagena de Indias, Barranquilla y Cali, en donde con música y cantos rechazaron la muerte del estudiante bogotano.

Manifestantes en Barranquilla se toman la avenida Murillo para expresar su descontento contra el Gobierno colombiano y rechazar la muerte de Dilan Cruz, quien ayer debía recibir su grado como bachiller del colegio público Ricaurte.

En Cartagena estudiantes de la Universidad de Cartagena se tomaron la calle para protestar por la muerte del estudiante, mientras que en Cali decenas de personas se congregaron en las inmediaciones de la Universidad del Valle para pedir justicia.

Pese a que en la mayoría de ciudades las manifestaciones se iniciaron de forma pacífica, en Neiva, capital departamental de Huila, ocurrieron brotes de violencia que fueron controlados por la Policía.

SEXTO DÍA DE CHOQUES ENTRE MANIFESTANTES Y POLICÍA

Choques entre manifestantes y la Policía ocurrieron este martes en Bogotá y Neiva, en el sur de Colombia, en el sexto día de protestas contra la política económica y social del Gobierno en las que las multitudes pidieron justicia por la muerte del bachiller Dilan Cruz, primera víctima de la violencia de las manifestaciones.

En Bogotá, encapuchados armados con piedras, palos y cócteles molotov atacaron a la Policía en frente de la Universidad Nacional, donde centenares de estudiantes se manifestaban en contra de lo que consideraron un “crimen de Estado”.

Los disturbios ocurrieron en una de las principales de la capital colombiana, donde al caer la noche el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía intentaba dispersar con bombas aturdidoras y gases lacrimógenos a quienes aún permanecían frente al centro educativo.

Por momentos los estudiantes retrocedían a la Universidad, desde donde volvían a la calle para lanzar piedras y bombas incendiarias a los uniformados, algunas de las cuales provocaron focos de fuego en la avenida, cuyo tráfico de vehículos fue totalmente cortado.

Eso hizo que los autobuses del sistema público Transmilenio paralizaran su operación por esa vía, lo que a su vez formó enormes embotellamientos y obligó a quienes regresaban a sus casas en esos vehículos a continuar su marcha a pie.

Para dificultar la acción policial, los estudiantes apuntaban con rayos láser de color verde a los policías del Esmad cuando éstos intentaban dispersarlos a pie o con tanquetas.

En la mañana centenares de estudiantes también de esa universidad bloquearon la avenida que conduce al aeropuerto de Bogotá para pedir justicia por la muerte de Dilan Cruz y protestaron contra el Gobierno con un partido de fútbol en plena calle.

El fallecimiento de Cruz, ocurrido anoche, conmocionó al país y lo convirtió en símbolo de resistencia después de pasar tres días en el Hospital San Ignacio, donde fue ingresado con heridas de gravedad en la cabeza por una bomba aturdidora disparada el sábado por la Policía en una protesta en el centro de Bogotá.

Desde el 21 de noviembre, decenas de miles de personas asisten a diario a manifestaciones convocadas inicialmente por los sindicatos de trabajadores a los que se han ido sumando otros sectores que no están de acuerdo con la conducción del Gobierno.

Al igual que en las jornadas que la antecedieron, las manifestaciones se extendieron a ciudades como Cali, Medellín, Cartagena de Indias y Barranquilla, entre otras, en donde con música y cantos rechazaron la muerte del estudiante bogotano.

La jornada fue particularmente violenta en Neiva, capital del departamento del Huila, en el sur del país, donde estudiantes de la Universidad Surcolombiana chocaron con la policía en la calle.

En la refriega, el policía Arnol Orlando Averu resultó gravemente herido por una bomba que le explotó de frente cuando estaba con otros compañeros intentando dispersar a los manifestantes.

Las manifestaciones continúan entrada la noche en distintos puntos de Bogotá y otras ciudades, en víspera de un nuevo paro nacional convocado para mañana por las centrales obreras.