El banco central confía en que la inflación se mantendrá dentro del objetivo en el mediano plazo, porque hay señales de estabilización en algunos rubros de esta.

La voz disidente en esta ocasión fue la del subgobernador Jonathan Heath, quien se pronunció por reducir la tasa en 25 puntos base para ubicarla en 4.0 por ciento y “seguir el ciclo a la baja hasta donde sea posible”.

México, 26 de noviembre (Economía Hoy).- Los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) manifestaron su preocupación por un rebrote de coronavirus en el país, debido a que esto podría afectar aún más el desempeño de la economía local.

De acuerdo con la minuta de la reunión con motivo de la decisión de política monetaria anunciada el 12 de noviembre de 2020, los integrantes del banco central destacaron el repunto del Producto Interno Bruto de México en el tercer trimestre -de 12.1 por ciento en la cifra revisada-, pero recalcaron que éste se mantiene por debajo de los niveles prepandemia.

Además, subrayaron el hecho de que la recuperación ha sido desigual en los diferentes sectores económicos del país, donde las manufacturas lideran la recuperación, impulsadas por una mayor demanda externa, pero los servicios, más dependientes del mercado interno, siguen mostrando debilidad.

En materia de inflación, la mayoría consideró que ha seguido resintiendo los efectos de la pandemia, que ha implicado choques de oferta y demanda, así como una depreciación cambiaria, lo que ha propiciado cambios en precios relativos.

Sin embargo, indicaron que hay señales de estabilización en algunos rubros de la inflación, por lo que se anticipa que las inflaciones generales y subyacente de los próximos 12 a 24 meses se ubiquen alrededor de 3 por ciento.

“Ante la contracción económica y los escenarios de recuperación previstos, la mayoría destacó que se anticipan amplias condiciones de holgura en el horizonte en que opera la política monetaria”, señala el documento.

En el plano internacional, los integrantes del banco central destacaron la recuperación económica global de los últimos meses; sin embargo, destacaron que ésta no ha sido homogénea y aún existen riesgos de una contracción ante los recientes rebrotes del coronavirus, que han llevado a implementar medidas de confinamiento más severas.

Asimismo, señalaron que existe el riesgo de que los estímulos fiscales aplicado en las diferentes economías del país no sean suficientes para reactivarlas.

Además, indicaron que la inflación se ha mantenido acotada en la mayoría de los países, por lo que prevén que los bancos centrales mantengan posturas acomodaticias por un periodo prolongado.

Respecto a los mercados globales, indicaron que están sujetos a los mismos riesgos que la economía en general, pero desatacaron que la volatilidad disminuyó tras concluir el periodo electoral en Estados Unidos.

VOTO DISIDENTE

Tras evaluar las condiciones de la economía en el país y del mundo, y las expectativas que se tienen en el corto plazo, la Junta de Gobierno decidió mantener la tasa de interés en 4.25 por ciento, en contra de lo que había pronosticado el mercado.

Sin embargo, el voto no fue unánime y la voz disidente en esta ocasión fue la del subgobernador Jonathan Heath, que se pronunció por reducir la tasa en 25 puntos base para ubicarla en 4.0 por ciento y “seguir el ciclo a la baja hasta donde sea posible”.

“El problema primordial que enfrentamos es la profunda caída en la actividad económica, su afectación hacia el mercado laboral y la expectativa de que la recuperación será débil, difícil y prolongada. Ante la magnitud del desplome económico, no debemos sobrerreaccionar porque la inflación se ubica temporalmente una décima de punto porcentual por arriba del rango de variabilidad de su objetivo”, señaló durante la explicación de su voto.

“Ante la dificultad de instrumentar mayores estímulos fiscales, se necesita más de la política monetaria; se requiere una tasa todavía más baja para ayudar al proceso de recuperación. De no atenderse adecuadamente, la economía podría sufrir daños estructurales prácticamente irreparables”, agregó.

Heath también hizo un llamado a pasar de una postura monetaria modestamente expansiva a una altamente acomodaticia de largo plazo.

“La pausa no es admisible cuando se anticipa una baja sensible en la inflación en noviembre ante las bajas en los precios de los energéticos, frutas y verduras y por los descuentos en muchas mercancías en el Buen Fin”, recalcó.

Hacia delante, todos los integrantes de Banxico señalaron que las decisiones de política monetaria dependerán de la información disponible, en particular de la evolución de los factores que inciden en la inflación.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE ECONOMÍA HOY. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.