Las inversiones en firmas conocidas como Alibaba, Dell o The Players Tribune le dieron beneficios al deportista estadounidense. La parte más importante de su gestión es la que se articula a través de Permira, un fondo de inversión con el que ha colocado una bolsa de más de mil 500 millones de euros para buscar “empresas en crecimiento”.

Por Sergio de la Cruz

Ciudad de México, 27 de enero (Economía Hoy).- La muerte de Kobe Bryant en un accidente de helicóptero ha conmocionado al mundo del baloncesto. Con él desaparece un personaje que trascendió lo deportivo (aunque sus dos oros olímpicos y cinco anillos que le convirtieron en leyenda de la NBA) y que deja un gran legado empresarial.

La figura de Kobe va estrechamente ligada a la de Bryant Stibel, la empresa que creó en 2013 (estando aún en activo) para “para proporcionar estrategia, capital y soporte operativo a las empresas con un enfoque en tecnología, medios y datos”. Esta conglomerado acumula decenas de inversiones que se sitúan cerca en torno a los mil 800 millones de euros.

Las alianzas de Bryant (que ya hizo historia al retirarse por ser el jugador con mayores ganancias de la NBA, más de 300 millones de euros) en estos sectores le han generado jugosos beneficios. La prensa estadounidense cuantifica en una decena las operaciones que le han reportado plusvalías después de vender participaciones.

La más famosa fue su inversión en BodyArmor, una bebida energética que compite con Gatorade y que pasó de cinco millones de dólares a unos 200, momento en el que Coca-Cola compró la mayoría de sus acciones. Tras ella, las inversiones en firmas conocidas como Alibaba, Dell o The Players Tribune (un espacio para publicaciones de deportistas, referente del que desarrolló Gerard Piqué en España) le dieron beneficios al deportista estadounidense.

A pesar de ello, la parte más importante de su gestión es la que se articula a través de Permira, un fondo de inversión con el que ha colocado una bolsa de más de mil 500 millones de euros para buscar “empresas en crecimiento donde una inversión estratégica, junto con el soporte operativo, pueda generar resultados extendidos”.

La figura de Bryant fue clave para Nike, que pudo meterse en el mercado chino y le pagaba cerca de 15 millones de euros anuales por el patrocinio de sus zapatillas.

Aunque la vena emprendedora de Bryant centró su actividad durante los últimos años de su vida, nunca dejó de rentabilizar su imagen después de dos décadas de estrellato en el baloncesto. En ese sentido, su matrimonio con Nike, a la que llegó en 2003, ha sido lucrativo… para las dos partes.

De la mano de Kobe, la marca de Oregón logró infiltrarse en un mercado chino que actualmente le reporta unos 5 mil 500 millones de euros anuales de facturación, según los resultados publicados por la compañía. Célebre en el país asiático, Bryant visitó durante una década todos los veranos a hacer tours comerciales y, de forma periódica, realizó diferentes acciones publicitarias que fueron desde el lanzamiento de modelos específicos de zapatillas hasta incluso la producción de contenidos audiovisuales.

La contrapartida para Bryant no fue baladí. Al margen de su contrato de patrocinio (del cual existen pocos datos y comenzó siendo de unos 10 millones de euros anuales allá por 2003) De acuerdo con los datos de Forbes, la compañía del “swoosh” le pagaba cerca de 15 millones de euros anuales solo por el patrocinio de sus snookers, uno de los más caros de la categoría.

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