Las transiciones que hubo en varios estados del país, particularmente en Chihuahua, han sido el escenario ideal para reacomodos y el aumento de la violencia, consideró el abogado Jaime García Chávez. En entrevista con SinEmbargo, el también activista –quien interpuso la primera denuncia ante la PGR contra el priista César Duarte Jáquez, luego de haber obtenido evidencia de su participación en un Fideicomiso con el que compró acciones del Banco Unión– afirmó que la transición vino a tener este efecto [de violencia], y lo lamentable es que se haya querido encarar desperdiciando cuatro meses, dándole “chanza” [oportunidad] a Duarte y luego llevando a un cuadro de la PGR al escenario.

Ciudad de México, 27 de marzo (SinEmbargo).­– Los pactos y compromisos que se generaron durante el Gobierno del priista César Duarte Jáquez se han roto con el cambio de gobierno en Chihuahua, y esto ha desatado la violencia en esa entidad, advirtió el abogado y activista de izquierda Jaime García Chávez.

Dijo que Duarte Jáquez gobernó al crimen organizado, más que combatirlo.

García Chávez sostuvo que, sin embargo, la administración del Gobernador panista Javier Corral Jurado ha desperdiciado el “bono democrático” con el que ganó la elección del 5 de junio de 2016, dejando pasar los primeros meses sin mostrar avances en el combate a la corrupción heredada de la administración pasada.

“Generó la expectativa de que iba a ejercer un poder ciudadanizado, con un proyecto de largo aliento, y eso se convirtió en plazas y oficinas públicas pintadas de azul, el olvido de la ciudadanía, la denostación de los periodistas en paquete, de que ‘todos los periodistas son malos’, que ahorita ser periodista es ser delincuente”, dijo en entrevista con SinEmbargo.

“Hay un grave problema y creo que, desde el poder, se tiene una visión conspirativa; es una lectura que se está haciendo de que ‘quieren desestabilizar para que fracase el Gobierno’. Es probable, y es una variable que a lo mejor no se puede tener bajo control, pero la política, cuando ejerces un rango de poder, como el que tiene Javier Corral, se ejerce con la propia iniciativa. Y aquí lo primero que ha fallado es, de nueva cuenta, dejar a los ciudadanos en su casa, para que esperen la próxima elección, y no generar un esquema de gran participación, de tal manera que Javier ha perdido en muy poco tiempo el bono democrático con el que llegó”, agregó.

García Chávez interpuso la primera denuncia ante la Procuraduría General de la República contra César Duarte luego de haber obtenido evidencia de su participación en un Fideicomiso con el que compró acciones del Banco Unión, encabezado por su Secretario de Hacienda, Jaime Herrera Corral. El abogado impulsó la demanda penal desde septiembre de 2014, acompañado por el colectivo denominado Unión Ciudadana, en el que confluyeron diversos sectores locales y que incluyó al entonces senador panista Javier Corral Jurado.

A más de dos años de esa denuncia y a cinco meses de la toma de posesión de Corral, sin embargo, ni la denuncia penal interpuesta ante la PGR ni una reiniciada por el ministerio público estatal han sido consignadas.

SinEmbargo solicitó una entrevista con el Gobernador Corral pero hasta el momento no ha sido atendida.

“Duarte todavía tuvo oportunidad de bursatilizar los excedentes carreteros por alrededor de 6 mil millones de pesos, y Javier Corral firma como testigo, como Gobernador electo, ese instrumento financiero”, ejemplificó García Chávez.

En entrevista, el abogado con una larga trayectoria en defensa de causas sociales en Chihuahua plantea que, si bien hay estructuras de corrupción heredadas de la administración pasada y que pueden estar generando la violencia, otra parte de la problemática ha sido la respuesta de la actual administración, a la que también acusa de estar inmensa en pugna de proyectos de poder partidista y de haberse alejado del proyecto de ciudadanizar la administración pública del estado.

“Se integra un Gobierno que no deja satisfechos a los chihuahuenses; en primer lugar, la educación entregada a grupos ultraconservadores, antisindicalistas, que no tienen compromiso con la educación pública; el aspecto de estratégico para el fomento a la economía se le entrega a una gente [la empresaria Alejandra de la Vega Arizpe] quien tiene vínculos familiares con Donald Trump y el Partido Republicano”, dijo.

“Luego pone en la Fiscalía General alguien formado en la PGR, que es [César Augusto] Peniche Espejel. Entonces, aquí decimos: ‘dime de qué escuela vienes y te diré quién eres’ (…) Y, bueno, lo que la gente ve es que el Gobierno no da pie con bola en los problemas: No se ven resultados, la violencia está creciendo, estamos como a principios de 2008, con el inicio de la guerra, frente a hechos de corrupción, de nepotismo, con un ambiente, pretensión muy hegemónica de Javier Corral de apoderarse del partido, en lugar de prohijar la presencia de las voces críticas incluso al interior del partido”, agregó.

Este medio solicitó entrevista con el mandatario Corral Jurado pero, al cierre de esta información, la petición no había sido respondida.

TRANSICION VIOLENTA

Chihuahua votó en 2016 por cambiar al partido en el Gobierno luego de que el ex titular del Ejecutivo de esa entidad terminara señalado por corrupción, enriquecimiento ilícito y una de las deudas públicas más altas del país, entre otros probables abusos.

El tránsito de esa administración a una emanada de un partido diferente, sin embargo, ha ocurrido en medio de una escalada de violencia con casos de alto impacto, como los asesinatos del activista tarahumara Isidro Baldomero López y de la periodista Miroslava Breach Velducea, que han colocado a Chihuahua de nuevo entre las entidades más convulsas de la República Mexicana.

El mes más violento del año pasado fue octubre, cuando se dieron los cambios en las administraciones estatal y municipales y cuando las cifras del Gobierno federal registraron un salto de un 25 por ciento en el indicador de homicidios en Chihuahua, que pasó de 126 en septiembre a 158 el mes siguiente.

Entonces fue público también el enfrentamiento del panista Javier Corral Jurado con el que entonces fue nombrado jefe policiaco en Ciudad Juárez, Jorge González Nicolás, ex el Fiscal estatal de César Duarte.

La estadística de homicidios, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, muestra que, desde julio –aun en el Gobierno de Duarte–, las cifras no bajan de los cien casos mensuales, cantidad que no se alcanzó en ningún mes de 2015.

“Lo que advierto es que, en el esquema del Gobierno de César Duarte, había una política en relación al crimen organizado y al narcotráfico, una política de gobernarlo más no combatirlo”, dijo García Chávez.

“Al repetirse Chihuahua como territorio de alternancia igual que otras partes del país, pues esos compromisos se rompen, y las propias rupturas que hay entre los grupos del crimen organizado afloran, porque, bueno, los narcotraficantes como los políticos son hombres y mujeres de ambiciones grandes y hay pugnas que rompen acuerdos, se pretenden ocupar espacios, se pasa a las armas y, bueno, también queda una herencia de esas viejas vinculaciones del crimen organizado que pueden estar actuando en este momento en Chihuahua para que este territorio de alternancia deje de serlo y regrese al esquema de dominación tradicional”, explicó.

A cuatro días del asesinato de la periodista Miroslava Breach –corresponsal de La Jornada quien con su trabajo expuso vínculos entre la política y el crimen organizado, sobre todo en la zona serrana–, García Chávez menciona que el ambiente en Chihuahua es de tal tensión que la pregunta es: “¿Quién sigue? ¿Quién es el próximo muerto? ¿A quién le van a pegar mañana, dentro de quince días o dentro de un mes?”

Javier Corral, agregó, “generó la expectativa de que iba a ejercer un poder ciudadanizado, con un proyecto de largo aliento, y eso se convirtió en plazas y oficinas públicas pintadas de azul, el olvido de la ciudadanía, la denostación de los periodistas en paquete, de que ‘todos los periodistas son malos, que ahorita ser periodista es ser delincuente’”.

Él mismo, que encabezó la demanda de investigación al Gobierno de Duarte, está sufriendo, dijo, “una especie de persecución por parte de sectores panistas enquistados en el Gobierno; yo no tengo ningún compromiso político, ando por la libre, pero bueno, son profundamente intolerantes a la crítica”.

–¿Más que con el duartismo? –se le pregunta.

–Con el duartismo ya sabíamos de qué se trataba, y acá pues la vara se suponía que era diferente.

–¿Siente más riesgo ahora?

–Se siente el ambiente que casi se corta. En el fin de semana tuve una reunión con periodistas, y hay mucho temor. El mismo encargado de Comunicación Social, que es Antonio Pinedo, ha tenido un comportamiento muy indebido frente a los periodistas. No es la censura duartista, ni el reparto de regalos a granel, pero hay otros mecanismos, que pidan tu cabeza para que no estés en la Redacción.

–¿Es una transición fallida otra vez?

–Hasta ahorita va fallando. En esto no hay un parámetro para medir; pero, hasta ahorita, va en camino del fracaso y no veo que haya la voluntad de dar un golpe de timón. Es una situación difícil, particularmente difícil. Veo un Gobernador cansado, atosigado por la realidad, generando problemas inútiles, como el de El Universal, por ejemplo. Un Gobernador no puede decir: ‘yo pagué mi avión y pague 42 mil pesos’, cuando aquí los sueldos son de 4 mil o 5 mil pesos mensuales. La gente está harta de eso.

–Es una transición acompañada de violencia…

–Definitivamente, creo que las transiciones que hubo en varios estados de la República, particularmente en Chihuahua, han sido el escenario ideal para reacomodos y el incremento de la violencia. Creo que sí: la transición vino a tener este efecto [de violencia], y lo lamentable es que se haya querido encarar desperdiciando cuatro meses, dándole “chanza” [oportunidad] a Duarte y luego llevando a un cuadro de la PGR al escenario.