El defensor de los derechos de los migrantes dijo que las amenazas en su contra no lo callarán. “Haré escuchar la voz de los que menos tienen, de los olvidados con mas fuerza!”. Activistas y periodistas externaron su apoyo a Solalinde y exigieron al Gobierno federal que lo proteja.

Ciudad de México, 27 de marzo (SinEmbargo).- El sacerdote y activista Alejandro Solalinde Guerra dijo que su seguridad no es lo más importante cuando “todo el país está como está”, luego de que comenzara a circular en redes sociales un video en el que se le amenaza de muerte.

Desde la noche de ayer se publicó un video en Youtube en el que se amenaza al sacerdote. En la grabación, de 20 segundos de duración, se escucha una voz distorsionada que acusa a Alejandro Solalinde de traficar con menores migrantes.

En el video aparece una hoja de papel en la que se lee “Padre Solalinde”, rodeada de siete balas y una cruz. El mensaje concluye con un “le pedimos que se calle la boca o cobraremos las vidas que usted sabe [que] ha desgraciado”.

Al respecto, el defensor de los derechos de los migrantes dijo en entrevista con Imagen del Golfo que siempre ha recibido amenazas. “Se acaba de hacer una revisión del riesgo que corre mi vida, pero sinceramente les digo qué puede importar mi seguridad cuando todo el país está como está.

“Qué puede importar mi vida, aunque esté en la mira, cuando hay tantas personas que han desaparecido”, resaltó Solalinde.

En su cuenta de Twitter, el activista insistió en que “no me callarán, haré escuchar la voz de los que menos tienen, de los olvidados con mas fuerza!”.

Defensores de derechos humanos y periodistas externaron su apoyo al sacerdote y exigieron al Gobierno de Enrique Peña Nieto que lo proteja.

“Mi solidaridad, respeto y admiración al @padresolalinde Condeno enérgicamente las amenazas de las que es objeto Exijo a se le proteja”, escribió en su cuenta de Twitter el periodista Epigmenio Ibarra.

La amenaza en contra de Alejandro Solalinde se da en medio de la violencia en contra de periodistas y activistas, como los asesinatos de los reporteros Miroslava Breach, Cecilio Pineda y Ricardo Monlui, y el de los defensores de los bosques Isidro Baldenegro y Juan Ontiveros Ramos, todos cometidos en lo que va del año y cuyos crímenes siguen impunes.