Guatemala, 27 Jun (Notimex).- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) da tramita a la denuncia por el caso de la escritora Alaíde Foppa, secuestrada y desaparecida en 1980 en la ciudad de Guatemala, informaron hoy familiares de la también periodista.

Julio Solórzano Foppa, hijo de la escritora y activista humanitaria, dijo a Notimex que la denuncia fue interpuesta el jueves pasado ante la CIDH, con sede en Washington, que le ha dado curso.

“Nuestra principal preocupación es saber qué pasó con Alaíde Foppa y Leocadio Ajtuy Chiroy, chofer que conducía el auto en el momento en que ambos fueron secuestrados”, el 19 de diciembre de 1980, al parecer a manos de las fuerzas de seguridad de Guatemala, enfatizó.

Puntualizó que la familia recurrió a la CIDH debido a que se ha negado la justicia en Guatemala y luego de 32 años de la captura y desaparición forzada de Foppa y su chofer el caso no presenta ningún avance.

Destacó que el propósito es llamar la atención sobre el caso Foppa y que de alguna manera se presione al Estado de Guatemala para que se esclarezca el caso, se identifique a los responsables y, si es que aún viven, se les castigue con todo el peso de la ley.

Solórzano Foppa indicó que la familia espera que se haga justicia y se conozcan las circunstancias y autores de la captura y desaparición forzada de Alaíde Foppa, nacida en Barcelona en 1914.

Alaíde Foppa residía en México y en 1980 hizo un viaje a Guatemala para visitar a su madre enferma. Durante su estancia en la ciudad fue capturada y desaparecida por fuerzas de seguridad que entonces libraban una lucha contrainsurgente.

El caso es acompañado en Guatemala por el humanitario Grupo de Apoyo Mutuo, una entidad formada para apoyar a familiares de 45 mil desaparecidos durante el conflicto armado interno que se vivió en este país entre 1960 y 1996, que causó más de 200 mil muertos.

Solorzano Foppa recordó que cuando estaba reciente la desaparición de su madre, en México se integró una comisión de alto nivel de intelectuales y académicos para gestionar ante el gobierno de Guatemala acciones dirigidas a la localización y liberación con vida de la escritora.

La comisión, a cargo del entonces canciller Jorge Castañeda y Álvarez de la Rosa, estuvo integrada además por Juan José Bremer, director del Instituto Nacional de Bellas Artes, Jorge Carpizo y Leopoldo Zea, entonces académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre otros.

La comisión mexicana pretendió entrevistarse en Guatemala con el gobierno entonces encabezado por el general Romeo Lucas García, cuyo período es uno de los más violentos de la guerra interna guatemalteca que finalizó el 29 de diciembre de 1996.

Solórzano Foppa aseveró que la familia agradeció el gesto de la comisión mexicana y recomendó no viajar a Guatemala, pues no se tenía ninguna evidencia de vida de Alaíde Foopa y el gobierno de Lucas García no garantizaba la seguridad de los mexicanos.

“La comisión de México estaba preocupada por la suerte de Alaíde Foppa”, pero la familia recomendó no hacer el viaje a Guatemala, pues Lucas García advirtió entonces que la comisión podía ser objeto de un atentado “de parte del comunismo internacional en su afán de desprestigiar al gobierno de Guatemala”.

Hasta la fecha se desconoce la suerte de Alaíde Foppa, pese a las gestiones para conocer su paradero que emprendieron en su momento los gobiernos de México, Estados Unidos, Francia e Italia, entre otros.