La oposición venezolana representada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) hizo un llamado a los ciudadanos a una protesta llamada “Toma de Venezuela”, luego de que el Gobierno prohibiera “reuniones y manifestaciones públicas”.

Prohíben en Venezuela manifestaciones que puedan “perturbar” la Constituyente
Opositores participan en una manifestación y bloquean varías vías públicas en Caracas. Foto: Miguel Gutierrez, EFE/Archivo

Caracas, 27 julio (EFE).- La alianza opositora venezolana Mesa de la Unidad Democrática (MUD) desafió hoy la prohibición anunciada por el Gobierno de “reuniones y manifestaciones públicas” que perturben el proceso electoral de la Constituyente y señaló en respuesta que hará una “toma de Venezuela” este viernes.

“Frente a otra violación de los derechos del Pueblo plasmados en la Constitución, mañana será la Toma de Venezuela y no Caracas”, afirmó el líder opositor Henrique Capriles, al confirmar que la marcha de mañana tendrá lugar en todo el país y no solo en la capital, como estaba previsto inicialmente, enfrentándose a la prohibición anunciada hoy por el Ministerio del Interior.

“Régimen anunció que no se puede manifestar hasta el martes. Responderemos con TOMA DE VENEZUELA (sic) mañana, daremos detalles a las 6 pm (22:00 GMT)”, escribió en la red social Twitter, después de que el Ministerio del Interior anunciara la prohibición desde mañana de las “reuniones y manifestaciones públicas” que perturben “el normal desarrollo del proceso electoral”.

La oposición había llamado a todos los venezolanos a acudir a la capital el viernes para lo que bautizó como “la toma de Caracas” y redobló ahora su apuesta por esta actividad de protesta refiriéndose a ella como la “toma de Venezuela”.

La gran marcha de mañana es la última acción de protesta anunciada por la MUD hasta el momento para intentar detener la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), un proceso visto por la oposición como un intento de “consolidar la dictadura” por parte del chavismo.

En Venezuela se desarrolla desde el miércoles una huelga general de 48 horas que ha paralizado zonas de algunas ciudades y en la que han muerto en el marco de los enfrentamientos violentos con las fuerzas del orden al menos cuatro personas, que se suman a las cien fallecidas a lo largo de la ola de protestas activa desde el 1 de abril.

Representantes de la MUD esperan que el Presidente Nicolás Maduro reconsidere la celebración de las elecciones del domingo tras estas medidas de presión y han adelantado que anunciarán una nueva agenda de acciones para el fin de semana con el objetivo de impedir la votación.