A sus 33 años, el actor sabe que estar en un el reflector, ya sea en un escenario de teatro, en una premiación o en una pantalla de cine, es tener la responsabilidad de alzar la voz ante la corrupción y las injusticias, para exigir un apoyo a la cultura y un respeto al arte. Ante los constantes recortes al presupuesto destinado a proyectos culturales, Adrián está convencido que lo que menos falta en México es talento.

Ciudad de México, 27 de agosto (SinEmbargo).– “Este país está desapareciendo. Desaparecen las personas, las familias, las creencias, pero no el abuso de poder, la corrupción y los privilegios de unos cuantos. Desaparece el dinero destinado a la cultura, a la educación y a la salud, pero no los bonos y los altos sueldos de los funcionarios, diputados, senadores y demás supuestos servidores públicos”, dijo Adrián Ladrón después de recibir el Ariel como Mejor Actor.

Lo pronunció en el escenario del Palacio de Bellas Artes, vestido con un saco, una falda larga y botas negras, mientras los premios eran televisados en cadena nacional. El galardón se lo llevó por protagonizar la película La 4a Compañía, un filme grabado al interior de la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla que describe los hechos ocurridos en la época que Arturo Durazo era jefe del Departamento de Policía y Tránsito.

“Yo lo llamaría un acto simbólico, los actos políticos ocurren en muchísimas esferas y en muchos momentos, hacer arte ya es de por sí un acto político. Lo que yo sabía es que si tenía la oportunidad de hablar, iba a usar el micrófono para algo más que para dar las gracias. Lo que yo dije no es algo que no sepamos y que sólo diga yo, es la voz de muchísimas personas que estamos hartos de la corrupción.

Lo que quería era aprovechar el momento para decir cosas, tanto de manera verbal como de manera simbólica, como en el uso de la falda, que mi intención con eso era decir que nos retiremos los prejuicios, respetemos la libertad de los demás de hacer lo que se les dé la gana, pues cuando aprendamos a hacer eso como sociedad vamos a dar un gran paso adelante”, dice Adrián Ladrón en entrevista con Magazine.

Adrián, al momento de dar su discurso en julio pasado. Foto: Cuartoscuro

Para el actor, egresado de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), la reducción de casi 5 mil millones de pesos al presupuesto federal de cultura, “es alarmante” y pone en estado de alerta a un territorio de por sí en focos rojos. “Lo que falta es apoyo, estamos hablando de un momento en el que hubo un recorte presupuestal a la cultura y sigue aconteciendo año con año, es alarmante. A mí me parece que es ahí donde hay que poner atención y seguir exigiendo que se respeten esos presupuestos porque si no, un país que no tiene identidad, que no tiene cultura, ni educación, está destinado a lo que está pasando en México: a la violencia, a la corrupción, a la desinformación y a una serie de síntomas que son muy nocivos para la sociedad. Creo que sobre todo lo que falta es apoyo, presupuestos y seguir exigiendo nuestro derecho a la libertad de expresión y a la cultura”, dice.

Tras haber participado en filmes como Güeros y Oveja Negra, además de en obras de teatro como Antígona que finaliza apenas su larga temporada, Ladrón opina que pese a haber mucha oferta y calidad artística en el país, también se sufre un problema de centralización, pues la mayoría de las puestas en escena específicamente, se concentran en la Ciudad de México, “es una pena, porque tú vas a ciudades en provincia y el único teatro que llega es el de los grupos pequeños e independientes que con mucho esfuerzo levantan una obra o el teatro comercial, que es el único que tiene la infraestructura para llegar allá”, continúa.

LA RELEVANCIA DE LOS PREMIOS

La 4a Compañía es la doceava película del actor, pero la primera como protagonista. Foto: Cortesía de Natalia Bermúdez (@lanatstudio)

Tras dos años en los escenarios, la obra Antígona de David Gaitán (basada en la de Sófocles) finaliza el día de hoy su temporada, pero se espera que siga dando de qué hablar, pues está inscrita para participar en los Premios Metropolitanos de Teatro, entrega a efectuarse por primera vez en 2018.

“El mayor acierto de este montaje está en el texto, porque tenemos un estigma con los clásicos, con las obras griegas que son de por sí ‘aburridas’. Lo que nos aleja de los clásicos es el lenguaje y es porque estas obras normalmente están traducidas con un español antiguo, es muy rebuscado y eso ha generado una cierta distancia, sobre todo en la gente que no está tan acostumbrada a la literatura. Es este caso el lenguaje es muy coloquial y esa es una forma de acercarse al público, porque respeta su esencia pero de una manera mucho más cercana, finalmente es una obra que responde a su país y a su tiempo. Es una obra que no sería pertinente si no hablara de los hechos que nos ocurren. Tiene vigencia porque es importante seguir hablando de la importancia de enterrar a nuestros muertos, particularmente en un momento como el que vivimos en este país”, dice Adrián sobre el montaje.

El también maestro de expresión corporal menciona que la existencia de los nuevos premios a la industria teatral le emocionan, pues tanto los creadores como el público, está acostumbrado a este tipo de entregas para cine y televisión, “si aportan de manera pública un interés mayor en la sociedad, pues bienvenidos. Creo que parte de lo que ha hecho el teatro, el cine o la televisión comercial, es acercarse a más público, que es algo que le hace mucha falta al teatro, me parece pertinente que ocurra este evento más allá de los premios, me parece que lo significativo es promocionar el trabajo de los creadores y de sus obras en un país que tiene una gran producción teatral, pero desgraciadamente no tiene la cantidad de público necesaria, sorbe todo hablando de teatro independiente.

Al respecto de la entrega de los Premios de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, celebrados el 11 de julio pasado, en los que La 4a Compañía se llevó 10 premios, entre ellos Mejor Película, edición, sonido y vestuario, comentó que es un estilo de cine necesario para la realidad actual.

“A mí me parece genial, habla de que en la Academia Cinematográfica Mexicana y en la comunidad artística hay criterio. La gente que ha visto la película se podrá dar cuenta de que es una película que no está hecha para divertir, por supuesto que tiene elementos de acción y una trama interesante, pero sobre todo está denunciando un hecho que ocurrió en este país, está basada en un hecho real y me parece que es necesario seguir haciendo este cine crítico, inteligente y que responda de manera directa a lo que está pasando en su país.

No quiere decir que todas las películas tengan que ser así, hay las que se hacen para divertir y está muy bien, pero siento que hay una tendencia últimamente a querer copiar ciertos estereotipos ajenos a nuestra identidad, sobre todo los estadounidenses, con comedias bastantes ligeras que yo pienso que hay un abuso en los contenidos. Creo que tenemos que quitarnos ese estigma y confiar en que la gente también necesita ver otro tipo de cine y que son sumamente inteligentes para poder discernir sobre lo que quiere ver y lo que no, pero tiene que haber esa oferta. Me parece muy bien lo que está pasando alrededor de la película, por supuesto que son temas delicados, pero si no es así, entonces no hay manera, el arte es una gran forma de renunciar los hechos que ocurren”, dice.

Adrián, que comenzó su carrera a los 16 años y actualmente participa en la serie Diablo Guardián es parte de una nueva generación de actores que cree en el valor del talento mexicano y lo dejó claro en las últimas palabras de su discurso: “Defendamos nuestro derecho de hacer arte en este país, invirtamos en la creación de cines independientes donde la cartelera sea predominantemente mexicana a precios más accesibles, no permitamos que nos sea negado nuestro derecho a la libertad de expresión, a la salud, a la seguridad y a la paz”.