Danyka, de Michel Rowe, es una historia íntima. Una larga conversación entre dos personajes que inicia desde lo más banal hasta explorar las pasiones más oscuras de los personajes que logra enfrentarlos consigo mismos.

La película que hace unos días estrenó su primer tráiler llegará con 400 copias a las salas de cine de México a finales de octubre.

Guanajuato, 27 de septiembre (SinEmbargo).– El nuevo filme del director Michael Rowe (Año Bisiesto, 2010) tuvo su premier mundial en el marco del Festival Internacional de Cine de Guanajuato. Una película protagonizada por Demián Bichir y Sasha González.

En medio de la turbulencia que ha causado la pandemia en la industria del cine, el GIFF ha sido el “salvavidas” de varias de producciones que han tomado el espacio para estrenarse, como es el caso de Danyka, el regreso a las salas del director, nacionalizado como mexicano, después de cinco años.

La cinta transcurre en el mar de Sinaloa, en donde un encuentro entre un hombre maduro y una chica de 15 años vuelca sus emociones. La tranquila vida del escritor, personificado por Bichir, se ve interrumpida por la fuerte vitalidad de Danyka.

Michael Rowe se inspiró en el cuento Tres bellezas de Anton Chéjov, y las cintas La rodilla de Claire (Éric Rohmer, 1970) y Pretty Baby (Louis Malle, 1978) para explorar en la masculinidad en sus diferentes formas y en la impresión que causa la belleza física.

“La reacción del hombre, del ser humano, en este caso los tres protagonistas [del libro] son hombres, pero la reacción del ser humano ante ola belleza física y cómo un ser humano puede despertar una cosa muy interno, muy arquetípico, muy profundo que no necesariamente corresponde a la persona y no tiene nada absolutamente que ver con eso. Me pareció que era algo que nunca había visto explorar de esa manera. Ni en la literatura”, cuenta en entrevista para SinEmbargo, el director Michael Rowe.

“Es una película donde la fibra masculina es reflejada en muchos sentidos como eso es socialmente debilitado, marginado, cortado y la mujer es la activa, es la despierta, es la pilas, es la que va. Eso es lo que pareció que seguía a los personajes y lo que quería”, agrega.

El director Michael Rowe. Foto: Bianka Estrada, SinEmbargo

La historia muestra una trama un íntima. Es una larga conversación entre dos personajes que inicia desde lo más banal hasta explorar las pasiones más oscuras de los personajes que logra enfrentarlos consigo mismos.

Danyka es quien toma la riendas de este encuentro. Cada una sus palabras es como el peso de una ola para los oídos del escritor.

“Se invierte el equilibrio del poder, cuando llega la chava, el señor se asume como el conocedor, el que tiene el poder, como el que está en el control, y dos horas después de empezar a platicar con este chava, se le ‘voltea la tortilla’. El que tiene el poder es ella y la que ejerce sobre él, la que lo hace sentir como chiquito y sin poder, y la relevante es ella, y no al revés. Y creo que es esa la estructura que subyace todo. Esa es la estructura base de película, donde un hombre que se asume como el importante y le voltean todo, y lo hacen ver como un espejo de lo que realmente es la juventud, la vitalidad, la frescura y la falta de miedo. Lo hacen dimensionar su propia vida y dimensionar lo que es su realidad comparado en este espejo que representa la chavita”.

Después de escribir la historia, Rowe no dudo dos veces en que Demián Bichir fuera su protagonista. La búsqueda para dar con Danyka fue más exhaustiva. La actriz debía representar a una menor de edad, irreverencia, y una frescura costeña. Se hicieron varios castings y después de tres meses se encontró a la indicada.

“‘Sashita’ es una surfista de Puerto Vallarta, había actuado en dos obras de teatro musicales, nunca habí hecho cine. Estuvo un mes y medio con Mónica del Carmen dandole coach. Es una actriz espectacular, se puso al tú por tú con un monstruo del tamaño de Bichir y no le faltó nada, al contrato se lo comía. Es buenísima”.

La cinta saldrá a salas de cines con 400 copias en esta vuelta a las salas. Algo que aplaude Rowe y que afirma es lo mejor para este arte y su industria.

“Quiero poner mi granito de arena para que la gente vuelva a retomar la costumbre de ver los cines en un cuarto oscuro, lo que conocemos de esta experiencia, que no ponga en pausa previa un microondas para contestar la puerta, para esa no es la película. La película se hizo para una pantalla grande, planos secuencia largos, cuadros enormes. Me importaba mucho que fuera una experiencia física, que fuera un acto de resistencia ante las malas costumbres que vamos agarrando en esa pandemia, todos”.

El director defiende que las cintas tengan su estreno en las pantallas grandes, aunque después sigan un camino por el streaming. Reconoce que las plataformas fueron un gran refugio para disfrutar del cine durante los meses de estricto encierro durante la pandemia, pero desea un regreso a asalas.

“No quiero que se enquiste este tipo de prácticas de la sociedad, quiero que la gente siga saliendo a la calle, a los cines. Vamos a ver. Yo creo que sí vamos a poder, y sino ni modo de no intentarlo, podemos vender a Netflix, pero me resisto, no me parece correcto para un cineasta aspirar a eso, para mí eso no deja de ser tele, el formato”.

Demián Bichir y Sasha González. Foto: Especial