Aparición. Grabado de Jesús Ramos. Foto: Especial

El 22 de noviembre se conmemoró el tercer aniversario del fallecimiento del artista plástico potosino Jesús Ramos Frías. Los amigos de Jesús nos reunimos en la casa Espacio Cultural Jesús Ramos A.C., una posada artística que no solo preserva el legado (pinturas, grabados y documentos) del excelente pintor y grabador que fue Jesús, si no también acoge exposiciones, una biblioteca y un centro de documentación artística, así como próximamente talleres y seminarios para quienes emprendan el camino del arte pictórico.

Sin grandes patrocinadores, este esfuerzo que encabezan su viuda Pilar González y su hermano Gerardo Ramos se sostiene por la comunidad de amigos que tuvimos el privilegio de conocer y convivir con Jesús. Cuerpos de luz es una carpeta que reúne cinco grabados de Chuy (como se le conocía) y cinco textos de mi autoría. La primera edición no registra fecha, se realizó a principios del siglo XXI. Y la segunda edición que consta de 35 ejemplares, se presentó en este tercer aniversario para reunir fondos que sirvan al sostenimiento de las tareas del centro cultural. Como la primera, ésta edición no apunta el año de su impresión, aunque contó con las placas de grabado originales muy bien conservadas lo que permitió incluso mejorar la carpeta.

El presente texto se leyó en dicha ocasión y acompaña impreso en papel cebollín los grabados y poemas:

Jesús

¿Cuántos pasos delante de nosotros llevas?
Dinos, ¿acaso es cierto lo que narran los antiguos libros,
sus alegorías de vírgenes y santos?
¿Encontraste el cuerpo de luz?
¿Recuerdas en tus pinturas sus trazos,
tus óleos y grabados en incesante búsqueda
por saber de qué trata la aparición nuestra,
la de todos y todo?

Por eso las figuras que vuelan sin volar
y las plantas y animales, hombres y mujeres
que crecen en tu jardín,
los jardines que llevas hasta en tus bolsillos;
esas semillas iluminadas del desierto:
las cactáceas siempre fantásticas y reales a la vez.

¡Qué cosa Jesús!
A veces creo que andas por aquí
Cuatro, cinco, quince, cuarenta pasos
no muchos,
por eso el cuerpo de luz en el que viajas
es ya esta pintura que te extraña.