El desalojo de los opositores, quienes permanecen en paradero desconocido tras de ser trasladados en varias patrullas, se produjo en torno a las 20:30 hora local (1:30 GMT del viernes) en la calle Damas, de la barriada de San Isidro en la icónica Habana Vieja.

Ciudad de México, 27 de noviembre (SinEmbargo).– La Universidad Iberoamericana se pronunció en contra del hostigamiento y violencia que sufrió una de sus alumnas del doctorado de Antropología en La Habana, Cuba.

A través de un comunicado, la universidad precisó que se trata de la alumna Anamely Ramos González, estudiante cubana que forma parte del Movimiento San Isidro y que fue detenida por agentes del Gobierno de Cuba durante la noche del 26 de noviembre.

“La Universidad Iberoamericana rechaza cualquier tipo de hostigamiento y violencia de los que ella y otros integrantes den Movimiento San Isidro pudieron haber sido objetos en La Habana y manifiesta su preocupación por la integridad física de Anamely”, sentenció.

Por ello, pidió a la República de Cuba que se salvaguarde los derechos humanos y la vida de la alumna junto con la del resto de personas que fueron detenidas.

“Como institución promotora de los derechos humanos, pedimos al Gobierno de la República de Cuba salvaguardar la vida y los derechos humanos de Anamely Ramos y las demás personas detenidas en esta acción oficial”, se lee en el comunicado dirigido al Gobierno cubano.

La Ibero detalló que Anamely es ciudadana de Cuba, sin embargo, este año ingresó al doctorado en Antropología que imparte la universidad con sede en México. Por cuestiones relacionadas con la pandemia del nuevo coronavirus, la alumna no ha regresado a territorio azteca.

“Debido a las dificultades propias de la pandemia, ella no había podido reubicarse a México. Anamely tiene una larga trayectoria como artista y defensora de los derechos culturales en su país natal”, agregó.

Finalmente, la universidad adelantó que estará al pendiente de la situación de la estudiante y del resto de los detenidos y que ha intentado entablar comunicación con la Embajada de México en Cuba.

EL CASO

La noche del 26 de noviembre, agentes de seguridad cubanos desalojaron por la fuerza al grupo de 14 disidentes, cinco de ellos en huelga de hambre, que se atrincheraban en una casa en La Habana, denunció el grupo opositor Movimiento San Isidro y corroboraron varios testigos en el lugar.

El desalojo de los opositores, quienes permanecen en paradero desconocido tras de ser trasladados en varias patrullas, se produjo en torno a las 20:30 hora local (1:30 GMT del viernes) en la calle Damas, de la barriada de San Isidro en la icónica Habana Vieja.

Maykel Castillo, activista opositor cubano y miembro del Movimiento San Isidro. Foto: EFE.

Cuando Efe llegó al lugar tras consumarse los hechos había dos policías custodiando la puerta de la vivienda y más de una decena de personas en la calle que se identificaron como vecinos o agentes de la Seguridad del Estado.

Dos vecinos que presenciaron el incidente aseguraron a Efe que los agentes sacaron a los activistas “a golpes”, mientras que otro dijo que “con violencia”. Todos los testigos rehusaron seguir hablando cuando se les pidió que ofrecieran más detalles sobre lo ocurrido.

Según un video difundido en las redes sociales del Movimiento San Isidro, la propia Anamely refiere que las autoridades entraron al lugar disfrazados de médicos para así desalojarlos. Sin embargo, explicó que ellos no estaban haciendo nada ilegal. Agregó en el recinto se quedó su identificación oficial y otras pertenencias, pero los policías no los dejan volver a la zona.

“Ellos entraron a la fuerza, sacaron a todo mundo a empujones y no hubo tiempo de tomar nada. Además nos quitaron los teléfonos y los resetearon para borrar los videos y que no se viera como entraron. Compartieron videos cortados y como a ellos se les dio la gana. Me niego a seguir en un país así, a aceptar las reglas del juego que ellos imponen”, se escucha a la también curadora de arte.

Un hombre vestido de civil que se identificó como agente de la Seguridad del Estado negó cualquier tipo de violencia en el desalojo -aseguró que se produjo de forma pacífica- y declaró a Efe que las fuerzas del orden se llevaron a los opositores porque uno de ellos había “violado el protocolo anti COVID”.

En la casona de la calle Damas permanecían 14 personas recluidas voluntariamente y asociadas al Movimiento San Isidro -una de las principales organizaciones opositoras creada por disidentes del ámbito del arte y la cultura- para pedir la liberación del joven rapero Denis Solís, un activista antigubernamental que fue condenado a ocho meses de cárcel por “desacato”.

“Agentes de la dictadura irrumpieron en nuestra sede, golpearon salvajemente a nuestros compañeros, se los llevaron y desconocemos su paradero. Tememos por su integridad física”, informó el colectivo desde su cuenta en Twitter.

Luis Manuel Otero Alcántara, activista opositor cubano y miembro del Movimiento San Isidro. Foto: EFE.

“Responsabilizamos al Gobierno cubano por la salud de Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Castillo y de los demás huelguistas apostados en nuestra sede”, publicó en Twitter minutos después el Movimiento, que además “llamó a respetar la vida y dignidad de todos los detenidos y dejarlos en libertad”.

Cinco de los que permanecían en la casa mantenían una huelga de hambre -tres de ellos desde hace ocho días-, lo que ha generado una fuerte repercusión internacional al pronunciarse numerosas organizaciones cubanas y globales, como Amnistía Internacional, además del Secretario de Estado de EU, Mike Pompeo.

Los desalojados protestaban por la reciente condena de ocho meses de cárcel por “desacato” al rapero aficionado y disidente Denis Solís al considerar ilícito el proceso judicial, aunque también piden el cierre de las polémicas tiendas cubanas de productos básicos de pago exclusivo en dólares.

El allanamiento a la casa de San Isidro y la detención de los opositores coincidió con la caída temporal de Facebook, Instagram y Youtube, inaccesibles durante unos 40 minutos a través de la red móvil cubana.

En los pasados días los activistas atrincherados acostumbraban a transmitir en directo por la red social Facebook lo que ocurría en la vivienda, por lo que varios internautas atribuyeron el misterioso apagón a un intento del Gobierno de evitar que se divulgaran imágenes y vídeos del desalojo en tiempo real.

-Con información de EFE