“La enanita del clavo” es una leyenda popular de Xalapa, Veracruz, que cuenta la historia de una mujer que enfermó y falleció sin recibir ayuda de algún vecino de la comunidad. Aquí te compartimos la historia.

Ciudad de México, 28 de febrero (SinEmbargo).- Una leyenda es una narración que suele pasar de generación en generación, se compone de sucesos fantásticos y en algunos casos se basa en personajes reales, pero siempre incluye el aspecto de la fantasía. Las leyendas forman parte del folclor de cada país y de la riqueza cultural de cada lugar. México cuenta con muchas leyendas que hacen de cada rincón uno especial, entre ellos está Veracruz, una de las entidades de la República Mexicana que enamora a sus visitantes, ya sean nacionales o extranjeros. En esta ocasión compartimos la leyenda de “La enanita del clavo” de Xalapa.

Se cuenta que hace mucho tiempo vivía sola una mujer de 40 años, muy cerca del camino antiguo a Naolinco, en un cuarto de tabla, no había nada a su alrededor y los pocos vecinos que habitaban por la zona, la veían con desdén. En una ocasión la mujer, que era de pequeña estatura, se lastimó la planta del pie con un clavo oxidado, la herida se le infectó y aunque ella intentó mejorar con remedios caseros, no lo logró y murió sin recibir ayuda.

Después varios años de la muerte de la mujer, se construyeron varias casas en el vecindario. Unos niños iban a jugar al lugar en el que la mujer de pequeña estatura falleció. Un día en que los niños estaban en dicho lugar, alcanzaron a ver a una niña detrás de un árbol, la niña llevaba ropa de adulto, todos los niños se espantaron y lloraron, llamando así la atención de su mamá, sin embargo, tras escuchar la historia, esta pensó que podía tratarse de cualquier niña.

Otro día ocurrió lo mismo con los niños, por lo que la señora decidió esperar en el lugar para reprender a la niña que espantaba a sus hijos. Al principio, la mujer vio a una niña que se escondía detrás de un árbol y asomaba la cabeza, la señora enojada caminó hasta el tronco, dispuesta a regañar a la niña que le hacía pasar un mal rato a sus hijos, pero ella fue la sorprendida y se llevó un gran susto al reconocer la figura de la mujer enanita, que había muerto sola hace unos años atrás y a la que nadie ayudó, y su mirada amenazante.

La señora regresó a su casa inmediatamente y asustada contó a los vecinos lo que había visto, aconsejó que cuidaran a sus hijos y los dejaran jugar sólo cerca de sus casas. Sin embargo, tiempo después cinco niños enfermaron al lastimarse la planta de los pies con un clavo que les provocó una infección y los llevó a la tumba.