La familia de Pamela Gallardo denunció desinterés de las autoridades de la Ciudad de México en la búsqueda de la joven, quien desapareció hace ya 144 días.

“Pareciera que debo de encontrar a mi hermana violada, fallecida, violentada para poder tener yo otro tipo de acciones y atenciones”, explicó a este diario digital Esteban Gallardo.

El 4 de noviembre pasado, la joven concluyó temprano su jornada laboral en el restaurante Javier, ubicado en la Delegación Gustavo Madero. Regresó a casa para alistarse y salió alrededor las 17:30 horas junto con su novio Jesús hacía el evento de Soultech organizado por XDCMusic en el kilómetro 13.5 de la autopista Ajusco-Picacho. El novio volvió, dijo que había peleado con ella. Pero Pamela aún no regresa a casa.

Ciudad de México, 28 de marzo (SinEmbargo).- Guadalupe Pamela Gallardo Volante cumplió 144 días de ausencia desde que fue vista por última vez en un festival de música electrónica al que asistió con su novio en el Ajusco, Delegación Tlalpan en la Ciudad de México. La familia la joven denuncia que no hay avances ni voluntad en la búsqueda e investigación por parte de la Procuraduría General de Justicia capitalina.

“Yo sé que CAPEA pudo hacer más para buscar a mi hermana, trabajan bajo la Ley del mínimo esfuerzo”, afirma Esteban Gallardo, hermano de la joven en entrevista con SinEmbargo.

Pamela Gallardo Volante tiene 23 años de edad. Es dinámica y alegre. Trabajaba como mesera mientras se tomaba un tiempo en lo que decidía si estudiaba leyes o criminología.

El 4 de noviembre pasado, la joven concluyó temprano su jornada laboral en el restaurante Javier, ubicado en la delegación Gustavo Madero. Regresó a casa para alistarse y salió alrededor las 17:30 horas junto con su novio Jesús hacía el evento de Soultech organizado por XDCMusic en el kilómetro 13.5 de la autopista Ajusco-Picacho.

No es la primera vez que Pamela acudía a este tipo de eventos de música electrónica. Desde hace tres años  asistía festivales que duraban al menos 24 horas y retornaba al día siguiente, entre las cinco y siete de la tarde.

María del Carmen Volante trató de comunicarse con su hija Guadalupe Pamela el domingo 5 de noviembre, pero su celular estaba apagado. Llamaron al novio, enviaron mensajes y cerca de las seis de la tarde, Jesús respondió a uno de los whatsapp e informó que ya estaban por retornar. Cayó la noche y Pamela no regresó a casa.

La mamá insistió con el novio por la madrugada, él le informó que habían peleado  y no sabía dónde estaba ella.

La familia empezó a buscar a la chica con amigos y conocidos.

El lunes 6 de noviembre Esteban Gallardo, hermano de Pamela, acudió a interponer la denuncia en la Delegación Tlalpan y en la Gustavo A. Madero. Sin embargo en el Centro de Atención a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA) le indicaron que debía de esperar 36 horas para interponer la denuncia.

“Desde ahí fue difícil para nosotros. El lunes hicimos llamadas y buscar por nuestro medios. Ya el martes, acudí a interponer la denuncia. Hoy no hemos tenido ni pista ni rastro”, afirma Esteban.

“PUDIERON HACER MÁS”

La familia denunció que las autoridades no actuaron con la premura desde el principio y han sido omisos en la búsqueda.

Gallardo Volante detalló que si bien CAPEA no tiene la jurisdicción, autonomía, ni ciertas capacidades en términos de tecnología, búsqueda, logística, sí tiene la obligación y oportunidad de pedir ayuda interinstitucionalmente de manera urgente y de acuerdo a las condiciones en que desaparece una persona.

Si se teme por su vida de esa persona deben de actuar con premura. En el caso de Pamela no lo hicieron, afirma.

El consanguíneo acusó a las autoridades de no mostrar o tener interés por  buscar o encontrar con vida a las mujeres desaparecidas.

“Pareciera que debo de encontrar a mi hermana violada, fallecida, violentada para poder tener tener yo otro tipo de acciones y atenciones. Hay una vacío legal, social, político muy importante en ese lapso de desaparición y feminicidio. Parece que deben de hallarlas muertas para que en términos jurídicos tomen acciones”, dice el hermano.

“Hoy sabemos que hay un grupo de élite de la División de Investigación de la Policía Federal  y que está dedicada a buscar a personas en el Ajusco, y que lo podrían podían haber ofrecido al tercer día de buscar a mi hermana”, señaló el joven

Esteban acepta que la gran cantidad de personas que hoy desafortunadamente desaparecen en México es difícil que las autoridades pueden disponer de recurso humano; sin embargo, -destacó-, lo que no comprenden es que ni siquiera les informaran o no tengan conocimiento de los recursos a su alcance.

“No es posible que una institución que se dedica buscar personas desaparecidas no sepa que pueden tener ese tipo de accesos”, expresó.

Los parientes de la joven consideran que las autoridades de México han sido negligentes y son omisos de manera dolosa.

La familia de Pamela está indignada por la apatía de las autoridades capitalinas. Foto: Especial

La familia de Pamela tiene dudas sobre la versión de Jesús, su novio, quien fue la última persona que la vio antes de que desapareciera. Foto: Especial

UN TESTIMONIO

La última persona que estuvo con Pamela fue su novio Jesús, y la familia tiene dudas de su versión de los hechos.

En la declaración hecha ante el Ministerio Público, el 11 de noviembre, Jesús insiste en que discutió con Pamela entre las 2 y 3 de la tarde del domingo.

Agrega que la vio formada en la fila para tomar uno de los camiones que ofrecía el evento, que él se movió para ir a buscar una silla y apartir de entonces le perdió el rastro.

El joven indicó que el mensaje que le envió a la madre de Pamela fue alrededor de las 3 de la tarde pero que por la red llegó cerca de las seis de la tarde, según expreso Esteban.

En el periodo de investigación, también surgió el relato de un testigo que asegura que vio Jesús en compañía de otros dos sujetos que  llevaban a Pamela, no hacía la fila de los camiones, sino con rumbo a la carrera Picacho-Ajusco y después ya no se supone.

No obstante la PGJ-CdMx desestimó de la indgatoria  dicha narración pues aseguró que no era suficiente.

“La autoridad ha dicho que el testimonio es nulo, que sólo vicia la investigación, porque es sólo su palabra, y que no tiene elementos consistentes para que sea verdad. ¿Por qué? ¿Cómo es que vicia la investigación o es nulo? Esas son las preguntas que nosotros nos hacemos”, abunda Esteban.

PRUEBAS DE ADN
Elementos de la procuraduría capitalina acudieron, hace tres meses, al domicilio de Pamela en busca elementos para obtener un ADN. La familia les entregó un diente de ella que tenía en su casa,.

El obtener el ADN de la chica es para confrontarlo con cuerpos que se localicen descompuestos o no reconocidos; sin embargo hasta la fecha no han hecho ninguna verificación.

“Hoy ya deberían de tener varias confrontaciones pero, ¿como va a ser posible tantas confrontaciones de ADN si son caras?. Justo el miércoles [de la semana pasada] que fui los verlos [a las autoridades], le pregunté a la MP cuántas confrontas de ADN tiene de mi hermana y no tienen ninguna”, detalló el joven.

La familia Gallardo reitera que  hasta el momento no hay ningún rastro ni avance en la investigación por lo que analizan volver a salir a la calle a protestar y exigir que la regresen.

“Es con la Ley del mínimo esfuerzo como ellos trabajan. Los funcionarios te hacen creer o parece que tienen la mejor intensión pero en lo práctico no funciona, a nosotros nos funcionan las personas de regreso de casa”, destacó el familiar de la joven.