Cempoala fue uno de los asentamientos totonacas más importantes de la Costa del Golfo, contaba con plazas, edificios y perímetros amurallados, además estaba rodeada de una espesa vegetación. La zona arqueológica queda como testigo de lo que fue, un espacio que permite conectarse con la historia y admirar los restos de un lugar que sigue maravillando.

Ciudad de México, 28 de marzo (SinEmbargo).- Veracruz cuenta con varios sitios arqueológicos además de El Tajín, uno de ellos es Cempoala. Fundada en el año 900 a.C., su importancia fue tal, que llegó a ser capital Totonaca y dominó gran parte de Veracruz. Aquí compartiremos algunos datos de este espacio lleno de historia, para visitarlo cuando sea posible y el semáforo epidemiológico lo permita.

Cempoala viene del Náhuatl y significa “lugar de veinte”, en referencia a los 20 poblados que integraban el sitio o a su actividad comercial, que se realizaba cada 20 días. Otro significado es “abundancia de agua”. Sin embargo, los primeros españoles lo llamaron “Sevilla” o “Villaviciosa” debido a su extensión y a sus edificios.

En Cempoala se encuentran 12 sistemas amurallados, el número IV destaca ya que es la parte de la zona arqueológica que puede visitarse junto al museo del sitio, sin embargo, este lugar cuenta con una longitud de más de 40 hectáreas. Cempoala fue uno de los asentamientos Totonacas más importantes en el periodo Posclásico, ya que fue centro político, administrativo y religioso para cerca de 30 mil personas.

Las actividades de sus habitantes se desarrollaban en agricultura, recolección, caza y pesca en el río Actopan. La división del trabajo se daba según el sexo y la edad, aspectos que definían su participación.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), una de las características que más sobresalen es un conjunto de anillos escalonados que, señalan investigadores, eran una herramienta que construyeron para “computar el tiempo”.

En el sitio se encuentran edificios como el Pimiento, cuya decoración exterior hace alusión a cráneos humanos; también está el Templo de las Caritas y el de la Cruz, que aún conserva restos de pintura mural; además del Templo de Ehécatl, entre otros.

El museo tiene una exhibición de restos de murallas, pintura mural y figurillas de animales, utensilios de la vida diaria, entre otros objetos.

Para visitarlo se debe tomar la carretera 180 hasta el poblado Higuera Blanca y ahí, seguir el camino a Villa Zempoala. La zona arqueológica se encuentra a 35 kilómetros al sureste del puerto de Veracruz.