Estados Unidos quiere procurarse 300 millones de vacunas y tratamientos suficientes para encarar 2021 inmune a la COVID-19, pero que podría dejar sin acceso temprano a tratamientos y vacunas a otros países.

Ciudad de México, 28 de julio (RT).- El Presidente de EU, Donald Trump, ha declarado este martes durante una rueda de prensa en la Casa Blanca que EU podría suministrar su vacuna contra el coronavirus a otros países en cuanto esté lista. “Quizás suministraremos una gran cantidad de vacunas contra el coronavirus a otras partes del mundo, como lo hicimos con los respiradores y otras cosas”, ha declarado el mandatario.

En este sentido, Trump ha adelantado que EU tendrá “500 millones de dosis” de la vacuna contra el SARS-CoV-2. “Haremos de Estados Unidos el principal fabricante y proveedor médico del mundo”, ha prometido.

En referencia a una pregunta relacionada con el creciente número de nuevos casos de infección en los estados que son puntos críticos del país, el Presidente ha opinado que “muy pronto” la curva de contagios se dirigirá “rápidamente hacia abajo”.

ETAPA FINAL

Estas declaraciones vienen un día después de que Trump confirmara que la vacuna contra el coronavirus del laboratorio Moderna de EU entra en la etapa final de ensayos antes de la aprobación. También la farmacéutica estadounidense Pfizer y la empresa de biotecnología alemana BioNTech anunciaron este lunes que iniciarán estudios conjuntos en humanos, a gran escala, en el marco de las etapas finales de sus ensayos de una posible vacuna contra el coronavirus.

El Gobierno de EU ya acordó pagar mil 950 millones de dólares por el suministro de 100 millones de dosis de la vacuna desarrollada por Pfizer y la compañía alemana BioNTech. En cuanto la vacuna contra el el SARS-CoV-2 esté lista y obtenga la aprobación o autorización para su uso de la Administración de Medicamentos y Alimentos de EU (FDA, por sus siglas en inglés), cada paciente deberá recibir dos dosis para ayudar a aumentar la inmunidad, por lo que los primeros 100 millones de dosis vacunarían a unos 50 millones de personas. Según el acuerdo de suministro, EU también puede adquirir hasta 500 millones de dosis adicionales.

LA ACUMULACIÓN

Estados Unidos quiere procurarse 300 millones de vacunas y tratamientos suficientes para encarar 2021 inmune a la COVID-19, pero que podría dejar sin acceso temprano a tratamientos y vacunas a otros países.

“Me parece muy preocupante que las acciones que está tomando Estados Unidos puedan servir para acaparar vacunas y medicinas contra la COVID-19”, señala en entrevista con Efe el profesor Lawrence Gostin, director del Instituto de Salud Global de la Facultad de Derecho de Georgetown.

Al tiempo que el Gobierno de Donald Trump reniega del multilateralismo y tras hacer oficial su intención de abandonar la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Gobierno estadounidense está dedicando miles de millones de dólares a procurarse potenciales vacunas y tratamientos contra la pandemia.

El problema, según coinciden los expertos, es que Trump no parece tener en cuenta la dimensión global de la lucha contra la pandemia y actúa con la intención de asegurarse todo el stock inicial de posibles curas.

En marzo intentó persuadir a la empresa alemana CureVac para que trasladara su investigación de una posible vacuna contra la COVID-19 a Estados Unidos, algo que finalmente no prosperó y que acabó con la apresurada salida de su entonces consejero delegado, el estadounidense Daniel Menichella, y con la afirmación del Gobierno alemán de que todo lo relacionado con la pandemia es un asunto de “seguridad nacional”.

El mes pasado, la Casa Blanca ordenó la compra de prácticamente toda la producción hasta septiembre del tratamiento de redemsivir, de la empresa estadounidense Gilead, una de las dos medicinas que han probado ser útiles contra la COVID-19.

Thomas Senderovitz, responsable de la Agencia Danesa del Medicamento, dijo la semana pasada en la televisión pública de su país que el paso dado por EU para acaparar redemsivir es una mala noticia para Europa y para un mundo en medio de una crisis global.

“No he visto algo así antes. Una compañía que decide vender todo su inventario a un solo país. Es muy extraño e inapropiado”, indicó. La “Operación Warp Speed” adjudicó esta semana su mayor contrato: mil 600 millones de dólares a Novavax, una farmacéutica de Maryland casi desconocida que está desarrollando una posible vacuna contra la COVID-19 para finales de este año.

-Con información de EFE

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