En Greenpeace México reiteramos la urgencia de la prohibición de transgénicos y glifosato en México para avanzar hacia una producción ecológica que preserve la biodiversidad y la agrobiodiversidad mexicana forjada en manos campesinas desde hace milenios. Foto: Galo Cañas, Cuartoscuro.

Por Viridiana Lázaro*

Greenpeace México junto con diversas organizaciones campesinas, de consumidores, académicos, investigadores, artistas e intelectuales hemos impulsado la prohibición en México de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) también denominados como transgénicos. Esta lucha  ha sido motivo de innumerables movilizaciones desde hace 21 años, en la que hemos denunciado que los transgénicos y su paquete tecnológico ocasionan daños a la salud humana y medioambiental. Tal como las y los científicos lo han comprobado en diversas investigaciones.

Ante tal situación, organizaciones y movimientos sociales hemos solicitado al Presidente Andrés Manuel López Obrador en repetidas ocasiones la emisión de un Decreto para prohibir los OGM en todo el territorio nacional, conforme a su compromiso y constantes declaraciones de que no habrá transgénicos en México, realizadas en toma de protesta para asumir el cargo de Presidente de la República mexicana, en sus primeros días de Gobierno y recientemente en la conferencia matutina del 12 de agosto.

En la conferencia matutina del 12 de agosto, el Presidente de la República ha declarado prohibir el glifosato de manera inmediata en todas las dependencias de Gobierno; la prohibición del maíz transgénico en territorio nacional y la designación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) como entidad encargada de documentar alternativas para sustituir el glifosato.

Por lo que ahora se espera fervientemente ese Decreto Presidencial que asegure las declaraciones del Presidente de prohibir los transgénicos y el glifosato hacia 2024. Tal como lo comunicó el doctor Víctor Manuel Toledo Manzur, quien hace algunas semanas anunció oficialmente que dejaría la titularidad de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y mencionó que pronto existirá un decreto presidencial para prohibir el uso de maíz transgénico en el país, así como la prohibición progresiva del glifosato. Lo cual contribuiría con el cumplimiento de la Recomendación 82/2018 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en enero de 2019, que insta a diferentes dependencias de Gobierno a atender la mala gestión y manejo de los plaguicidas en México, en particular aquellos altamente peligrosos (PAP).

Es urgente la publicación del Decreto Presidencial para la prohibición de transgénicos y glifosato para proteger la integridad de México como Centro de Origen del maíz y de numerosos cultivos, entre ellos el chile, el frijol, la calabaza, la vainilla, el algodón, el aguacate, el amaranto, el chayote y el maguey. Estas especies de plantas son esenciales en el mundo y se tiene que buscar su conservación para que estén disponibles en el presente y para las futuras generaciones. Además es preciso mencionar que México es un territorio megadiverso, con alrededor de 22 mil especies de plantas, mismas que representan 10 por ciento de las especies conocidas en el mundo y toda esta biodiversidad está en peligro de perderse a causa de la agricultura industrial, que involucra el uso de transgénicos, y su paquete tecnológico.

Ante este panorama, se requiere la voluntad y acción política por parte del Presidente Andrés Manuel López Obrador para proteger la diversidad biocultural, el medio ambiente y la diversidad agrícola base de la cocina mexicana, que nos permita gozar de autosuficiencia y soberanía alimentaria.

Actualmente, la siembra de transgénicos en México se ha detenido por la Medida Cautelar de suspensión de siembra de maíz transgénico otorgada por el Poder Judicial en septiembre de 2013, tras la demanda de acción colectiva interpuesta en contra de varias dependencias del Ejecutivo Federal. Sin embargo, las autorizaciones para consumo y los avisos de utilización confinada, sí están permitidas.

En Greenpeace México reiteramos la urgencia de la prohibición de transgénicos y glifosato en México para avanzar hacia una producción ecológica que preserve la biodiversidad y la agrobiodiversidad mexicana forjada en manos campesinas desde hace milenios, dándonos la oportunidad de gozar de un medio ambiente sano y un sistema agroalimentario y nutricional que sea verde y justo, que permita a las mexicanas y mexicanos gozar de una alimentación saludable, local, natural y libre de transgénicos y agrotóxicos.

* Especialista en Agricultura y Cambio Climático.