Estaciones de CFE y gasolinerías de Michoacán fueron atacados el fin se semana. Fotografía: Cuartoscuro

Estaciones de CFE y gasolinerías de Michoacán fueron atacados el fin se semana. Fotografía: Cuartoscuro

Ciudad de México, 28 de octubre (SinEmbargo).– El Partido de la Revolución Democrática (PRD) condenó los ataques ocurridos este fin de semana en Michoacán y exigió que tanto el gobierno local como el federal abandonen “la comodidad del discurso mediático y de inmediato se recupere la paz y el orden” en la entidad. El gobierno de Fausto Vallejo Figueroa, dijeron, está “sumido en el marasmo” y no ha emitido un solo pronunciamiento sobre la violencia que afectó al menos a 18 municipios del estado y dejó 13 muertos.

El dirigente local del PRD, Víctor Manuel Báez Ceja, también pidió que el gabinete legal y ampliado abandonen “ese marasmo” provocado por el retorno de Fausto Vallejo Figueroa a la gubernatura y se pongan a trabajar, para garantizar en serio la seguridad de los michoacanos.

También, la diputada local perredista Selene Vázquez Alatorre reclamó al gobierno de Vallejo Figueroa por su silencio: “No ha habido un solo comunicado, una versión, algo donde el Gobernador nos diga qué está pasando; sólo hay dos boletines de la CFE sobre el restablecimiento del servicio en ciudades donde causaron el daños Los Templarios”, dijo esta mañana en entrevista con Carmen Aristegui, en MVS.

“No ha habido un pronunciamiento, una voz, del Presidente del Procurador del Secretario de Seguridad Pública y del Gobernador para saber qué es lo que está pasando”, insistió.

También destacó que hace que Los Templarios gobiernan en esa entidad y en los medios ni se mencionan, “estamos siendo asolados por el pago de piso, las cuotas, el ambiente de violencia y una sangría que no ha parado en Michoacán”.

La madrugada de ayer, sujetos encapuchado atacaron a balazos y con bombas molotov varias subestaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en la capital michoacana y en distintos puntos de la entidad. En acciones simultáneas, grupos armados atentaron contra subestaciones de la CFE, lo que provocó fallas en el servicio eléctrico y apagones que perjudicaron a casi medio millón de michoacanos en los municipios de Apatzingán, Hidalgo, Sahuayo, Zacapu, Morelia, Uruapan, Paracho, La Piedad, Zamora, Jacona, Álvaro Obregón, Maravatío, Zitácuaro y Tarimbaro.

También, una serie de enfrentamientos en Apatzingán entre comunitarios y miembros del cártel de Los Caballeros Templarios dejó 13 muertos, según confirmó esta mañana José Manuel Mireles, líder del Consejo Ciudadano de Tepalcatepec.

Sobre estos hechos, Báez Ceja dijo que desde la puesta en marcha del operativo de seguridad para la entidad, los resultados no sólo son nulos sino hasta desconocidos para los michoacanos, y ahora los escenarios se agravan al sufrir ataques a las instalaciones estratégicas del estado, por lo que se deben también garantizar la seguridad en las instalaciones de la CFE y las gasolineras.

“Los gobiernos del PRI están obligados a brindar y blindar las garantías de los habitantes del estado, e implementar las acciones necesarias para que estos hechos no vuelvan a ocurrir. Nadie debe estar por encima de la ley”, recalcó.

No se pueden tolerar más posturas sin compromiso por parte de los gobiernos federal y estatal del PRI, “ni de indolencia o de comodidad mediática, que hablan de una paz y de una estabilidad que no existe en el estado”, expuso.

Lo que está sucediendo en estos momentos tendrá consecuencias muy graves en el futuro, añadió, ya que el tejido social está sumamente dañado, las instituciones están paralizadas, la figura del gobierno está vilipendiada, y ninguna empresa, ningún tipo de inversión quiere llegar a Michoacán.

“Si esto no es un Estado fallido entonces, ¿qué se necesita para que lo sea?”, preguntó.

JORNADA VIOLENTA DEJA 13 MUERTOS

José Manuel Mireles, líder del Consejo Ciudadano de Tepalcatepec, aseguró que son 13 y no cinco los muertos que el pasado fin de semana dejaron diversos enfrentamientos en Michoacán.

De los muertos, expuso, 12 pertenecían al Cártel de los Caballeros Templarios y sólo uno a los autodefensas. “Lo pueden constatar con el Ministerio Público federal que fueron a hacer los levantamientos de los cadáveres”, dijo también en entrevista con Carmen Aristegui.

Sobre los enfrentamientos en Apatzingán relató que los grupos de autodefensa que participarían en las movilizaciones habían acordado con el coronel de la 46 Zona Militar dejar sus armas, porque serían resguardados por el Ejército, pero al llegar a la plaza principal notaron la presencia de francotiradores en los edificios cercanos y lo reportaron al Ejército.

“Nos dijeron: ‘son gente de nosotros’. Ellos –los militares– se iban a hacer cargo de la ciudad; este señor –el comandante– dijo que nadie nos iba agredir y nos dijo: ‘Yo les garantizo 100% que nadie los va a atacar’. Dejamos las armas e hicimos nuestra marcha”, relató.

Después de la primera detonación de granada “ni los militares ni los federales nos acompañaron (…) Creímos en la palabra del comandante que nos dio su palabra y se rompió”, dijo Mireles, quien también denunció que tanto los militares como el Ministerio Público tardaron más de una hora en empezar a investigar los edificios de dónde provenían las detonaciones.