Quienes votaron por Santa Lucía pensaban en la calidad del aire, del agua y del suelo. Los que elegían continuar con Texcoco consideraron el prestigio, el trabajo y la derrama económica de una obra como ésta.

El destino del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ha quedado bajo el designio de los participantes que llegaron a los distintos puntos del país, impulsados por distintas razones, pero con el beneficio de la duda para el nuevo Gobierno sobre su compromiso por lo expresado por la ciudadanía.

El Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, aseguró ayer que se esperaba la participación de al menos un millón de personas en la consulta ciudadana. Por la noche, su equipo informó que la tercera jornada de votaciones cerró a las 22:00 horas con 215 mil 584 sufragios, con los que se llegó a un total de 712 mil 981 votos a lo largo de los tres primeros días.

Ciudad de México, 28 de octubre (SinEmbargo).– Nina Ramírez fue voluntaria durante los cuatro días de la consulta por el NAIM, a ella la motivó vivir el inicio de un proceso “en el que sí nos toman en cuenta”. Nina vio en la consulta una oportunidad para que los ciudadanos expresaran sus diferencias.

Nina se instaló de jueves a domingo en la mesa ubicada en Insurgentes y paseo de la Reforma, frente al edificio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Ahí descubrió diferentes dinámicas: oficinistas que llegaban acompañados de sus jefes, “acarreados” para votar en favor de la construcción del nuevo aeropuerto aún si ellos estaban en contra; jóvenes que llegaban dudando sobre la eficacia del sistema y sobre su votación única, y transeúntes que a pesar de la curiosidad no se atrevían a participar.

Miles de personas acudieron a participar en el último día de la consulta ciudadana para definir el futuro del NAIM. Foto: Karen Castillo, SinEmbargo

Entre quienes votaron en este punto, se encontraba Guadalupe Martínez, habitante de Tlatelolco, inconforme porque en una zona “tan política” como lo es su comunidad no se había colocado ninguna casilla.

Este domingo fue a decirle no a Texcoco debido a los riesgos de inundación de la zona y los cinco cerros de tezontle “que se han acabado con la construcción”. Ella cree que quienes temen por la cancelación no quieren perder su dinero, por lo que está muy contenta de que se consulte a la ciudadanía “que no quieren volver a repetir el fenómeno Fobaproa”.

Durante el transcurso de este domingo, los habitantes de la Ciudad de México continuaron participando en la consulta ciudadana. Foto: Karen Castillo, SinEmbargo

“Hay que salir a decir lo que pensamos para que después no nos andemos quejando”, comenta Guadalupe Gómez, quien a pesar de considerar que la consulta no está muy bien estructurada, participó porque le gustaría que siguieran tomando en cuenta su opinión. “Aunque no sepamos muchas cosas, sí tenemos idea sobre ellas”, agrega.

Sobre Reforma se observa poca gente, quiénes votan salieron de paseo con sus familias o bien son vecinos que esperaron al fin de semana para que se “liberara de oficinistas obligados a votar”.

Por el contrario, en otro punto de la ciudad, en el Zócalo capitalino, no paraba de llegar la gente. Las funcionarias de la casilla aseguran que más de mil personas al día llegaron con mucho ánimo a expresar su opinión. Esperaban un aproximado de 10 minutos en la fila para poder ingresar su boleta al contenedor, personas preocupadas “por no permitir más robos a la nación”, o bien “por las inversiones privadas que podrían perderse”.

Quienes votaron por Santa Lucía pensaban en la calidad del aire, del agua y del suelo. Los que elegían continuar con Texcoco consideraron el prestigio, el trabajo y la derrama económica de una obra como ésta.

Las funcionarias de la casilla del Zócalo aseguran que más de mil personas al día llegaron con mucho ánimo a expresar su opinión. Foto: Karen Castillo, SinEmbargo

Para Dulce María Fernández vale la pena respetar las aves y las reservas ecológicas de nuestro país. Votó con reservas “por si sí o por si no”, con desconfianza en el sistema corrupto, pero con la convicción de ser escuchada.

“No es justo que como humanos acabemos con nuestras reservas y nuestras aves, ya nos estamos acabando todo lo ecológico”, Dulce María Fernández.

A pesar de las críticas, de las dudas, de los “acarreos” y de las condiciones, incluyendo la fuerte lluvia y los vientos, la gente salió y fue parte de un ejercicio sin precedentes. Foto: Karen Castillo, SinEmbargo

Asimismo lo hizo Angelica Meléndez, que se manifestó a favor del proyecto que le parece más viable por los muchos intereses de empresas particulares que pueden ofrecer “el país que nos merecemos”: el de un aeropuerto que compita con otros países y que logre incrementar el turismo.

“Nos lo merecemos”, dijo, mientras su acompañante aseguraba que era necesario pensar en “los chamacos” y en los beneficios para ellos.

Minutos antes de las 18:00 horas Mari Paz Arcos, encargada de la mesa de votación del Zócalo capitalino, explica a quiénes se acercan sobre el cierre de la consulta. Foto: Karen Castillo, SinEmbargo

En el último día de la consulta las opiniones continuaron divididas, sin embargo, la mayoría aceptó haber participado con incertidumbre de que en esta ocasión se les escuchará aunque sea de manera tardía cuando el proyecto ya estaba avanzando.

A pesar de las críticas, de las dudas, de los “acarreos” y de las condiciones, incluyendo la fuerte lluvia y los vientos, la gente salió y fue parte de un ejercicio sin precedentes.

LOS MINUTOS DEL CIERRE

Minutos antes de las 18:00 horas Mari Paz Arcos, encargada de la mesa de votación del Zócalo capitalino, explica a quiénes se acercan sobre el cierre de la consulta.

Ella, junto a sus demás compañeras se alistan para comenzar el conteo, por lo que de manera respetuosa solicitan a quienes se acercan a observar que se abstengan de hacer comentarios.

Durante el conteo se percibe cierta tensión, la mayoría de los votos van por Santa Lucía, como esperaban las mismas funcionarios de casilla, sin embargo, los votos en favor del NAIM no son pocos.

El destino del Nuevo Aeropuerto Internacional de México ha quedado bajo el designio de los participantes que llegaron a los distintos puntos del país, impulsados por distintas razones, pero con el beneficio de la duda para el nuevo Gobierno sobre su compromiso por lo expresado por la ciudadanía.