Durante años, las autoridades encargadas de determinar el salario mínimo, justificaban los aumentos anuales de dos pesos, máximo tres, con el factor inflación. Decían que el mínimo no podía dispararse porque pasaría lo mismo con los precios de todos los productos.

Pero a unos días del 1 de enero, fecha en que el precio de la gasolina aumentará 20 por ciento, las autoridades no han dicho palabra alguna sobre los efectos que esto tendrá de manera directa y casi inmediata en los bolsillos de los mexicanos.

Ciudad de México, 28 de diciembre (SinEmbargo).- El impacto será inmediato. Este 1 de enero el aumento en el precio de las gasolinas afectará la economía de los mexicanos desde el primer momento en que carguen gasolina en una estación.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), anunció el día de ayer que desde el 1 de enero al 3 de febrero de 2017, los precios promedio de la gasolina serán de 15.99 pesos la Magna, 17.79 pesos la Premium y 17.05 el Diésel. Esto es un aumento del 20 por ciento, si se compara con el precio máximo que se registró en este diciembre.

El aumento se debe al proceso de liberalización de gasolina que el Gobierno federal adelantó para este año. Se trata de una de las acciones de la Reforma Energética que busca acabar con el monopolio de Petróleos Mexicanos (Pemex) y ofrecer a los mexicanos un mercado de gasolinas, en el que hasta el momento participan, además de Pemex, Oxxo e Hidrosina. De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Economía, a finales de 2017, la cantidad de franquicias podría ser del doble de las 11 mil 431 que hay actualmente.

Pero más allá de la oferta que se gozará para entonces, la afectación en la economía de los consumidores es el tema que hoy preocupa, pues se da cuando apenas inició la recuperación gradual del salario mínimo.

José Antonio Meade, titular de la SHCP, y José Antonio González Anaya, director general de Pemex, han comparado los nuevos precios de gasolina de México con los de otros países como Noruega, que la vende 2.5 veces más cara que lo que se prevé aquí. Sin embargo, la realidad de los salarios entre ambos países es diferente, además de su crecimiento y su tasa de desarrollo.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2017, Hacienda estimó un tope inflacionario de 4 por ciento, pero de acuerdo con Abraham Vergara Contreras, Coordinador de Incubadora de Negocios de la Universidad Iberoamericana, esa proyección no fue del todo correcta si se toma en consideración la liberalización del mercado de gasolina.

“Cuando hicieron el PEF 2017, lo hicieron con un dólar por debajo de los 20 pesos, cuando la posibilidad de eso es complicado. Parecen cifras alegres, que no ven la realidad total de lo que puede pasar. Está en un mal rango la inflación, porque ese 4 por ciento se va a rebasar”, comentó en entrevista con SinEmbargo.

Vergara Contreras consideró que ya hay diversas proyecciones que apuntan a que el 4 por ciento se puede convertir en 4.8 por ciento, lo que no sería nada acertado para la economía luego de que por años se logró mantener la inflación dentro de los márgenes establecidos por el Banco de México, organismo que alertó del riesgo de este paso del sector energético.

Los analistas consultados por Banxico previeron en su último informe de este mes, que el 4 por ciento se alcanzaría en 2017, presionado por los gasolinazos.

“Estamos empezando a sentir los efectos de la depreciación del tipo de cambio, porque las gasolinas estarán fijadas en el precio internacional, es decir, en dólares. Si en algún momento se recupera el dólar, el precio mejorará, pero el problema es que no estamos acostumbrados a una gasolina que tenga disminución de precios. Puede que el tope inflacionario de 4 por ciento se vea fracturado. También puede que no, depende de lo que pase con el dólar y el precio internacional de la gasolina. Eso cambiará mes con mes”, comentó el doctor Enrique Cárdenas Sánchez, Director Ejecutivo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Explicó que la recuperación del salario sí podría verse afectada si la inflación aumenta, no por el precio mismo de la gasolina, ya que la mayoría de las personas que ganan el salario mínimo no consume gasolina de manera directa.

“Será importante revisar la inflación. Ahí estará el reto, porque la devaluación del tipo de cambio ha sido muy importante y no la hemos visto reflejada totalmente en los precios; pero eso no duraría para siempre”, agregó.

Vergara Contreras prevé que los efectos reales se harán presentes en el Primer Trimestre de 2017. El aumento en la gasolina traerá incrementos en el transporte, a los productores y en consecuencia, en las mercancías y productos finales. Todo se verá reflejado en lo que el consumidor final gastará.

“2017 será un año complicado: el crecimiento estará por debajo del 2 por ciento (entre 1.7 y 1.8 por ciento), la inflación podrá rebasar el 4 por ciento, el tipo de cambio difícilmente estará por debajo de los 20 pesos, están los recortes en el PEF en el tema de inversión […] Se vislumbra un año complicado en donde el aumento salarial no será suficiente para cubrir el aumento en los precios. Si a eso le sumamos que es el inicio de un año electoral –en el Estado de México y luego la Presidencial– veo un año bastante complicado para todos”, agregó Vergara.

La Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) y la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) anunciaron la primera semana de diciembre que el aumento al salario mínimo para 2017 sería de 80.04 pesos diarios. El ajuste se realizó a través de una fórmula que incluye un incremento nominal de 4 pesos y otro de 3.9 por ciento. Es decir, 7 pesos más respecto a la cantidad decretada para este año.

Para la sociedad civil, aunque el aumento continúa sin ser suficiente para acceder a la canasta básica alimentaria, marcó el inicio para una recuperación gradual del salario, sin embargo, si el precio de la gasolina puede mantenerse así o incluso aumentar.

Si el precio del petróleo alcanza 60 dólares por barril el próximo año, el precio de la gasolina podría subir hasta 30 por ciento, lo que se traduciría en un incremento de la inflación general de 1.28 por ciento.

Largas filas se registraron hoy en algunas gasolineras de la capital del país tras el anunció del aumento. Foto: Cuartoscuro

Largas filas se registraron hoy en algunas gasolineras de la capital del país tras el anunció del aumento. Foto: Cuartoscuro

Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base explicó que como resultado del impacto de la gasolina en los precios, la inflación durante 2017 podría alcanzar un máximo de 5 por ciento.

En el listado de regiones y precios dado a conocer por la Comisión Reguladora de Energía, en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara el precio de las gasolinas será mayor.

En la región 5, conocida como Barranca del Muerto, que incluye a las delegaciones Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo, Xochimilco, Benito Juárez, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Tlalpan y Tláhuac, el precio de la Magna será de 16.33 pesos por litro, la Premium costará 18.20 pesos y el diesel, 17.07 pesos.

Para las delegaciones de Coyoacán, Cuauhtémoc, Iztacalco, Magdalena Contreras, Milpa Alta y Venustiano Carranza, la Magna costará 16.32 pesos por litro, la Premium 18.19 y 17.06 el diesel, apenas un centavo más bajo.

En algunos municipios del Estado de México como Naucalpan, Tlalnepantla, Huixquilucan y Atizapán, la Magna llegará a 16.27 pesos por litro, la Premium 18.14 y el diesel costará 17.01 pesos.

En el estado de Nuevo León, algunos municipios presentan un incremento similar al de la capital del país.

En la región 61, denominada Santa Catarina, se incluye a los municipios de Monterrey, Apodaca, San Nicolás de los Garza, Escobedo, Guadalupe, Juárez, García, San Pedro Garza García y Santa Catarina, en todos ellos la gasolina Magna costará 16.31 pesos por litro, la Premium llegará a 18.19 y el diesel, 17.03.

Jalisco es otro estado donde el aumento será mayor. En Guadalajara y los municipios aledaños los consumidores deberán desembolsar 16.52 pesos por cada litro de Magna, 18.40 pesos en el caso de la Premium y hasta 17.24 pesos por cada litro de diesel que consuman.

OLA DE REACCIONES

La Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope), la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco), se pronunciaron el día de hoy sobre el aumento en el precio de gasolina.

El aumento del costo de la gasolina a partir del 1 de enero del próximo año tendrá un impacto directo en los gastos del sector empresarial y provocará un ajuste en los precios de todos los artículos afectando a los consumidores, advirtieron.

También la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) estimó que en 2017 el costo de las obras aumentará 12 por ciento, derivado de los incrementos a los precios de la gasolina, el cemento y el acero.

“Si bien ello hará del próximo un año complicado, se buscarán alternativas para llevar a cabo los proyectos de infraestructura”, aseguró el presidente del organismo, Gustavo Arballo.

Ada Irma Cruz Davalillo, dirigente de la Canacope, dijo que el sector espera incrementos en fletes y servicios de transporte para la movilización de mercancías y no se sabe cuánto tiempo podrán los pequeños empresarios y comerciantes absorber esos mayores costos sin trasladarlos al consumidor, tal como lo han venido haciendo en los últimos meses.

“En la Canacope Ciudad de México consideramos que la forma de implementar estos ajustes [a los precios de la gasolina] es desafortunada, por el impacto que tendrá en precios y las condiciones generales del mercado interno, lo que se reflejará en precios y en el consumo, que seguramente tendrá una disminución, lo que complicará el desarrollo de la economía”, mencionaron los empresarios en un comunicado.

Por su parte, Manuel Herrera Vega, presidente de la Concamin, señaló que el incremento en el precio de la gasolina genera más presión a los costos que enfrentan los productores.

“Los industriales del país reciben con inquietud esta noticias, pues estamos concluyendo un año 2016 de nulo crecimiento en el conjunto de la industria mexicana, prevemos un panorama complicado para 2017 y estas noticias vienen a reafirmar que será un año complicado para la industria mexicana”, apuntó Herrera en un comunicado.

La Concamin pidió al Gobierno federal que se conforme un “blindaje productivo” que les permita enfrentar presiones por el alza a los combustibles y el tipo de cambio.

Para ello, dijo,  se debe elevar el contenido nacional de los proyectos productivos de infraestructura con inversión y coinversión pública-privada.

Otro punto es incrementar el financiamiento y las garantías de la banca de desarrollo para el sector productivo nacional, con tasas preferenciales a fin de mantener el flujo de inversiones orientadas al fortalecimiento del crecimiento económico.

El líder empresarial propuso elevar también el contenido nacional de las compras del Gobierno federal y sugirió un agresivo esquema de mejora regulatoria que garantice una reducción de hasta el 30 por ciento de los costos administrativos que las empresas enfrentan a nivel federal y la firma de un Acuerdo Nacional por la Preservación del Empleo.

“El fortalecimiento productivo del mercado interno debe ser uno de los objetivos a consolidar en 2017, ya que además del incremento al precio de las gasolinas los industriales enfrentan las presiones de la depreciación del tipo de cambio y el incremento en las tasas de interés, factores que limitan la capacidad financiera de las empresas”, dijo Herrera.

Finalmente, la Concanaco señaló que el aumento representará un duro golpe para el bolsillo de las familias por el aumento en el precio de la canasta básica, “los altos precios de los combustibles afectarán a toda la cadena productiva”.