Los equipos negociadores de México, Estados Unidos y Canadá, que han estado reunidos desde el pasado martes en el Hotel Bonaventure de Montreal, han dado por terminado los aspectos principales de sus trabajos para la renegociación del TLCAN.

En esta sexta ronda se logró cerrar el Capítulo Anticorrupción para la adopción de medidas legales que permitirán fortalecer el Estado de Derecho en México.

Toronto (Canadá), 29 de enero (EFE/SinEmbargo).- Tras seis días de intensas negociaciones en Montreal, Canadá, México y Estados Unidos lograron cerrar el Capítulo Anticorrupción para la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Los equipos negociadores de los tres países, que han estado reunidos desde el pasado martes en el Hotel Bonaventure de Montreal, han dado por terminado los aspectos principales de sus trabajos.

Con el respaldo de los representantes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y del sector empresarial mexicano, que forman parte del “Cuarto de Junto”, se logró escalar a nivel internacional la normatividad en materia de anticorrupción.

Dicho Capítulo permitirá fortalecer el Estado de Derecho en México y constituye un compromiso para todas las autoridades del país en la aceleración del proceso para la adopción de medidas legales que han quedado pendientes en la batalla que ha tomado como suya la sociedad civil mexicana contra la corrupción y la completa instrumentación del Sistema Nacional Anticorrupción.

La Coparmex informó que al ser el principal capítulo que se cerró en esta ronda, su texto quedará sujeto a la revisión legal por parte de cada uno de los tres gobiernos, asimismo, queda también sujeto a la aprobación de los demás capítulos y a la aprobación general del Tratado en su conjunto.

Dentro del Capítulo se incluye la tipificación de diversos delitos que habían quedado pendientes, y se regulan aspectos críticos como la integridad de gobiernos y funcionarios, la responsabilidad de las empresas y los mecanismos de colaboración en materia anticorrupción entre los Estados parte, entre otros.

Las propuestas finales que Canadá y México han presentado durante los pasados días al equipo negociador estadounidense, especialmente aquellas sobre los temas más controvertidos, como el mecanismo de disputas o el sector automotriz, han sido trasladadas a los responsables políticos de la negociación.

Según Canadá y México, en las anteriores reuniones Estados Unidos adoptó una postura de “shock and awe”, literalmente de conmoción y pavor, con propuestas radicales a las que Canadá y México han tenido que responder ahora con lo que los canadienses han denominado ideas “imaginativas”.

Por ejemplo, Estados Unidos demandó que el acuerdo añadiese una cláusula por la que el TLCAN se disolvería de forma automática a los cinco años si alguno de los tres países no renueva de forma expresa el acuerdo.

La contrapropuesta, inicialmente mexicana y posteriormente adoptada por Canadá, es que aunque el TLCAN se revise cada cinco años, la disolución no sería automática.

Estados Unidos también ha demandado que el nuevo TLCAN incremente de forma drástica el “contenido norteamericano” de los vehículos que se montan en la región y que hasta ahora está fijado en el 65 por ciento.

Pese a las propuestas del sector, que considera que la demanda es contraproducente, EU. quiere que hasta un 80 por ciento de los componentes de los automóviles sean producidos en Norteamérica.

Además, la administración Trump, que debe en gran parte su victoria al apoyo electoral de los trabajadores del sector automotriz del norte del país, exige que el 50 por ciento de las partes norteamericanas procedan de Estados Unidos.

Ante esta demanda, Canadá, con el apoyo de México, quiere que se incluya en el concepto de componentes de los automóviles conceptos menos tangibles, como propiedad intelectual de las partes utilizadas, lo que automáticamente aumentaría la proporción estadounidense.

Y en el tema del mecanismo de resolución de disputas, Estados Unidos quiere quedar excluido de la necesidad de acudir a paneles de expertos para resolver los conflictos entre empresas y gobiernos.

En este caso, la propuesta mexicano-canadiense ha sido sencilla: los negociadores han indicado que Estados Unidos puede optar por no estar sujeto a este régimen pero que también queda fuera de la redacción de las nuevas reglas.

INACEPTABLE PROPUESTA DE CANADÁ: LIGHTIZER

Las propuestas de Canadá para desbloquear las negociaciones del TLCAN son “inaceptables” para Estados Unidos y “seguramente también para México”, dijo el representante comercial estadounidense, Robert Lightizer.

Durante la conferencia de prensa de cierre de la sexta ronda de negociaciones del Tratado que se realizó en Montreal, Lighthizer atizó las propuesta que llevó a la mesa el lado canadiense, una de las cuales se trataba de incrementar el contenido de origen de América del Norte a productos que tuvieran un alto porcentaje de software o componentes de alta tecnología. Canadá también propuso modificaciones a la cláusula “Sunset”.

Para Estados Unidos, las propuestas canadienses “llevarían a tener menor contenido regional y menos empleos” en los tres países, dijo Lighthizer. “Canadá se reservaría el derecho a tratar a México y Estados Unidos aún peor”, insistió. “Si esta propuesta la hubiera hecho Estados Unidos sería considerada una píldora venenosa”.

El representante del gobierno de Donald Trump también se congratuló de que se haya logrado “algún avance”, especialmente en el capítulo anticorrupción y de que finalmente se comenzaran a discutir los asuntos centrales del acuerdo.

–Con información de Julio César Rivas, EFE