El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México cuenta con la más alta densidad de tráfico en todo el país. En 2014, la Cofece encontró que más de 115 mil vuelos no operaron conforme a sus tiempos asignados, es decir, más de 300 vuelos diarios en promedio operaron fuera de su horario.

Aviones en el aeropuerto capitalino. Foto: Cuartoscuro.

Aviones en el aeropuerto capitalino. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 29 de febrero (SinEmbargo).– La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) determinó de manera preliminar que el proceso de asignación de horarios de aterrizaje y despegue en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) genera efectos anticompetitivos en los servicios de transporte aéreo.

La investigación determinó que eso provoca precios elevados, una escasa innovación en rutas y menor calidad en los servicios, por lo que el organismo emitió una serie de medidas para incentivar la competencia sin establecer sanciones monetarias.

En 2014, la Cofece encontró que sólo dos prestadores de servicios concentraron 65 por ciento de los horarios de aterrizaje, lo que generó ineficiencia en la asignación y baja disponibilidad, además de una barrera para la entrada de nuevas empresas nacionales e internacionales.

Ese año, más de 115 mil vuelos no operaron conforme a sus tiempos asignados, es decir, más de 300 vuelos diarios en promedio operaron fuera de su horario.

Las rutas en donde pocas aerolíneas ofrecen sus servicios suelen tener tarifas más altas, en tanto que en los últimos cinco años prácticamente se ha registrado una nula expansión de nuevas rutas hacia y desde el aeropuerto, y ha disminuido la calidad de los servicios.

Ante ello, la Cofece sugiere mejorar la transparencia, así como el monitoreo y control de los horarios, además de establecer criterios transparentes para la asignación y renovación de los horarios.

Además, la Comisión estableció la creación de un órgano que sirva como instancia técnica autónoma para ejercer las funciones relacionadas con los horarios de aterrizaje y despegue en la terminal, a fin de reducir la barrera de entrada y la expansión de las aerolíneas.

“Este procedimiento es para ordenar la eliminación de aquellas cuestiones que están generando falta de competencia en el aeropuerto, pero en ningún momento se habla de sanciones monetarias”, puntualizó.

El aeropuerto capitalino cuenta con la más alta densidad de tráfico en todo el país.