Autoridades iraníes afirmaron que tenían que proteger la economía de su país mientras combatían la pandemia del coronavirus; tachan de “guerra política” a las críticas a su lenta respuesta al peor brote de COVID-19 en Medio Oriente.

Por Amir Vahdat

Teherán, Irán, 29 de marzo (AP).- El Presidente de Irán rechazó el domingo las críticas a su lenta respuesta al peor brote de coronavirus en Oriente Medio, tachándolas de “guerra política” y afirmando que tenía que proteger la economía al tiempo que combatía la pandemia.

Hasán Ruhani afirmó que el Gobierno tuvo que sopesar los efectos de una gran cuarentena sobre la maltrecha economía iraní, sometida a duras sanciones de Estados Unidos. Era un dilema repetido en todo el mundo, donde diferentes gobiernos buscaban un equilibrio entre contener la pandemia e impedir el desplome de sus economías.

“La salud es un principio para nosotros, pero la producción y seguridad de la sociedad es también un principio”, dijo Ruhani en una reunión del Gobierno. “Debemos aunar estos principios para alcanzar una decisión final”.

“Este no es el momento de ganar seguidores”, añadió. “Este no es el momento de guerra política”.

Un clérigo (derecha) asiste a un médico que trata a una paciente infectada con el nuevo coronavirus, en un hospital en Qom, a unos 125 kms (80 millas) al sur de Teherán, Irán. Foto: Mohammad Ali Marizad, Rasa News Agency via AP

Incluso antes de la pandemia, Ruhani estaba bajo presión por el desmoronamiento del acuerdo nuclear que alcanzó en 2015 con Estados Unidos y otras potencias internacionales. El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró a su país del acuerdo y ha impuesto duras sanciones sobre Irán que le impiden vender su petróleo en mercados internacionales.

La televisora estatal informó el domingo de otras 123 muertes, lo que eleva el total del país a 2 mil 640 fallecimientos de 38 mil 309 casos confirmados.

La mayoría de los enfermos del nuevo virus sufre solo síntomas leves o moderados como fiebre y tos, y se recupera en unas pocas semanas. Pero el virus puede matar o causar complicaciones graves como la neumonía, especialmente en pacientes ancianos o con problemas médicos previos. Es muy contagioso y puede transmitirse a través de portadores asintomáticos.

Personas caminando frente a una mayoría de tiendas cerradas en el Gran Bazar de Teherán, Irán. Foto: Vahid Salem, AP

En los últimos días, Irán ha ordenado el cierre de los negocios no esenciales y vetado los viajes entre ciudades. Pero esas medidas llegaron mucho después de que otros países de la región impusieran cuarentenas más estrictas. Muchos iraníes siguen ignorando las órdenes de quedarse en casa, en lo que podría reflejar una desconfianza generalizada hacia las autoridades.

Irán ha instado a la comunidad internacional a levantar las sanciones y solicitado un préstamo de 5 mil  millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En otros países de la región, Qatar reportó su primera muerte por el nuevo virus el sábado por la noche y elevó el número de casos en su territorio a al menos 590.

La pequeña nación petrolera dijo haber enviado a Doha a 31 bahreinís que se habían quedado varados en Irán en un vuelo de su compañía estatal Qatar Airways. Pero como Bahrein es uno de los cuatro países que boicotea a Qatar por una disputa política desde 2017, Doha indicó que no podía llevar a los 31 pasajeros hasta el reino insular.

“Las autoridades bahreiníes han dicho que enviarán un vuelo para ellos en un futuro no especificado”, dijo el Gobierno qatarí en un comunicado.

Bahrein dijo preparar un vuelo para recoger a los pasajeros varados el domingo. El reino dijo que tenía sus propios planes de repatriación para los ciudadanos que seguían en Irán y advirtió a Qatar que “debe dejar de interferir con estos vuelos”.

Un trabajador desinfecta un santuario islámico en Teherán el 7 de marzo del 2020. Foto: Ebrahim Noroozi, AP