Modelo de los drones usados por el ejército de EU en operaciones de Irak y Afganistán. Foto: Departamento de Defensa de EU

Modelo de los drones usados por el ejército de EU en operaciones de Irak y Afganistán. Foto: Departamento de Defensa de EU

Ciudad de México, 29 de abril (SinEmbargo).– El ex Presidente mexicano Felipe Calderón pretendía escalar su guerra contra el narco. Pidió al entonces mandatario de Estados Unidos George W. Bush drones armados (aviones no tripulados) para atacar al crimen organizado, pero Washington consideró que esto elevaría el número de víctimas colaterales.

De acuerdo con The Washington Post, Calderón “suplicó” (pleaded) que le fuera entregado el equipo de alta tecnología. Pero el gobierno de Bush simplemente dijo no.

Calderón Hinojosa pidió a Bush que los drones armados fueran enviados a México “para frenar la creciente influencia de los cárteles de la droga”; sin embargo, Bush rechazó su petición por el temor a “daños colaterales”, como sucedió con su propia guerra en Irak y Afganistán.

De acuerdo con información publicada por The Washington Post, la solicitud de Calderón Hinojosa se realizó en 2006, apenas después de que el panista tomara posesión como Presidente de México.

Dana Priest, periodista del Post, reveló que Bush acordó destinar recursos para ayudar a combatir el problema, con mil 900 millones de dólares que integraron la Iniciativa Mérida.

Sin embargo, Bush presuntamente sacó de esa estrategia la solicitud de Calderón para proporcionarle drones armados para llevar a cabo ataques contra los cárteles. The Washington Post cuenta:

“A medida que aumentaba el número de muertos de México, Calderón suplicó a Bush que le diera drones armados. Se había quedado impresionado por los resultados en Irak y Afganistán, dijeron dos ex funcionarios estadounidenses. La Casa Blanca consideró la solicitud, pero rápidamente la rechazó. Era demasiado probable que resultara en daños colaterales, dijeron”.

El programa de aviones no tripulados, que comenzó bajo la administración de George w. Bush en 2002, se ha ampliado en gran medida bajo la presidencia de Barack Obama, afirma el WP.

“Mientras las encuestas encuentran amplio apoyo público a la estrategia dirigida al exterior, los ‘daños colaterales’ temidos por la Casa Blanca de Bush sigue siendo un punto de fricción con los opositores del programa. La Oficina de Periodismo de Investigación, que rastrea los ataques aéreos de la CIA, estima que entre 423 y 946 civiles han muerto en ataques confirmados en Pakistán, Yemen y Somalia”, expuso.