Viajes, momentos íntimos y hasta el momento en el que Suárez (Ciudad de México, 1938-2020) conoció a Mario Moreno “Cantinflas” en Madrid -algo que lo marcó para siempre- impregnan este libro de confianza y ternura, junto con una precisión asombrosa de los detalles de los recuerdos que el autor dijo, se deben a su condición de asperger.

Ciudad de México, 29 de mayo (EFE).- El actor de comedia mexicano Héctor Suárez falleció en 2020, pero se quedó vivo en muchos de sus seguidores. También para su hijo, quien recuerda que era un hombre con luces y sombras en el libro Gracias, papá: una historia de amor.

“Mi papá no es el pinche alquimista ni el monje que vendió su ferrari, es un ‘wey’ (hombre) que tenia un chingo (muchos) de demonios pero que siempre buscó vencerlos, no lo mitifico, sino que lo humanizo”, explicó a Efe Suárez Gomís.

Un libro que camina entre la biografía y la novela, escrito desde el amor de hijo por su padre y en el que se muestra el lado más “filosófico, humano, lleno de amor”. “Las enseñanzas de un maestro a su discípulo” podría ser la síntesis, dijo el actor y escritor.

De manera natural, huyó de la mitificación o de hacer una alegoría a este icono de la comedia mexicana y relató diferentes momentos que marcaron su vida en los que los protagonistas son padre e hijo pero también la abuela del primero, quien fue para él una figura muy relevante.

Viajes, momentos íntimos y hasta el momento en el que Suárez (Ciudad de México, 1938-2020) conoció a Mario Moreno “Cantinflas” en Madrid -algo que lo marcó para siempre- impregnan este libro de confianza y ternura, junto con una precisión asombrosa de los detalles de los recuerdos que el autor dijo, se deben a su condición de asperger.

En el libro también se relata cómo Suárez deja la carrera de arquitectura y se adentra en la actuación. Foto: EFE

“Él siempre hablaba de su abuela quien lo crió y lo educó. Su abuela es importante y conté su historia con ella: todo lo que me contó él y yo también la conocí, era importante saber de dónde venia él”, explicó el autor de El pelón en sus tiempos de cólera (2009), y El pelón de los anillos (2011).

En el libro también se relata cómo Suárez deja la carrera de arquitectura y se adentra en la actuación a consecuencia de una casualidad mediante una exnovia de su hermano que, después de llevarlo a clase de actuación, nunca más volvió a ver.

Y de este libro que fue una “catarsis brutal” para el actor, son tres los aprendizajes que más cerca siente Suárez Gomís y que afianzó al escribir la biografía de su padre.

“El más importante siempre será que respetó mi individualidad, también mi mamá, fue un equipo”, dijo.

Por otra parte, contó que su padre siempre le decía “vive las cosas, no dejes que te lo cuenten, ten tu propia historia”.

En parte por eso también se aventuró a escribir este libro, que llevaba años apalabrado.

Por último, detalló Suárez Gomís, su padre le enseñó a no tener miedo a mostrar sus sentimientos. “Mi papá lloraba delante de nosotros, se reía delante de nosotros, se enojaba, se ponía triste, era un hombre muy emocional. Siendo ese su ejemplo yo soy así con mis hijos”, terminó el autor.

Suárez Gomís, por último, recomendó buscar una lista de música con el nombre del libro en su perfil de Spotify, ya que fue la banda sonora del trabajo para llegar a esta obra.

Suárez inició su carrera en el teatro en la década de 1960 y empezó su trayectoria en el cine con la película El asalto, en 1965.

Películas como Despedida de soltera, La mujer de a seis litros, La marcha de Zacatecas, Picardía mexicana y Mecánica nacional forman parte de su amplio repertorio.

Pero quizá su mayor fama se dio a través de la televisión, donde se destacó como comediante y se caracterizó por su estilo espontáneo, su humor negro y su denuncia social.