La intención de ambos es la de utilizar la mitología creada por el escritor británico para lanzar una ficción que, a priori, tomaría la forma de una antología, una fórmula cada vez más habitual y especialmente recurrente en el género de terror, como prueban ejemplos recientes American Horror Story, Castle Rock o The Terror.

Ciudad de México, 29 de junio (ElDiarioes).– Los cenobitas de Hellraiser se preparan para asaltar una nueva dimensión, la televisiva. Los productores Roy Lee (It) y Dan Farah (Ready Player One) han unido sus fuerzas para adaptar la imprescindible novela corta de Clive Barker en forma de serie de televisión, informa Deadline.

La intención de ambos es la de utilizar la mitología creada por el escritor británico para lanzar una ficción que, a priori, tomaría la forma de una antología, una fórmula cada vez más habitual y especialmente recurrente en el género de terror, como prueban ejemplos recientes American Horror Story, Castle Rock o The Terror. Para ello, han alcanzado un acuerdo de desarrollo con los poseedores de los derechos televisivos de la franquicia desde 1989, Lawrence Kuppin, David Salzman y Eric Gardner.

DESARROLLO PARALELO AL REBOOT CINEMATOGRÁFICO

Cabe decir que el proyecto aún no cuenta con un showrunner o guionistas asignados, al estar en una fase temprana de su desarrollo. Del mismo modo, no cuenta con cadena, aunque la pretensión de los exitosos productores se enfoca a conseguir el apoyo de una de las grandes plataformas de streaming. Un hogar, a priori, mucho más apropiado para unas historias que han destacado por sus exacerbados niveles de gore.

Estas informaciones llegan pocos meses después de conocerse novedades sobre el reboot cinematográfico de la saga. David S. Goyer (Blade, El caballero oscuro) fue anunciado oficialmente en mayo para escribir el guión de esta actualización auspiciada por Spyglass de la historia que el propio Barker llevaría a la gran pantalla en 1987.

CRÓNICA DE LOS CENOBITAS EN LA GRAN PANTALLA 

El corazón condenado, como se subtituló la novela en España, seguía a Frank Cotton, un hombre ambicioso y hedonista que adquiere una misteriosa caja con forma de rompecabezas, que encierra la puerta a una nueva dimensión donde las sensaciones y placer pueden alcanzar límites insospechados. Sin embargo, y como advierte el narrador, “su verdadero error había sido creer, de forma ingenua, que su definición del placer coincidía significativamente con la de los cenobitas”. Estos, pertenecientes a la llamada Orden de la Incisión, están liderados por una figura conocida como Pinhead, cuya pálida testa se encuentra atravesada por infinidad de agujas.

Tras el éxito del primer filme, se encadenarían diversas y desiguales secuelas: Hellbound: Hellraiser II se concibió como continuación directa de los acontecimientos narrados en el libro y vistos en la antecesora, de nuevo con Ashley Laurence como heroína y Doug Bradley como el demonio (o ángel, según la perspectiva). Dimension Films, la división de terror de Miramax/The Weinstein Company, adquiriría los derechos para las siguientes secuelas, cuya calidad menguó de manera exponencial a cada secuela: tras la mediocre Hellraiser III: Infierno en la tierra (1992) y Hellraiser 4: El final de la dinastía sangrienta (1996), la franquicia pasaría al mercado del directo a video, con películas que aprovechaban guiones del archivo de proyectos descartados por la compañía, previa reescritura para incluir a los cenobitas. Es el caso de Hellraiser: Inferno, Hellraiser: Hellseeker, Hellraiser: Deader y Hellraiser: Hellworld (estas tres últimas dirigidas por Rick Bota).

Dimension Films aún produciría otra entrega más, Hellraiser: Revelations, la primera que no contaría con Bradley como Pinhead. El pasado año, se estrenó, también para el mercado doméstico, Hellraiser: judgment, una película de presupuesto mínimo que pretendió (y hasta cierto punto, consiguió) recuperar el nivel y tono de las primeras incursiones cinematográficas.

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