La carrera presidencial al 2018 arrancó en un momento en el que la situación de inseguridad alcanza niveles inéditos en México. Los próximos candidatos presidenciales prometerán paz, pero los actuales índices delictivos perjudican más las aspiraciones de quienes ostentan un cargo público y han fracasado en combatir el crimen.

Así lo creen politólogos, quienes a 11 meses de la elección Presidencial, evaluaron cómo impactará en las urnas la credibilidad en materia de seguridad de quienes han levantado la mano para dirigir el país. Miguel Ángel Osorio Chong, Miguel Ángel Mancera Espinosa y Margarita Zavala Gómez del Campo son los más afectados, ésta última por la responsabilidad de su esposo, el ex Presidente Felipe Calderón al desatar la guerra contra el narcotráfico.

Ciudad de México, 29 de julio (SinEmbargo).– Los aspirantes a la Presidencia de la República deberán ofrecer una oferta de seguridad. Sin embargo, la falta de credibilidad de algunos para lograrlo podría afectar sus aspiraciones de ascenso político, detallaron politólogos.

Junio fue el mes con más homicidios dolosos en la historia, desde que comenzó el registro oficial en 1997. Esta situación que vuelca las alarmas sobre la actual administración federal y, en especial, contra Miguel Ángel Osorio Chong, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), quien aspira a ser elegido como candidato de su partido, el Revolucionario Institucional (PRI).

“En efecto Osorio pareciera tener el perfil más armado [en temas de seguridad pública]. Sin embargo se relaciona directamente con la actual reputación de este tema. Osorio puede tener más experiencia, pero sus resultado no han sido positivos”, dijo Marco Arellano Toledo, profesor de la Universidad nacional Autónoma de México (UNAM).

El politólogo apuntaló que la incapacidad de las fuerzas de seguridad pública se ha visto reflejada en la inercia de la actual administración de mantener al Ejército en las calle: “Cuando antes, en el 2012, dijo que regresarían a los cuarteles, y eso nunc sucedió”.

El combate frontal a las bandas del crimen organizado que operan en el país comenzó con la declaración de la guerra de Felipe Calderón Hinojosa en diciembre del 2006.

Los malos resultados de la estrategia que aumentó el número de víctimas, que pasaron de ser 8 mil 867 homicidios en el 2007 a 25 mil 967 en el 2012.

Estos hechos repercutieron en la campaña política de Josefina Vásquez Mota, representante del Partido Acción Nacional en el proceso electoral rumbo a la Presidencia en 2012, dijo Nicolás Loza, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

“Es bastante frecuente, lo que está mal le pasa factura al partido en el Gobierno. Sin duda al candidato al PRI, no importa quién sea, ni si tuvo responsabilidad directa, le sucederá”, explicó.

–¿Cómo afectará lo hecho por Calderón a la campaña de Margarita?

–Margarita Zavala, aspirante del PAN, no se ha desmarcado de las acciones en materia de seguridad de su conyugue Felipe Calderón. Por otro lado, la panista ha dicho que la estrategia de seguridad no podría ser la misma y estaría a favor de que los militares regresasen a los cuarteles. Es muy difícil desvincularse [de Calderón] cuando parte de su plataforma política está apalancada por su propio marido. Creo que sí es un punto débil. Pero, la candidata puede ser muy difícil de golpear por su condición de mujer y porque se coloca en un terreno donde la conversación pública le puede favorecer.

Felipe Calderón Hinojosa duplicó la violencia. De acuerdo con datos Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el sexenio del ex Presidente Vicente Fox de Quesada cerró con 60 mil 162 homicidios, en tanto que el de Calderón con 121 mil 613.

Si el proyecto del PAN y Partido de la Revolución Democrática de conformar un frente termina por concretarse, Zavala podría competir contra Miguel Ángel Mancera Espinosa, el Jefe Capitalino de la Ciudad de México, quien aspira a dirigirlo.

Margarita Zavala ha defendido la estrategia de combate al crimen con el Ejército, emprendida por su esposo, el ex Presidente Felipe Calderón. Foto: Cuartoscuro

MANCERA, EN ENTREDICHO

Pese a haber sido Procurador de Justicia de la capital del país durante la administración de Marcelo Ebrard Casaubón, Miguel Ángel Mancera Espinosa no ha logrado como mandatario de la ciudad controlar los índices de violencia.

Entre enero y junio hubo 543 carpetas por homicidios intencionales en la Ciudad de México, el primer semestre más alto en el registro de carpetas por este delito en la historia del conteo oficial que inició hace 20 años.

“En cuanto a Mancera no sabemos qué tanto le pueda afectar. Yo creo que no. El tema con Mancera es que va a pesar la fuerza relativa, que es poca la del PRD. No es un Gobernador que tenga altos niveles de popularidad, y no importa la materia de la que se trate”, dijo Loza.

El 20 de julio un operativo de la Secretaría de la Marina y la Policía Federal en la Delegación Tláhuac dejó ocho presuntos criminales abatidos.

Aún no está claro por qué las autoridades no encontraron condiciones para detener a Felipe de Jesús Pérez Luna, alias“El Ojos”, y prefirieron abatir a quien se cree dirigía una banda de narcomenudistas en el oriente de la capital.

Sin embargo, su caída detonó cuatro bloqueos. Los primeros perpetrados por el crimen organizado en esta metropolí.

“El caso de Mancera es atípico es un personaje que no es consciente de su debilidad en términos políticos. Me parece que es un candidato agrandado que no ha demostrado como Jefe de Gobierno un logro tangible. Se ha dedicado administrar la decadencia de la ciudad”, consideró Arellano.

SEGURIDAD DE CARA AL 2018

Entre opiniones divididas, el Jefe del Departamento Académico de Ciencia Política del Instituto Tecnológico Autónomo de México, Vidal Romero León, opina que la seguridad ha dejado de ser incluida en los discursos electorales.

“En el 2012 parecía que iba a ser el tema central y no lo fue. Y en buena medida porque los candidatos no tenían mucho que ofrecer en el tema. Si te fijas todavía a estas alturas tenemos constantes críticas a la política de Calderón. Pero no tenemos a nadie con una propuesta seria”, explicó Romero León.

El profesor ve que las espinas políticas sobre el tema hace que aspirantes como Margarita Zavala o Osorio Chong eviten ofrecer propuestas al respecto, pese a ser un tema importante.

Los consultados coincidieron que Andrés Manuel López Obrador tampoco se ha destacado por innovar en la propuesta de seguridad con la que pretende gobernar en caso de ganar las elecciones.

Loza detalló que López Obrador ha preferido centrar su discurso electoral en el combate a la pobreza, como un plan que junto con la disminución de la corrupción, terminarán por aliviar la crisis de inseguridad.

“De esa manera mete en un mismo paquete las dos partes de la gente insatisfecha [por inseguridad y corrupción]. En su discurso la fórmula es muy simple porque toca estos tres temas de manera muy simple, aunque sea ilusa”, dijo Loza.

Ha diferencia del resto de candidatos, los especialistas coincidieron en que a López Obrador no le persigue un mal precedente en el tema de seguridad cuando fue funcionario. Por lo que si se agrava la crisis del país su campaña no se verá afectada.

El vacío de estrategias de seguridad pública y nacional ofrecidas al electorado abrirá un espacio que podría ser aprovechado por otros candidatos, incluso independientes. “Es una buena oportunidad. Pero, falta que alguien la tome”, dijo Romero.