Tláhuac, “mon amour”
En Milenio, el periodista Hugo García Michel, nos habla un poco de la historia de la delegación Tláhuac en cuanto a problemas de violencia, recordando el caso de los policías que fueron quemados vivos en el 2004, relacionándolos con lo sucedido en días recientes con la detención de “El Ojos” y escribe que: “Tláhuac siempre me ha parecido un lugar remoto. […], conocí las tierras tlahuacanas hasta mis épocas de casado, cuando con la familia nos lanzábamos de vez en cuando a pasear por Milpa Alta y Tláhuac, en incursiones que exigían algunas horas de camino. Eran en esa época […] lugares tranquilos y campesinos. Pero la urbanización todo lo alcanza y todo lo contamina. Hoy se llega a Tláhuac en menos de una hora, Línea Dorada del Metro mediante, y uno se da cuenta de que aquellos idílicos paisajes de antaño […] han pasado a mejor vida y que la civilización […] ha hecho su labor de zapa. Tláhuac fue noticia nacional […] en 2004, cuando se produjo aquel horrendo y salvaje linchamiento de tres agentes encubiertos de la policía capitalina, dos de los cuales fueron quemados vivos. Los terribles hechos ocurrieron en la comunidad de San Juan Ixtayopan. Eran tiempos en los que Andrés Manuel López Obrador gobernaba la hoy Ciudad de México y Marcelo Ebrard era el encargado de la seguridad. Un hecho de sangre llevó el nombre de la demarcación a los titulares de la prensa. Hoy Tláhuac regresa a las ocho columnas […] por acontecimientos igualmente violentos y que el lector ya conoce. La historia de ‘El Ojos’ y su desenlace han sido noticia de la semana. Llama la atención que esto suceda cuando Morena gobierna esa delegación y que aparezcan tantos datos que parecerían relacionar al actual delegado con el capo abatido por fuerzas de la Marina y con las actividades delictivas que realizaba. Qué mala suerte la de don ‘Peje’, siempre rodeado de gente tan indeseable […]. Mucha corrupción y muy poca honestidad valiente a su alrededor (los dineros de Ahumada, las ligas de Bejarano, las apuestas de Ponce, el caso Bonino, el caso Eva Cadena, etcétera). Qué suerte que su plumaje no se mancha”.

Luego de varios días en los que diversas autoridades de la Ciudad de México, el delegado Rigoberto Salgado, e incluso el Presidente del partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, han hecho declaraciones respecto a los hechos ocurridos en Tláhuac, en El Universal, el periodista Salvador García Soto, hace un análisis sobre cómo va a afectar en las aspiraciones presidenciales de Andrés Manuel López Obrador, quien al ser dirigente del mismo partido podría verse afectados por la situación y escribe que: “como en la paráfrasis y refrán en la que nos preguntamos ‘¿Con qué ojos, divino tuerto?’ […], así de imposible de creer, […] suena el discurso de Andrés Manuel López Obrador para desligar al delegado en Tláhuac, Rigoberto Salgado, del escándalo en que está envuelto por haber ayudado, por omisión o colusión, al crecimiento, consolidación y operación del grupo de delincuencia organizada que controla su demarcación. Repetir, una vez más, que ‘la mafia del poder busca dañar’ a su partido, como respuesta a la exigencia de que se investigue a Salgado, es una respuesta que no le va alcanzar al dirigente de Morena para evitar un daño […] a Morena y a su propio proyecto, ante la gravedad de las denuncias contra el delegado. Porque, aunque no lo quiera ver López Obrador, el golpe al ‘Cártel de Tláhuac’ […] salpicó políticamente hacia muchos lados. Por un lado, evidenció, en la subrepticia acción federal, realizada sin avisar a las áreas de seguridad capitalina y en ausencia del Jefe de Gobierno, un mensaje político duro y contundente a un Miguel Ángel Mancera que andaba desbocado en su anticipada carrera por la Presidencia; pero también, por otro lado, desnudó la protección o complicidad de un grupo político, antes del Partido de la Revolución Democrática y hoy de Morena, que volteó los ojos hacia otro lado, mientras ‘El Ojos’ crecía y afianzaba su organización criminal de 2005 a la fecha en el oriente y el sur de la Ciudad de México. No se entiende […], que una organización criminal que tiene su sede en un municipio o estado específico, […] crezca y opere en sus actividades delictivas […] sin el conocimiento de las autoridades locales que, al verse rebasadas en la inmensa mayoría de los casos, tienen dos opciones: o lo denuncian públicamente y piden ayuda urgente a instancias superiores de gobierno que puedan enfrentar y someter a esa organización, o recurren a la práctica tan socorrida de hacerse ‘de la vista gorda’ y no hacer nada, […]. ¿Cuál de las dos faltas, […] cometió el delegado en Tláhuac en el caso de ‘El Ojos’? Porque nadie le va a creer a estas alturas a Rigoberto Salgado que él ‘no sabía y no vio nada’, primero por simple lógica y, después, por las evidencias que empiezan a surgir, como su auspicio al servicio de mototaxis que coordinaba su hermano y que operaban como halcones del cártel. […] ¿Por qué nunca denunció, en una conferencia de prensa por ejemplo, que ni la Procuraduría de Justicia ni la Secretaría de Seguridad Pública capitalinas, vaya, ni siquiera el jefe de Gobierno, le hacían caso a sus denuncias y peticiones, para que se actuara contra el ‘Cártel de Tláhuac’? […]. Tal vez eso tenga que ver con el papel que Rigoberto Salgado juega dentro de Morena en la Ciudad de México y con sus nexos, muy cercanos y evidentes, con la candidatura de Claudia Sheinbaum a la Jefatura de Gobierno. […].

En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, hace una critica al actuar de Andrés Manuel López Obrador, quien en los últimos meses ha tenido la oportunidad de demostrar en varias ocasiones que es diferente a todos los políticos que él llama “la mafia del poder”, pues al interior de su partido algunos de sus integrantes se han visto envueltos en polémicas, tal es el caso de Eva Cadena en Veracruz y la recaudación de dinero, y en esta última semana con el delegado en Tláhuac, Rigoberto Salgado. En ambos casos dijo que se trata de estrategias de sus adversarios para desprestigiar su imagen y la de su partido, en lugar de pedir investigaciones para ambos casos y que se esclarecieran las cosas, por eso escribe que: “parece que Morena, en realidad, podría significar Movimiento de Repetición Nacional, como lo escribí aquí en mayo, cuando estallaba el escándalo de Eva Cadena y el dinero que recibió para darlo a Andrés Manuel contra López Obrador, como se evidenció en tres videos difundidos por El Universal. En aquel entonces, Andrés Manuel López Obrador tuvo una oportunidad para desmarcarse de toda la clase política, demostrar que no es todo eso que dice repudiar y que identifica a lo que llama ‘mafia en el poder’, responsable de todos nuestros males, según él. La oportunidad pasó y sí, en ese entonces dijo que esa ‘mafia’ lo único que quería era denostar a su partido y, claro, su persona; porque todo, siempre, se trata de él, hasta su partido, que más que colectivo, es un movimiento unipersonal. El cuento de siempre: ‘Es un asunto que tiene como propósito manchar a Morena, porque están muy nerviosos por el crecimiento (…) la mafia del poder va a intensificar la guerra sucia con sus medios de información que son bastantes periodistas, caricaturistas, pero no van a lograr nada…’, dijo hace un par de días en un evento en Guanajuato. Se refería al tema de Rigoberto Salgado, delegado de Tláhuac y los nexos que tendría con ‘El Ojos’, el líder del Cártel de Tláhuac, abatido la semana pasada en un operativo de la Secretaría de Marina, la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México, y que están siendo investigados de manera conjunta por autoridades locales y federales. […]. Si es Andrés Manuel contra López Obrador es tan distinto al resto, ¿no debió salir de inmediato para pedir una investigación? ¿No debió abrir las puertas de su movimiento y dar los elementos necesarios para resolver si hay o no nexos de Salgado con ‘El Ojos’ o con la familia del ‘narcomenudista’? […].  El cuento del ‘compló’ lo hemos escuchado tantas y tantas veces. Es su estrategia favorita para defenderse él y a su movimiento ante acusaciones que lo colocan junto a esos políticos que tanto critica. Cuando a pesar de las evidencias y las dudas, él prefiere cerrar filas y agregar confrontación que nada, absolutamente nada le abona a la vida institucional del país. Cuando salieron a la luz las transas de Javier Duarte, fue el primero en condenarlo a él y a su partido. Andrés Manuel contra López Obrador se tardó una semana en hablar de Rigoberto Salgado y Tláhuac. Siete días enteros. Y se limitó a decir que todo es un plan en su contra. Porque siempre todo se trata de él. Sin darse cuenta que, el primero en actuar en su propia contra, con este tipo de omisiones, es justamente él: Andrés Manuel contra López Obrador”.

En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “ahora que el delegado Rigoberto Salgado dice que sí le avisó a Miguel Ángel Mancera de los problemas en Tláhuac antes del abatimiento de Jesús Pérez Luna, ‘El Ojos’, los muy fijados descubrieron algo extraño. El morenista argumenta que envió 50 oficios al Jefe de Gobierno, y así fue, pero todos fueron entregados ¡el mismo día! […]. En todos se queja de que hace falta patrullaje y, en algunos, señala posibles puntos de venta de droga. Pero quizás lo más raro es que los textos se redactaron después de la detención de Miguel Ángel Pérez Ramírez, ‘El Mickey’, hijo de ‘El Ojos’ y parte importante del ‘negocio’ familiar. Hay quienes opinan que, con esos oficios, lo único que hizo Salgado fue amarrarse el dedo antes del machucón. ¿Será?”.

En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “tras el abatimiento de Felipe de Jesús Pérez, ‘El Ojos’, muchos se han volcado a satanizar al delegado de Tláhuac, Rigoberto Salgado, sobre todo cuando dice que él no vio nada y tampoco sabía del presunto narcomenudista. Pero hay un involucrado en quien no han reparado y cuyo encargo deja mucho qué desear. El Gobierno de la Ciudad de México, al menos desde 2012, ha prometido realizar acciones para erradicar el servicio de mototaxis, pero a la fecha no lo ha logrado. Ni Armando Quintero ni Rufino H. León y ni Héctor Serrano, ahora al frente de la Secretaría de Movilidad […], han conseguido regular esta actividad. Un criminal supo cómo hacer de los mototaxis una red de repartición de droga y ‘halconeo’ en toda una delegación. Y de verdad, ¿nadie se dio cuenta?”.

Las manos del doctor Q
En Reforma, el periodista Jorge Ramos, en esta ocasión nos cuenta la historia de quien hoy en día es un reconocido neurocirujano a nivel mundial, pero que años atrás era indocumentado en Estados Unidos, trabajó en la agricultura y como soldador y que en la actualidad, una de sus metas es encontrar una cura para el cáncer cerebral, y escribe que: “el cerebro está pulsando frente a mí. Nunca imaginé que el cerebro latiera como un corazón. Es beige, casi café claro. Las venas y arterias son moradas, extendidas, como arañas cuidando su presa. No puedo voltear a otro lado. Si el alma existe, está ahí dentro. […]. Lo que me toca ver es extraordinario. A lo largo de toda la operación el paciente está despierto. Está ligeramente sedado y le han puesto una anestesia local para evitar el dolor, pero conversa con los doctores y responde a todas las preguntas que le hacen. ¿Por qué está despierto? Para asegurarse que los cortes del bisturí en su cerebro no afecten el habla, su memoria y ninguna de sus funciones. M, un joven de 29 años de edad, tenía un tumor cerebral y me permitió, junto a un equipo de televisión, filmar la operación. M puso su fe y su cerebro en manos del doctor Alfredo Quiñones y de los expertos de la clínica Mayo. Yo hubiera hecho lo mismo. El doctor Q es una leyenda. A sus 50 años ha realizado unas 2 mil 500 operaciones de cerebro. Pero la historia más apasionante es cómo llegó a ser uno de los más talentosos neurocirujanos del mundo. […]. Trabajó en la agricultura en el norte de California y luego como soldador. Un familiar le dijo que nunca dejaría los campos de cultivo. Pero se equivocó. Fue a un colegio comunitario para aprender inglés, legalizó su situación migratoria y más tarde fue aceptado en la Universidad de California en Berkeley, a un ladito de donde levantaba hierbas, frutas y verduras. A eso siguió la escuela de medicina en Harvard. […]. A través de su fundación BRAIN, Alfredo hace un peregrinaje anual a Guadalajara y a la Ciudad de México para operar a personas de bajos recursos. Y ahora tiene una nueva meta: encontrar una cura para el cáncer cerebral. Me enseñó sus laboratorios, con la última tecnología, para aprender cómo ponerle un freno a las células cancerosas que emigran a otras partes del cuerpo. […] Y no debe sorprenderle a nadie que el doctor Q trabaje con muchos inmigrantes, como él, de todas partes del mundo. […]. M sigue despierto. El doctor Q llegó hasta su tumor […] y todo parece indicar que es benigno. El cerebro es increíblemente frágil. Lo escarba como si fuera una gelatina, con una cucharita parecida a las que se usan para el helado. El doctor deja su silla donde opera, le da la vuelta a la mesa, toma la mano del paciente y le da un fuerte apretón. ‘Todo está bien’, le dice Q a M. ‘Todo está bien’. Mientras, el cerebro sigue pulsando”.

Con miras al 2018 
Las estrategias políticas de cara a las elecciones presidenciales comienzan a delinearse, y en este caso, el Presidente del Partido Acción Nacional, Ricardo Anaya, y aspirante a la candidatura de su partido,  En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura: “que en el PAN, que encabeza Ricardo Anaya, delinean como una de las principales propuestas en materia económica de la plataforma política electoral rumbo al 2018 revertir la ‘tóxica’ reforma fiscal que aprobó la administración federal, con lo que incluso prometerán a la ciudadanía impulsar el cambio legislativo antes de que concluya el sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto. Por cierto, hablando del mandatario, a partir del martes próximo se tomará unos días de descanso y se prevé que sea hasta una semana después cuando retome sus actividades públicas”.

Espía Pegasus despierta al Congreso
En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “la adquisición por la Procuraduría General de la República del programa de espionaje Pegasus, realizada mediante una empresa de prestanombres, ha generado que diputados y senadores salgan del letargo por las posibles implicaciones de corrupción en la operación de compra-venta. Nos recuerdan que hace poco más de una semana, el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; el Procurador General de la República, Raúl Cervantes Andrade; el Director General del Cisen, Eugenio Ímaz; y el Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales, comparecieron ante la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional del Congreso por el tema del intento de espionaje a periodistas, políticos y defensores de derechos humanos. Nos dicen que en el encuentro, que duró más de seis horas, los funcionarios federales no dieron un solo dato del proceso de adquisición del malware, mucho menos que la Procuraduría General de la República los haya adquirido a través de prestanombres. Ahora, no se descarta un nuevo llamado del Poder Legislativo, después de lo publicado por este diario. ¿Acudirán?”.