Los hechos se registraron el 28 de julio alrededor de las 10:00 horas, y según los reportes, el animal permaneció aproximadamente dos horas en la colonia.

Ciudad de México, 29 de julio (SinEmbargo).- El oso de Chipinque que se volvió viral hace unas semanas fue captado una vez más paseando en calles de Monterrey, Nuevo León.

Varios videos compartidos a través de redes sociales muestran al animal caminando en calles de la colonia Del Paseo Residencial.

Los hechos se registraron el 28 de julio alrededor de las 10:00 horas, y según los reportes, el animal permaneció aproximadamente dos horas en la colonia.

Poco después de que se avistara al oso, elementos de la Guardia Civil y la Policía Municipal llegaron para reintegrarlo a su hábitat.

En una de las grabaciones se observa al oso recostado a la entrada de una casa, mientras que los residentes de la misma lo filmaban. De espaldas a él,  policías vigilaron sus movimientos.

En otras imágenes, el oso negro jugó junto con un gato para después trepar una palma.

Usuarios de Internet comentaron que las apariciones de osos en calles de Monterrey son algo muy común, pero que sigue siendo igual de impactante.

La Guardia Civil y elementos de PC guiaron al mamífero hacia un arroyo, por donde se habría encaminado a la zona civil.

De acuerdo con la información, el oso negro es el mismo que se acercó a turistas en el Parque Ecológico de Chipinque y que días después se aproximó a una mujer en calles de la colonia San Pedro, en Nuevo León.

Esto ha circulado ya que luego de dichos eventos, el director de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México, A.C. (AZCARM), Ernesto Zauzeta, comentara que el animal se ha “pasado” a las colonias residenciales en más de una ocasión, por lo que ya cuenta con un dispositivo de rastreo.

Hasta el momento las autoridades no han hecho ningún pronunciamiento oficial al respecto.

FIRMAN PARA QUE NO SEA LLEVADO AL ZOO

El pasado 22 de julio, un usuario de Change.org publicó una petición para evitar que las autoridades de Nuevo León lleven al zoológico al oso negro de Chipinque que se acercó a tres turistas en días pasados.

A través de la plataforma, la usuaria Cynthia Villareal argumentó que no se debe terminar con la libertad del animal, ya que él se encontraba en su hábitat.

Hasta el momento la petición cuenta con más de 110 mil firmas.

Recalcó que en todo caso la zona debe ser restringida para no alterar a los animales del lugar. Además, se solicitó que se multe a las personas que acudieron al parque ecológico sin respetar las medidas sanitarias vigentes por la actual pandemia de COVID-19.

“El oso se encontraba en su hábitat, pedimos que sea reubicado dentro del mismo, no terminar con su libertad encerrándolo en un zoológico”, se lee en el segundo párrafo de la misiva.

Otros usuarios comentaron que no es justo que el oso sea enjaulado cuando no ha lastimado a nadie.

Un día antes, la AZCARM informó que ayudaría a la Dirección de Fauna y Vida Silvestre de Nuevo León a darle un nuevo hogar al oso de Monterrey que sorprendió a tres jóvenes en el Parque Ecológico de Chipinque.

El presidente de la AZCARM dijo que lo ideal sería que el oso negro regresara a su hábitat natural, sin embargo, explicó que los humanos hemos invadido cada vez más los bosques, selvas y reservas naturales, arrebatándoles el hogar a la fauna silvestre y eso implica un riesgo tanto para ellos como para los seres humanos.

“Seguramente el oso, como muchos de sus especia vivían ahí tranquilamente, pero la expansión de las zonas urbanas residenciales ha invadido su hábitat. Y lo peor, es que la gente inconscientemente cree que es buena idea dejarles comida, pero al hacer eso el animal se acostumbra y regresa al lugar donde le dieron de comer, ahí con las personas, lo que no reparan las personas es que es un animal silvestre y en un solo movimiento podría acabar con sus vidas”, recalcó Zauzeta.

El especialista detalló que esta no es la primera vez que el oso tiene un acercamiento con los humanos, ya que fue la tercera ocasión en el que paseaba por las calles y zonas residenciales de Monterrey, de hecho el ejemplar ya cuenta con un rastreador con el cual se facilitó su identificación.