José Luis Abarca Velázquez, Alcalde de Foto:

José Luis Abarca Velázquez, Alcalde de Iguala.  Foto: Facebook José Luis Abarca

Ciudad de México, 29 de septiembre (SinEmbargo).– Los 57 estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos fueron secuestrados en vehículos oficiales y por policías en servicio. El Alcalde dice que, mientras sus agentes se los llevaban estaba en en un baile. Y el jefe de policía… sigue en su puesto. Hasta hoy.

Las preguntas en Guerrero parecen de Ripley…

El Procurador de Guerrero, Iñaky Blanco Cabrera, informó hoy que además de las seis personas que fallecieron entre la noche del viernes y la madrugada del sábado en Iguala, tres de ellos normalistas asesinados por Policías Municipales, se tiene el registro de 25 personas lesionadas, 57 estudiantes desaparecidos y 22 agentes policiacos detenidos.

Blanco Cabrera dijo en conferencia de prensa que los 22 policías detenidos usaron desmedidamente la fuerza y lo más seguro es que se les finque responsabilidad penal. Asimismo dijo que no se descarta fincar responsabilidad al Secretario de Seguridad Pública de Iguala, Felipe Flores Velázquez, ni al Alcalde José Luis Abarca Velázquez.

Esta mañana, el Edil José Luis Abarca Velázquez dijo en entrevista con Radio Fórmula que no tuvo conocimiento de los actos violentos que ocurrieron la noche del viernes, donde tres estudiantes de la Normal de Ayotzinapa perdieron la vida y 57 resultaron desparecidos porque estaba bailando: “no supe nada de los hechos de violencia, yo estaba bailando”.

“Cuando se dieron los hechos de violencia, yo estaba en un baile organizado por el DIF en Iguala”, comentó el Edil en entrevista con Radio Fórmula. Detalló que no tiene información ni de los policías detenidos y tampoco sabe nada de los 58 estudiantes normalistas desaparecidos. “La PGJ tampoco me ha informado nada de los 22 policías detenidos ni de los normalistas desaparecidos”, agregó.

Abarca se deslindó de los hechos ocurridos en contra de los estudiantes normalistas y aseguró que él no dio la orden a los policías municipales de disparar contra ellos. “No me enteré de la actuación de los policías”, reiteró.

La violencia desatada en Guerrero dejó el pasado fin de semana un saldo de siete muertos. Sólo en Iguala, entre la noche del viernes y la mañana del sábado pasado, tres estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, fueron abatidos a balazos por miembros de la policía local, otro más está gravemente herido con un balazo en la cabeza, mientras que otros cuatro civiles, entre ellos una mujer y un menor de edad, cayeron víctimas de tres diversos enfrentamientos en esa ciudad.

En el caso de los normalistas, grupos civiles y relacionados con la comunidad estudiantil acusaron que se trató de una “artera ejecución extrajudicial”, pues los alumnos no estaban armados y sólo huían de la persecución policiaca.

Además, ayer por la noche la Procuraduría General de Justicia de Guerrero informó que al menos 58 estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos se encuentran desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre, luego de los hechos acontecidos en la ciudad de Iguala, donde policías preventivos disparon contra estudiantes y civiles. Sin embargo, el Procurador precisó esta tarde que están desaparecidos 57 estudiantes.

En tanto, familiares y amigos de los 57 estudiantes desaparecidos denunciaron que los jóvenes fueron detenidos por agentes de la Policía Municipal de Iguala, corporación involucrada en la muerte de tres normalistas.

Margarito Guerrero, padre del joven normalista Jhosvani Guerrero, comentó al diario El Sur de Acapulco que los familiares están manejando como “detenidos desaparecidos” a sus hijos, “porque se los llevaron las patrullas y esa es nuestra preocupación porque no sabemos ni de una instancia gubernamental y creo que tampoco lo ha dicho el Gobernador dónde están nuestros hijos y no sabemos nada de ellos”.

La noche del viernes, un alumno de la Normal declaró al diario que 30 policías se llevaron a sus compañeros y mencionó que alcanzó a identificar las patrullas 018, 020, 027, 028 y la 302 como los vehículos donde transportaron a los detenidos.

Este lunes, estudiantes y maestros marchan en Chilpancingo para exigir que localicen con vida a sus compañeros de la Normal de Ayotzinapa; además demandan que se esclarezca el asesinato de otros tres estudiantes la noche del pasado viernes, presuntamente a manos de la Policía de Iguala.

De acuerdo con medios locales, un contingente salió del monumento a los Niños Héroes en la avenida Benito Juárez de esa ciudad, y se dirigen a la estatua de El Caballito, donde se prevé se unirán más estudiantes.

Entre los participantes se encuentran normalistas del Frente único de Normales Públicas del Estado de Guerrero, de la normal de Ayotzinapa y de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG).

NORMALISTAS VANDALIZAN  CONGRESO

Los normalistas, padres de familia, maestros y civiles integrantes de organizaciones que llevaron a cabo una marcha llegaron al Congreso del estado alrededor de las 13:40 horas, para pedir a los legisladores, justicia en el caso del homicidio de sus compañeros, presuntamente a manos de policías, así como la aparición con vida de los normalistas desaparecidos.

El contingente que llegó al Congreso del estado al filo comenzó a arrojar piedras al exterior del recinto legislativo hasta que lograron romper la primera puerta de acceso, que comunica a la sala Francisco Ruiz Massieu.

Asimismo quebraron cristales y destruyen lo que encuentran a su paso.

Los estudiantes exigen una audiencia con el presidente de la Comisión de Gobierno del Poder Legislativo, Bernardo Ortega.

ESTUDIANTES DESAPARECIDOS

La Procuraduría General de Justicia del Estados (PGJE) ayer dio a conocer una lista con 57 nombres de los estudiantes desaparecidos entre ellos se encuentran: Abel García Hernández, Abelardo Vázquez Periten, Adán Abrajan de la Cruz, Alexander Mora Venancio, Ambrosio Martínez Rodríguez, Antonio Santana Maestro, Benjamín Acergo Bautista, Benjamín Ascencio Bautista, Carlos Iván Ramírez Villarreal, Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, Cesar Manuel González Hernández, Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, Christian Tomas Colon Garnica, Cirino Tejeda Meza, Cutberto Ortiz Ramos, Daniel Gerardo Cantú Morales.

Dorian González Parral, Eduardo Ayafredh Sebastián Salgado, Emiliano Alen Gaspar de la Cruz, Everardo Rodríguez Bello, Felipe Arnulfo Rosas, Giovanni Galindes Guerrero, Israel Caballero Sánchez, Israel Jacinto Lugardo, Jazziel Ramírez Sánchez, Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa, Jonas Trujillo González, Jonathan Maldonado Hernández, Jorge Álvarez Nava, Jorge Aníbal Cruz Mendoza, Jorge Antonio Tizapa Legideño, Jorge Luis González Parral, José Ángel Campos Cantor, José Ángel Navarrete González, José Eduardo Bartolo Tlatempa, José Luis Luna Torres, Joshvani Guerrero de la Cruz, Julio Cesar López Patolzin.

Además de Julio Cesar Ramírez Nava, Julio cesar Velázquez Alonso, Leonel Castro Abarca, Luis Ángel Abarca Carrillo, Luis Ángel Francisco Arzola, Luis ángel Gutiérrez Álvarez, Magdaleno Rubén Lauro Villegas, Marcial Pablo Baranda, Marco Antonio Andrés Santos, Marco Antonio Gómez Molina, Mario Torreblanca Flores, Martín Getsemany Sánchez García, Mateo Carrera Moctezuma, Mauricio Ortega Valerio, Miguel Ángel Hernández Martínez, Miguel Ángel Mendoza Zacarías, Rodrigo Morales García, Severo Pedro Minga y Saúl Bruno García.

El pasado 26 de septiembre del año en curso los jóvenes normalistas se encontraban realizando actividades políticas como parte del plan de lucha de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).

Fue entonces cuando sufrieron dos atentados, el primero cerca de las 21:30 horas en el Periférico Norte de la ciudad de Iguala, cometido por policías municipales, “quienes a mansalva rodearon y dispararon contra los autobuses en que se trasladaban los estudiantes, en este primer atentado, el estudiante Aldo Gutiérrez Solano fue ejecutado con un disparo en la cabeza”, describieron.

El segundo ataque fue cometido por un comando armado vestidos de civil no identificado cuatro horas después, cuando los estudiantes denunciaban el ataque en el mismo lugar de los hechos con maestros y reporteros, fueron detonados al menos 200 disparos durante el atentado, con las que ejecutaron a otros dos normalistas de Ayotzinapa.

Por este hecho, 22 policías municipales fueron detenidos y trasladados la noche del sábado a las instalaciones de la Fiscalía Regional de la PGJE con sede en Acapulco. Los padres de familia pidieron la colaboración de la institución militar para que coadyuve en la búsqueda de sus hijos, y el coronel les pidió que una relación de los jóvenes desaparecidos para ayudar en la búsqueda.

“Nosotros tenemos gente en diferentes partes del estado y pudiéramos buscarlos y ayudarles”, dijo uno de los familiares a El Sur.

El diario reporta que después de unos 10 minutos de entrevistarse con mandos militares en la puerta principal del cuartel del Batallón, los padres de familia y alumnos siguieron se recorrido bajo el resguardo policiaco hacia las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), en este lugar los padres de familia entregaron la lista de los nombres de los 57 jóvenes desaparecidos.

Más tarde, la caravana se trasladó a las instalaciones de la cárcel municipal, donde a puerta cerrada se reunieron con efectivos policiacos que estaban encargados del área y el representante de la Codehum. Aquí les informaron que en el área de barandillas no había ningún joven detenido.

En la cárcel municipal El Sur observó a algunos efectivos desarmados y se informó que en la cárcel municipal no había ninguna persona detenida.