El cempasúchil sólo se da una vez al año y tiene un periodo de cosecha y corta de cuatro meses, es decir, desde el mes de mayo inicia el preparado de la tierra y sección de la semilla, posteriormente se siembra, se fertiliza, fumiga y se riega, con la finalidad de tener la mejor cosecha.

Ciudad de México, 29 de octubre, (SinEmbargo).- La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) aseguró que la producción de las flores de cempasúchil, terciopelo, crisantemo y nube, está garantizada para su consumo durante las celebraciones del Día de Muertos.

La dependencia federal detalló que para esta temporada se cuenta con 11 millones 389 mil gruesas, 2 millones 328 mil plantas, 2 millones 128 mil manojos y 79 mil 344 toneladas de las citadas flores.

A través de un comunicado, la Sader añadió que en este año se cultivaron 6 mil 377 hectáreas de las cuatro especies.

El cempasúchil solo se da una vez al año y tiene un periodo de cosecha y corta de cuatro meses. Foto: Crisanta Espinosa Aguilar, Cuartoscuro.

La producción de cempasúchil, terciopelo, crisantemo y nube se concentró en los estados de México, Puebla, Hidalgo, Guerrero, Michoacán, Tlaxcala, San Luis Potosí, Morelos, Oaxaca, Ciudad de México y Durango.

En este año se cultivaron 6 mil 377 hectáreas de las cuatro especies. Foto: Margarito Pérez Retana, Cuartoscuro.

EL CEMPASÚCHIL

En este temporada se sembraron 2 mil 561 hectáreas de cempasúchil, con una unidad de medida, a nivel nacional, de 9 mil 574 gruesas, 505 mil 865 manojos, 2 millones 278 mil plantas y 21 mil 380 toneladas de flores.

Dicha flor es una de las más utilizadas en esta temporada. Es perteneciente a la familia compositae y al género tagetes; del total de especies, 35 habitan en México.

Se produce principalmente en los estados de México, Puebla, Hidalgo, Guerrero, Michoacán, Tlaxcala, San Luis Potosí, Morelos, Oaxaca, Ciudad de México y Durango.

De acuerdo con EFE, su nombre es de origen prehispánico se compone de los vocablos en náhuatl ‘cempohualli’, que quiere decir “veinte”, y Xóchitl, que significa “flor”.

Esta plantación solo se da una vez al año y tiene un periodo de cosecha y corta de cuatro meses, es decir, desde el mes de mayo inicia el preparado de la tierra y sección de la semilla, posteriormente se siembra, se fertiliza, fumiga y se riega, con la finalidad de tener la mejor cosecha.

A la par, tiene un uso medicinal para el tratamiento de padecimientos digestivos, fiebre y tos; así como el saladillo y las llagas.

Sin embargo, un especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señaló que el país no ha aprovechado el potencial de la flor a nivel industrial.

El Estado de México domina la producción de cempasúchil. Foto: Crisanta Espinosa Aguilar, Cuartoscuro.

TERCIOPELO, CRISANTEMO Y NUBE

En la temporada 2019, la flor de terciopelo tiene un registro de siembra de 390 hectáreas y una producción prevista de 798 mil 889 manojos.

Su producción está focalizada en los estados de Puebla, Estado de México, Guerrero, Morelos y Guanajuato.

El terciopelo es otra de las flores más utilizadas en estas fechas. Foto: Mireya Novo, Cuartoscuro.

Para el caso del crisantemo, la producción de la flor se concentró en el Estado de México, con una generación de 2 mil 460 hectáreas; seguido de Puebla, con 148 hectáreas; Morelos, con 57; y San Luis Potosí con 10.

La suma de la producción en el país, acumula una generación de 11 millones 379 mil 925 plantas.

La producción del terciopelo está focalizada en los estados de Puebla, Estado de México, Guerrero, Morelos y Guanajuato. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro.

Mientras la nube cuenta con una producción de 995 hectáreas y alrededor de 829 mil plantas. Puebla es el estado que más la produce, con 600 hectáreas; seguido del Estado de México, con 250; y Michoacán, con 52.