Hasta el 17 de octubre había 7.75 millones de personas desempleadas que recibieron la prestación de ayuda comparado con los 8.46 millones en la semana anterior.

360 mil trabajadores presentaron su solicitud de subsidio del Programa de Asistencia por Desempleo en la Pandemia, comparado con 345 mil en la semana anterior.

Washington, 29 de octubre (EFE).- La cifra semanal de solicitudes del subsidio convencional por desempleo en Estados Unidos disminuyó por segunda semana consecutiva a 751 mil, frente a las 791 mil de la semana anterior, informó este jueves el Departamento de Trabajo.

La mayoría de los analistas había calculado que estos trámites, que reflejan el ritmo de despidos de empleados, se ubicaría en 775 mil.

El promedio de solicitudes en cuatro semanas, una medida que compensa las variaciones semanales, bajó asimismo a 787 mil 750 comparado con 812 mil 250 en la semana anterior.

En la semana que concluyó el 17 de octubre, de acuerdo con el informe gubernamental, había 7,75 millones de personas que percibían esta prestación, comparado con 8.46 millones en la semana anterior.

Aparte del subsidio convencional, la semana pasada más de 360 mil trabajadores presentaron su solicitud de subsidio del Programa de Asistencia por Desempleo en la Pandemia, comparado con 345 mil en la semana anterior. Este programa cubre a quienes no reúnen los requisitos de las solicitudes iniciales.

El promedio de solicitudes de subsidio por desempleo había estado en unos 250 mil trámites semanales durante varios meses hasta que la economía de Estados Unidos registró el impacto de la pandemia de la COVID-19. En la última semana de marzo hubo 6,8 millones de solicitudes de esta prestación.

Desde entonces, la cifra semanal ha ido descendiendo y estuvo por debajo de 700 mil por primera vez en la primera semana de octubre.

En marzo el Congreso aprobó y el presidente Donald Trump promulgó un conjunto de medidas de estímulo económico para paliar los efectos de la pandemia, que incluyó un programa temporal de subsidio por desempleo para millones de trabajadores independientes y contratistas, que no califican para la prestación convencional.

Ese programa distribuyó 600 dólares semanales a más de 16 millones de trabajadores, pero caducó a fin de julio y el gobierno y el Congreso no se han puesto de acuerdo en otro conjunto de medidas que ayuden a estos desempleados.