Author image

Jorge Alberto Gudiño Hernández

29/10/2022 - 12:05 am

La ciudad colapsada

“(…) viendo las imágenes de la saturación del Metro de esta misma semana, uno no deja de sospechar que, si las posibles soluciones corren a un ritmo más lento que la progresión del problema, esta ciudad terminará colapsando por completo”.

“Más allá de la ansiedad por algo perentorio, lo cierto es que nuestra calidad de vida se va diluyendo en medio de las horas que pasamos trasladándonos de un lugar a otro”. Foto: Cuartoscuro

El sábado pasado me habló una amiga en la noche: había chocado. El golpe fue leve. Como nosotros vivimos más cerca del lugar del incidente que ellos, me pidió que fuera a acompañarla en lo que llegaba su pareja. Salí dos minutos después de la llamada. Estaba a cuatro kilómetros de distancia. Nunca llegué. Pese a que era una línea recta, una hora más tarde ya había llegado la aseguradora y mi amigo. Yo tuve que regresarme sin haber cumplido mi objetivo. Velocidad media de traslado: 4 km/h.

Tres días hubo mucho tráfico hacia la escuela de los niños. Está a poco más de seis kilómetros de casa. El peor día, hicimos 45 minutos pese a las sugerencias de Waze. VMT: 8 km/h.

Un día de esta semana, mi esposa tenía que llegar a una conferencia de prensa a media mañana. Salió con tiempo. Una manifestación se atravesó en su camino. Los primeros diez kilómetros los hizo en 20 minutos. Los últimos dos se quedó parada casi una hora. VMT1: 30 km/h, VMT2: 0.1 km/h.

Más allá de las experiencias personales, me topé con un estudio en el que están trabajando algunos de mis alumnos (no está publicado aún, por lo que no puedo poner el link). En él, se ocuparon de hacer una encuesta de movilidad con las personas que trabajan en la universidad. Llegan utilizando diversos medios de transporte (coches particulares, camión institucional, servicios de transporte privado, semipúblico y público). Es claro que el horario plantea grandes diferencias (llegar a las 6:00 o a las 7:00 de la mañana es mucho mejor, en términos de traslado, que tener un horario de entrada a las 9:00 o dar clase de 16:00). El estudio aún no está acabado pues están ponderando muchas variables. Sin embargo, ya tienen un promedio de distancia: es de 12.4 km (la universidad está en Santa Fe). Y la velocidad promedio no ponderada (sin importar horarios ni medio de transporte) es de 14.3 km/h.

Es claro que tenemos a la ciudad al borde del colapso. Pensemos en posibles emergencias intentando llegar a un hospital o a una cita urgente. No hay nada que garantice que podamos hacerlo a tiempo. Más allá de la ansiedad por algo perentorio, lo cierto es que nuestra calidad de vida se va diluyendo en medio de las horas que pasamos trasladándonos de un lugar a otro.

No es cosa de echar la culpa a nadie, pues bien es sabido que todos quienes estamos en tránsito somos responsables de su colapso (algunos más, otros menos). Lo más grave de la situación es que no se ve que vaya a mejorar pronto. La pregunta es si, a mediano o largo plazo lo hará. Porque, viendo las imágenes de la saturación del Metro de esta misma semana, uno no deja de sospechar que, si las posibles soluciones corren a un ritmo más lento que la progresión del problema, esta ciudad terminará colapsando por completo.

Dos asuntos para torcer la boca en una mueca que podría ser una sonrisa pero se queda confinada por su impotencia. Sigue habiendo quien presume de las velocidades máximas de sus coches nuevos, por absurdo que parezca en esta ciudad. Segundo, Eliud Kipchoge (récord mundial de Maratón), llegaría corriendo más rápido que la mayoría de nosotros en vehículos motorizados de un lugar a otro de la ciudad. Sobre todo, en horas pico y distancias largas. No es asunto menor.

Jorge Alberto Gudiño Hernández
Jorge Alberto Gudiño Hernández es escritor. Recientemente ha publicado la serie policiaca del excomandante Zuzunaga: “Tus dos muertos”, “Siete son tus razones” y “La velocidad de tu sombra”. Estas novelas se suman a “Los trenes nunca van hacia el este”, “Con amor, tu hija”, “Instrucciones para mudar un pueblo” y “Justo después del miedo”.
en Sinembargo al Aire

Opinión

Opinión en video