#MetaDatos | En el primer año del Gobierno encabezado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador los temas internacionales se volvieron cada vez más importantes y frecuentes en las discusiones entre los mexicanos. Los temas de política exterior adquirieron este año una relevancia equiparable con la agenda local. Dos factores contribuyeron: el empleo de una comunicación más horizontal entre Gobierno y ciudadanos y el incremento de las presiones que ejerció Donald Trump, Presidente de  Estados Unidos, contra de México.

El doctor Fausto Quintana Solórzano, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, consideró que en el primer año el desempeño de la política exterior ha sido variopinto, en tanto que la Cuarta Transformación ha iniciado negociaciones con un amplio margen de desventaja.

Ciudad de México, (SinEmbargo).– El primer año del Gobierno presidido por el Presidente Andrés Manuel López Obrador no fue sencillo en materia de política exterior. En los últimos 12 meses, la Cancillería encabezada por Marcelo Ebrard Casaubón tuvo que mediar con tensiones en el ámbito económico, migratorio y de seguridad. En la adversidad, trascendió el empleo de un nuevo modo de comunicar desde la Cancillería, que tuvo como eje un uso más participativo y horizontal de las redes sociales.

La gestión de Marcelo Ebrard Casaubón se vio marcada este año, entre otras cosas por el despertar de un interés repentino en los mexicanos en su gestión sobre todo de cara a las presiones que el gobierno estadounidense emprendió contra México, en la primera mitad del año para que el país recrudeciera sus políticas de migración y entre octubre y noviembre a causa de la violencia e inseguridad que desata el crimen organizado tanto en México como en Estados Unidos.

#CaravanaMigrante, #EbradSelfieChallenge, #ElPaso fueron algunas de las etiquetas en las que la dinámica que desataron en Twitter integró un diálogo constante de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) con la ciudadanía. Durante el primer año del Gobierno de la Cuarta Transformación, Marcelo Ebrard incrementó no sólo su participación en las redes sociales, sino que también incrementó su influencia en estas plataformas. Con más de 1 millón de seguidores, el ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México se encuentra entre los 50 líderes políticos más influyentes del mundo en esta red social, de acuerdo con Twiplomacy.

El interés por temas internacionales se elevó no sólo por los implicaciones políticas que tuvieron las diversas coyunturas que atravesó México en materia de política exterior, en la dinámica también influyó el cambio de tajo en la manera de comunicar de la Cancillería. A lo largo del año, la cercanía que Marcelo Ebrard mostró a través de sus cuentas personales de redes sociales se acercó rompió con la manera en que se había comunicado desde la Cancillería mexicana durante los sexenios pasados.

A finales de mayo pasado, cuando Donald Trump amenazó con incrementar los aranceles a México, un gesto improvisado del Secretario de Relaciones Exteriores se tradujo en una muestra de apoyo de la que participaron miles de usuarios de Twitter. A través del hashtag #EbrardSelfieChallenge, los mexicanos imitaron el autorretrato que Marcelo Ebrard había compartido minutos antes en su cuenta de Twitter, con la que informó que se encontraba en camino para iniciar negociaciones con el gobierno estadounidense.

Ebrard dio el mismo tratamiento a la información durante otras coyunturas como la invitación a Evo Morales Ayma, ex Presidente de Bolivia, a refugiarse en tierras mexicanas. En aquel episodio, Marcelo Ebrard pudo emitir un comunicado a los medios, pero prefirió dar detalles a través de su cuenta oficial de Twitter. Durante el trayecto del ex Mandatario boliviano con destino a México. El Canciller difundió una fotografía en la que aparece Evo Morales a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana sosteniendo una bandera mexicana. En cuestión de minutos la imagen se volvió viral, se convirtió en portada de medios nacionales y le dio la vuelta al mundo.

Marcelo Ebrard ha sido exitoso en generar un vínculo más cercano con la ciudadanía. Sin embargo, su gestión durante este primer año estuvo marcada por claroscuros. En entrevista con SinEmbargo, el doctor Fausto Quintana Solórzano, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que en el primer año de Gobierno presidido por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, el desempeño de la política exterior ha sido variopinto.

El especialista consideró que en el aspecto mediático la política exterior ha sido manejada por el Gobierno presidido por López Obrador de manera favorable, no sólo por la cercanía que muestra Ebrard en el entorno digital, sino por el aumento de la percepción positiva en acciones, como conceder asilo político a Evo Morales, que restituyó la calidad humanitaria de México ante el mundo. Sin embargo, el académico expuso que este tipo de acciones no tuvieron una repercusión considerable ni en lo político ni en lo económico.L

La invitación de Evo Morales ha refugiarse en el país, expuso, tiene una implicación de mayor peso en el aspecto mediático que en lo político, pero no repercutieron en mejorar las relaciones de México con Latinoamérica, sobre todo en el aspecto económico donde este primer año hubo pocos esfuerzos por reforzar las relaciones con países como Brasil y Colombia, gobernados en estos momentos por gobiernos de derecha.

“El posicionamiento ideológico de Andrés Manuel como es un personaje de izquierda, se identifica con gobiernos de izquierda, pero América latina está viviendo un momento muy difícil. Hay mucha tensión entre gobiernos de izquierda y gobiernos de derecha, en el caso de Bolsonario, de Colombia, pues tenemos economías muy importantes en la región donde no ha habido un acercamiento real ,y del otro lado, la relación que México puede tener con Cuba , Venezuela, con el apoyo moral a Bolivia, pues no se traducen estas declaraciones en vínculos comerciales y políticos muy concretos en la región”, dijo Quintana Solórzano.

LA 4T INICIÓ CON DESVENTAJAS

A unos días de que arrancara el Gobierno de López Obrador, miles de migrantes procedentes de Honduras, Guatemala y otros países organizaron multitudinarias caravanas con el fin de cruzar el territorio mexicano e ingresar a los Estados Unidos.La #CaravanaMigrante fue recibida por la Cuarta Transformación con una política de Puertas Abiertas que con el paso de los meses fue asumida cada vez con mayor cautela. De acuerdo con el doctor Quintana Solórzano, las negociaciones que México ha llevado con Estados Unidos, en particular sobre el tema migratorio han sido inequitativas pues el Gobierno mexicano ha llegado a negociar con un amplio margen de desventaja.

“En el tema migratorio el Gobierno de México empezó con una política de puertas abiertas a los migrantes pero conforme fueron creciendo las caravanas de migrantes centroamericanos, a las que se les añadieron migrantes africanos y de otras nacionalidades, el Gobierno estadounidense empezó a presionar al gobierno mexicano a través de este famoso tuit de Donald Trump, del 30 de mayo, donde amenaza a México de imponerle aranceles del cinco por ciento con un incremento si no paraba la migración que estaba entrando en ese momento por el sur de la frontera. Entonces México tuvo que cambiar su postura en materia de política exterior”.

El Canciller mexicano Marcelo Ebrard Casaubón recibió en el aeropuerto a Evo Morales Ayma, quien llegó a México el 12 de noviembre pasado como asilado político. Foto: Graciela López, Cuartoscuro

T-MEC “ARMA POLÍTICA” DE TRUMP

Aunque para el especialista, la respuesta de la Cancillería no ha sido mala, y ha sido afectada por el contexto internacional. Particularmente en el caso de Estados Unidos donde el Presidente Donald Trump tiene poco interés en reforzar las relaciones internacionales del país vecino, no solo con México, sino con el resto del mundo mientra que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadrá (T-MEC).

“El problema de este tratado (T-MEC) es que Estados Unidos está llevando a cabo un proceso electoral y el Presidente Donald Trump lo utiliza de pretexto y arma política y no se ha ratificado. Esta ratificación a nosotros nos ha costado mucho trabajo porque hay incertidumbre de qué va a pasar en términos de la negociación que ya se realizó con el Gobierno canadiense,” afirmó el especialista.

En este sentido, las redes sociales han sido un reflejo de la polarización que el magnate norteamericano ha contribuido a exaltar, sobre todo entre las comunidades de sus militantes que se organizan en Twitter en torno a un discurso racista y xenófobo.

En tanto que Trump emplea el tema migratorio como estrategia de campaña, la Cancillería ha debido responder a las presiones que el Gobierno estadounidense han intensificado en esta materia. El especialista de la UNAM consieró que a México no le ha beneficiado el contexto político de los Estados Unidos. Sin embargo, hay situaciones en el interior que tampoco contribuyen a que las negociaciones en materia migratoria sean más equitativas, entre estos señaló la insuficiente planeación y estrategia que se contempló en el Plan Nacional de Desarrollo.

“El papel del Canciller parece ser de apagafuegos es una respuesta espontánea ante problemas que no han sido previstos por el Gobierno actual. El hecho de que en materia de política exterior el Plan Nacional de Desarrollo es muy débil en materia de política exterior quiere decir que se carece de una planeación y una estrategia real en materia de las relaciones de México con el mundo”.

DIVERSIFICAR LA POLÍTICA COMERCIAL EXTERIOR
El académico considera que México requiere diversificar su política comercial exterior más allá del contexto estadounidense. Sobre todo en momentos en que las relaciones internacionales de Estados Unidos no son prioridad para el actual Presidente.

La relación entre Estados Unidos con el mundo se ha debilitado, no solamente las de Mexico. Donald Trump no es partidario del bilateralismo ni la cooperación internacional. Los europeos han estado presionados, el propio gobierno de china han estado presionados, los países de Latinoamérica, particularmente Guatemala para el beneficio de un tercer país seguro para la migración que quiere entrar al territorio

En tanto que México tendrá que lidiar con retos importantes en economía, migración, seguridad, política, y medio ambiente y para esto tendrá que intensificar esfuerzos en desarrollar una estrategia de política exterior más clara, que la que fue expuesta en el Plan Nacional de Desarrollo y destinar más recursos a organismos como el Instituto Nacional de Migración entre otras instancias.

A mitad del año, la política exterior se tornó más sombría a raíz del surgimiento de momentos de tensión que involucraron temas de seguridad. El académico mencionó que aunque Marcelo Ebrard ha logrado salir airoso en algunas de las negociaciones que encabezó este año con el Gobierno estadounidense. Se ha visto inmerso en una dinámica en donde convierten los temas de política exterior con temas nacionales que no le compete a un Canciller resolver. Es el caso de las coyunturas relacionadas con el crimen organizado y la seguridad.

“Sin embargo, Ebrard ha ido ganando mucho terreno y mucha presencia política en estos acontecimientos, que si bien, en algunos aspectos de carácter internacional y de política exterior son más bien de política interna,” concluyó el académico.