Analistas y académicos en el tema de seguridad calificaron como “insuficiente” la estrategia contra la violencia de Andrés Manuel López Obrador. Consultados por este diario digital coincidieron en que, si bien es cierto que un año es muy poco tiempo para resolver la herencia del problema estructural de la inseguridad, el desempeño de la 4T ha sido “deficiente” y no ha mostrado tener capacidades necesarias para afrontar la crisis.

Ciudad de México, 29 noviembre (SinEmbargo).- El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador llega a su primer año con un fuerte lastre: la violencia e inseguridad. El aumento en las cifras de homicidios dolosos y los múltiples eventos de alto impacto acontecidos a lo largo de once meses tienen a la oposición con una intensa crítica a las acciones, discurso y políticas adoptadas por la Cuarta Transformación (4T) para reducir los índices de violencia.

Analistas y académicos en el tema de seguridad en México calificaron como “insuficiente” la estrategia de seguridad de López Obrador. Explicaron que, si bien es cierto que un año es muy poco tiempo para resolver la herencia de un problema estructural de la inseguridad, el desempeño de la 4T ha sido “deficiente” y no ha mostrado tener capacidades necesarias para afrontar la crisis.

Y es que, para los especialistas, a la fecha no se percibe una política criminal clara para combatir a la delincuencia organizada; en cambio, ven en el Gobierno cierta “arrogancia” y negación para reconocer que se han cometido serios errores en el camino y que es necesario corregir la estrategia.

Las cifras de violencia no son para menos: de diciembre de 2018 a octubre de 2019, al menos 31 mil 632 personas han sido asesinadas a lo largo y ancho del país. De estas, 11 mil 484 homicidios fueron perpetrados con armas de fuego.

De diciembre de 2018 a octubre de 2019, al menos 31 mil 632 personas han sido asesinadas a lo largo y ancho del país. Foto: Juan Carlos Cruz, Cuartoscuro.

En el mismo periodo, 1 mil 564 personas fueron secuestras y al menos 7 mil 915 fueron víctimas del delito de extorsión.

Tan sólo de enero a octubre de 2019, al menos 3 mil 118 mujeres sido asesinadas en México un alza de 3.10 por ciento, con respecto al año anterior.

Además, en los primeros once meses se pueden enumerar cuando menos 16 eventos de alto impacto que han conmocionado y generado mayor reproche a las autoridades: la reciente masacre de nueve integrantes de la familia LeBarón; el fallido Operativo en Culiacán; la emboscada y asesinato a policías en Michoacán; la masacre en Minatitlán; así como matanzas en bares de Coatzacoalcos en Veracruz, Guanajuato y Guerrero, por citar algunos.

POLÍTICA INSUFICIENTE

Especialistas en seguridad coincidieron en calificar al Gobierno como ineficaz en la contención y disminución de los índices de violencia.

Daniel Vázquez Valencia, doctor en Ciencias Sociales e investigador de la Universidad Autónoma de México (UNAM), explicó que ha sido insuficiente en cuanto a la aplicación de una política de seguridad.

“Obviamente no esperamos que el problema de inseguridad en México se resuelva en un año, eso es imposible, nadie esperaría semejante cosa porque el problema es estructural, tendría que tratarse de forma integral; no esperábamos que en un año se resolviera, pero sí se esperaría que este año,[…] hubiera una proyección más clara de cuál de cual la policita de seguridad, las posibilidades y límites de esa política y eso es lo que podemos adjetivar como insuficiente”, explicó el académico.

Erubiel Tirado Cervantes, coordinador del Programa de Seguridad Nacional y Democracia en México de la Universidad Iberoamericana, calificó como un fracaso e indolencia militarizada el primer año del sexenio de AMLO. “México es un país donde se asesina casi un centenar de personas día con día”, destacó.

El especialista recordó que, en este año, la tasa de víctimas mortales –24.8 homicidios por cada cien mil habitantes – ya superó a la tasa registrada en el 2011 – 24.0 por cada cien mil habitantes– , el año más cruento de la llamada Guerra contra el Narcotráfico, del ex Presidente panista Felipe Calderón.

La inseguridad es uno de los temas más reclamados a la administración de López Obrador. Foto: Omar Martínez, Cuartoscuro.

“La dimensión del primer año de AMLO en materia de seguridad, en cuanto a la comisión de homicidios, es dramático si se tiene en cuenta que, a nivel regional o continental, según datos de la ONU en su informe global establece que la tasa (por cada cien mil habitantes) en América es de 17.2; en África, 12.8; Asia, 2.3; Europa, 3.0”, dijo.

Guadalupe Correa-Cabrera, profesora asociada en la Universidad de George Mason en Virginia, Estados Unidos, consideró que el primer año hay deficiencias en las políticas y acciones para combatir al crimen.

La especialista coincidió en que, si bien un año es poco para evaluar, sí resaltó que en estos meses se han cometido serios desaciertos y errores por parte de la administración morenista, tal fue el caso del Operativo en Culiacán.

Correa-Cabrera puso énfasis también en que si bien hay desaciertos hay fallas: falta de coordinación y comunicación en la estrategia del actual Gobierno federal, tampoco se puede atender desde las opciones que da la oposición, y tampoco se puede considerar que su desempeño ha sido catastrófico. “No es el acabóse, hay voluntad”, reonoció.

En tanto, Ricardo Ravelo insistió que el arranque de sexenio de López Obrador es uno de los inicios de Gobierno más caóticos que se recuerde en los últimos 20 años y lo resumió como un año de “atrofía institucional”.

“Hay una falta de experiencia del Gobierno para enfrentar los problemas medulares del país, y una falta de estrategia integral para acometer al crimen organizado”, dijo Ravelo.

Los analistas reiteraron en que no hay una estrategia clara y consolidada que permita eliminar la violencia, y reprocharon que el Gobierno haya reducido su política a querer combatir el crimen sólo desde el la perspectiva social.

Erubiel Tirado dijo que lo que se percibe de la administración de AMLO, más que una estrategia de seguridad, “se puede hablar más bien de un conjunto de medidas “macro” que, bajo la consigna de diferenciarse del pasado inmediato, por un lado, se pretende “integral” en términos de prevención y de atención a víctima. Por otro lado, apuesta en forma predominante por un cuerpo de seguridad omnipresente y militarizado, como lo es la Guardia Nacional”.

Para el especialista es necesario que se concrete una “estrategia real de seguridad, consensuada y con base en metas y objetivos claros, y mesurables. No con base en percepciones ni márgenes de discrecionalidad por parte del Gobierno”.

LA MACROCRIMINALIDAD

Daniel Vázquez y Ricardo Ravelo explicaron que uno de los temas pendientes y urgentes es desmantelar la corrupción, y rescatar los lugares en donde el crimen organizado ha filtrado policías, funcionarios y empresarios.

“Es importante echar andar la estrategia de seguridad con los recursos que tiene el Estado; hay zonas del país donde tenemos varios de estado, vacíos de poder, son territorios que tiene tomado el crimen organizado, donde incluso la misma estructura de seguridad, los policías no responden a los intereses de la sociedad sino a los criminales, entonces antes que nada tienen que rescatar esos territorios”, dijo Ricardo Ravelo.

Daniel Vázquez coincidió en ello al decir que uno de los graves problemas que tiene el país, son las redes de macro-criminalidad.

“Lo que nosotros tendríamos que estar pensando en México con el problema que tenemos de narcotráfico en general y de redes de macro-criminalidad, tendríamos que pensar cómo vamos a desmantelar esas redes para desmantelarlas, y el primer paso para desmantelar esas redes es descapturar al Estado”.

Las redes de macro-criminalidad, ha explicado, tienen tres estructuras: la financiera, la criminal y la política.

Ricardo Ravelo comentó que si Andrés Manuel López Obrador realmente quisiera atacarla violencia debería de empezar por combatir a la corrupción; quitarles el dinero a los grupos mafiosos; proceder y procesar a políticos y empresarios que están vinculados al crimen organizado. y desmantelar toda la estructura política que gobierna en México.

“Procesar a la clase política y empresarial vinculada al crimen organizado, y empezar a sanear las instituciones y cortar todos los vínculos con el crimen organizado porque de ahí parte toda esta problemática. La falta de resultados en la calle es producto de la corrupción institucional y si esto no se corrige, no se corregirá lo de afuera”, advirtió.