Washington, 23 Ago (Notimex).- Un sismo de 5.8 grados Richter desató hoy aquí escenas de nerviosismo y pánico, evacuaciones de oficinas y edificios públicos, así como problemas en la telefonía similares a los ocurridos durante los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El sismo, cuyo epicentro se situó en el estado de Virginia en la costa este de Estados Unidos, provocó la evacuación del Pentágono, el establecimiento de un perímetro de seguridad alrededor de la Casa Blanca, el cierre de aeropuertos y el desquiciamiento del sistema de transporte.
El presidente estadunidense Barack Obama, quien se encontraba jugando golf en la exclusiva zona de Martha’s Vineyard al momento del sismo, fue mantenido informado de la situación.
La onda sísmica se resintió a lo largo de la costa este en los estados de Virginia, Maryland, Nueva York, Nueva Hampshire y Carolina del Norte, así como en el medio oeste, en Ohio y Michigan.
En la capital estadunidenses, miles de trabajadores abandonaron sus oficinas de manera voluntaria o fueron evacuados, mientras que la movilización de ambulancias y patrullas generó incertidumbre entre los capitalinos.
“Tengo 30 años de residente en Washington y nunca había sentido algo así”, comentó Gonzalo, un trabajador salvadoreño del Edificio Nacional de Prensa.
Aunque técnicamente no se interrumpieron las telecomunicaciones en la capital, la saturación de llamadas bloqueó durante más de una hora la telefonía celular.
Hasta el momento, los reportes preliminares señalan que no se produjeros víctimas humanas tras el sismo y sólo hubo algunos edificios dañados en esta capital.
Alrededor de una hora después de la primera onda sísmica, algunos edificios de esta capital permitieron el regreso de trabajadores, aunque cientos de personas permanecías en las calles.
Al menos una planta nuclear en Virginia, cercana al epicentro del movimiento telúrico, fue cerrada temporalmente.
El sismo causó además el cierre momentáneo de algunos de los principales aeropuertos de la zona, algunos de los cuales normalizaron sus operaciones menos de una hora después.
Se reportaron retrasos en salidas y llegadas de vuelos en los aeropuertos JFK y Newark, que atienden a la ciudad de Nueva York, así como en los puertos aéreos de las ciudades de Washington y Filadelfia.
No obstante, unos 30 minutos después del movimiento telúrico, autoridades de JFK y de Newark anunciaron que sus operaciones se habían normalizado.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, expresó por su parte que la ciudad no había sufrido daños estructurales a consecuencia del sismo, en tanto que autoridades meteorológicas descartaron la posibilidad de un tsunami.
El Servicio Sismológico de Estados Unidos advirtió la posibilidad de réplicas en las próximas horas.




