El peso cerró la última sesión del trimestre con una apreciación de 0.67 por ciento y en ventanillas de Inbursa se coloca en los 23.70 pesos por cada billete verde.

Al cierre de junio, el peso mostró un retroceso de 3.30 por ciento; el tipo de cambio tuvo un máximo de 23.2010 y un mínimo de 21.9560 pesos por dólar.

Ciudad de México, 30 de junio (SinEmbargo).-  El segundo trimestre de 2020, el del Gran Confinamiento en México, el peso se apreció más del 3 por ciento, pese a las medidas de distanciamiento social que llevaron al cierre de industrias consideradas no esenciales desde el primer día de abril y hasta el 1 de junio.

Tras 70 días de Jornada de Sana Distancia a nivel nacional, el 1 de junio comenzó la transición escalonada y regionalizada a la denominada “nueva normalidad” para reactivar la economía. Esta etapa se basó en un semáforo con niveles de riesgo que el Gobierno federal informará a gobiernos estatales cada semana.

Desde el último día del trimestre anterior, cuando el tipo de cambio cerró en 23.7980 pesos por dólar, la moneda nacional se apreció 3.53 por ciento, hasta los 22.9570 pesos por dólar de este martes. De abril a junio el tipo de cambio tocó un máximo de 25.3060 pesos por dólar, el 24 de abril; y un mínimo de 21.4950 el 5 de junio.

El peso cerró la última sesión del 2T2020 con una apreciación de 0.67 por ciento, equivalente a 0.15 centavos. El dólar se vende en ventanillas de Inbursa se coloca en los 23.70 pesos por cada billete verde. A lo largo de la sesión el Banco de Méxcio observó que el tipo de cambio varió desde un máximo de 23.1970 y hasta un mínimo de 22.9480 pesos por dólar.

Al cierre de junio, el peso mostró un retroceso de 3.30 por ciento frente al dólar, en los 30 días del mes perdió 0.73 centavos. Tuvo un máximo de 23.2010 pesos por dólar y un mínimo de 21.9560 pesos.

Pese al alza recuperada por el peso, el dólar mostró en la sesión un avance generalizado como resultado de un incremento de la aversión al riesgo en los mercados financieros globales.

“El avance del dólar está relacionado con la tasa de crecimiento de nuevos casos de coronavirus, particularmente en Estados Unidos, donde varios estados han frenado su proceso de reapertura”, destacó Gabriela Siller, analista de Banco Base. En Australia se volvieron a establecer medidas de confinamiento en suburbios de la ciudad de Melbourne.

Ayer, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que a seis meses del inicio del seguimiento a la pandemia de la COVID-19 “lo peor está por venir”. Además puntualizó que la mitad de las muertes actualmente ocurren en el continente americano.

Otro factor que modificó las cotizaciones fue la aprobación por el poder legislativo de Hong Kong de la ley de seguridad nacional creada desde China para la región. El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, reaccionó a la medida y aseguró que eleva el riesgo de que se transfiera tecnología clave a China. Además anunció la suspensión del tratamiento comercial preferencial a Hong Kong en algunos rubros.

El ministro de Exterior de China contestó a las medidas estadounidenses y aseguró que esto equivale a interferir en sus asuntos. “Las tensiones entre ambos países reducen la probabilidad de que el acuerdo comercial ‘fase uno’ muestre progreso en los próximos meses”, adelantó Siller.

Al cierre de junio, los resultados de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) de mayo mostró que la población desocupada disminuyó en 0.2 millones de personas para situarse en un total de 1.9 millones de personas que buscan trabajo y no logran encontrarlo. Con lo que la tasa de desocupación en mayo se ubicó en 4.2 por ciento, mostrando una disminución de 0.5 puntos porcentuales con respecto a la de abril.

Por otro lado, la tasa de subocupación, es decir las personas que tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo, aumentó 4.5 puntos porcentuales en mayo para ubicarse en 29.9 por ciento, subiendo por segundo mes consecutivo.