El Brent y el WTI anotaron una contracción semestral de 35.74 y 37.65 por ciento. La mezcla mexicana se contrajo 38.94 por ciento.

Aún existen muchos riesgos, entre los que se encuentran el incremento en el número de casos de coronavirus, donde preocupa que se vuelvan a dar medidas de confinamiento que afecten a la economía.

Ciudad de México, 30 de junio (SinEmbargo).- El segundo trimestre de 2020, en medio del final de la disputa por los petroprecios entre Rusia y Arabia Saudita; el Gran Confinamiento que llevó al cierre de industrias consideradas no esenciales; y el mayor recorte de la producción petrolera de los Organización de Países Petroleros de Petróleo y sus aliados (OPEP+); la mezcla mexicana de petróleo ganó más del 200 por ciento, el Brent 81 por ciento y el petróleo intermedio de Texas (WTI) un 92 por ciento.

La información que Petróleos Mexicanos (Pemex) entregó ubicó el último día de junio el precio del barril en 34.28 dólares. El dato significó un aumento trimestral de 218.50 por ciento, equivalente a 23.52 pesos desde los 10.76 dólares que costaba el 31 de marzo. A nivel mensual significó un alza del 14.76 por ciento (4.41 dólares más).

Sin embargo, a nivel semestral, observó una contracción del 38.94 por ciento, es decir, desde el último día de 2019 perdió 21.86 dólares de cotización el crudo mexicano.

En la jornada el barril de petróleo mexicano se depreció 0.67 por ciento, 0.23 centavos menos que los 34.51 dólares del lunes, pero manteniéndose por encima del piso de los 34 dólares.

Las ganancias del WTI, Brent y la mezcla mexicana se dieron luego de mostrar amplias contracciones durante el primer trimestre del año que llevaron al precio a mínimos históricos el 20 de abril: el WTI a tocar -40.32; el Brent 15.98 y la mezcla a -2.37 dólares.

Ambas mezclas anotaron una contracción semestral de 35.74 y 37.65 por ciento.

El Brent aumentó en 80.96 por ciento el trimestre y cerró cotizando en 41.15 dólares por barril, un crecimiento mensual de 16.47 por ciento.

En esa jornada el WTI cerró el trimestre, cotizando en 39.24 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 91.60 por ciento. Anotó un alza mensual de  un aumento mensual de 10.57 por ciento.

Los aumentos en los petroprecios estuvieron apoyados, principalmente, por el acuerdo histórico entre la OPEP+ que llegó a la decisión de  contraer de forma conjunta la producción petrolera en 9.7 millones de barriles diarios (mbd).

Antes del acuerdo, durante el primer trimestre de 2020, Rusia y Arabia Saudita se encontraban inmersos en una guerra de precios y produciendo muy cerca de sus máximos históricos ante disputas sobre la producción petrolera global. Esto, llevó al presidente de Estados Unidos a comprometerse a buscar una reducción de producción conjunta.

“Durante el segundo trimestre se observó una mejor expectativa en la demanda ante los estímulos fiscales y monetarios, así como el proceso de reapertura económica”, recordó la analista Gabriela Siller, de Banco Base.

La demanda implícita total por energéticos, que incluyen gasolina, diésel, combustible para avión, entre otros; aumentó a 18.34 mbd. “Si bien, esto equivale a una recuperación en la demanda de casi el 33 por ciento, aún se encuentra 16 por ciento por debajo de la demanda previa al cierre de las actividades económicas”, dijo Siller.

“La demanda implícita aún sigue muy por debajo de su promedio móvil de 5 años, ante la amplia contracción que se observó durante el primer trimestre del año. Llevando a la demanda implícita por energéticos totales a tocar un mínimo en registro de 13.79 mbd. Esto quiere decir que, en el periodo de 3 semanas, se destruyó el crecimiento que tuvo la demanda en 30 años ante la crisis sanitaria”, continuó la analista.

Pese al aumento de la demanda y la contracción histórica en la producción en el segundo trimestre del año, los inventarios estadounidenses alcanzaron un nuevo máximo histórico de 540.72 millones de barriles.

El mercado espera que el precio del WTI continúe cotizando alrededor de los 40 dólares por barril.