La representación sindical de más de 100 mil trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) está en disputa entre grupos de disidentes, mientras el STPRM, Carlos Romero Deschamps, se encuentra bajo la mira judicial.

Ciudad de México, 30 de septiembre (SinEmbargo).- Integrantes del Movimiento Nacional de Transformación Petrolera (MNTP) protestaron al exterior de Palacio Nacional para exigir transparencia en el proceso de elección de líderes sindicales.

Con mantas y consignas, los sindicalistas solicitaron una audiencia con el Presidente Andrés Manuel López Obrador para que intervenga en el proceso de elección sindical de los petroleros.

Denunciaron que mientras los “charros sindicales” permanezcan al interior del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (SNTPRM), no se podrán efectuar elecciones democráticas ni en equidad.

“La Cuarta Transformación no va a entrar porque los charros se van a querer imponer, como lo han estado haciendo”, denunció María de Lourdes Cruz, una de las lideresas del movimiento.

Señaló que sus compañeros de movimiento han sufrido de acoso y aislamiento laborar por parte del SNTPRM, por lo que exigió un alto a la represión sindical.

Cruz señaló que tras protestar frente a Palacio Nacional, se trasladarán a las oficinas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y a la Dirección General del Registro de Asociaciones, para protestar y clausurar simbólicamente las instalaciones.

Agregó que exigirán la renuncia de Lucio Galileo Lastra Marín, titular de la Dirección General del Registro de Asociaciones, ya que, señalaron, está entorpeciendo las instituciones.

A la par, respaldaron la labor de la titular de la STPS, Luisa María Alcalde Luján, y se dijeron dispuestos a ayudar en la transformación petrolera.

Cruz también solicitó que una parte de los puestos para la construcción de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, sean designados a petroleros despedidos o jubilados.

EL SINDICATO EN DISPUTA

La representación sindical de más de 100 mil trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) está en disputa entre grupos de disidentes, mientras el STPRM, Carlos Romero Deschamps, se encuentra bajo la mira judicial.

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) denunció ante la Fiscalía General de la República (FGR) al líder sindical y a seis familiares (esposa, hijos, nuera y sobrinas) por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Pero el Juzgado Décimo Cuarto de Distrito en el Estado de México le otorgó un amparo contra cualquier posible orden de aprehensión.

Romero Deschamps fue reelegido por quinta vez en diciembre de 2017 -un año antes de concluida su gestión- para el periodo 2019-2024 como Secretario General del STPRM, cargo que ha ostentado desde 1993 no exento de señalamientos desde el Pemexgate.

Como candidatos a ese cargo figuran Sergio Morales Quintana del Frente Nacional Petrolero, quien desde febrero interpuso una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra de Romero Deschamps por administración fraudulenta, y esta semana fue votado en una convención extraordinaria celebrada solo en la Ciudad de México para sustituirlo en la dirigencia, la cual fue cuestionada por su ilegalidad.

También está María de Lourdes Díaz Cruz, conocida como “Lula”, del Movimiento Nacional de Transformación Petrolera (MNTP), trabajadora de la sección 35 en Tula rescindida en 1993, quien ha señalado al sustituto de “La Quina” de huachicoleo.

La Secretaría General del STPRM es buscada de igual forma por Miguel Arturo Flores de Petroleros Activos en Evolución (PEA) y por Mario Rubicel Ross García de la Coalición Petrolera Independiente, quien fue mencionado en la conferencia matutina del Presidente Andrés Manuel López Obrador porque pide la toma de nota a la Secretaría del Trabajo al asegurar que es dirigente del sindicato desde el 16 de diciembre de 2018, cuando en Convención Nacional los delegados de 32 de las 36 secciones votaron a su favor.

-Con información de Dulce Olvera.