En el encuentro del martes, el moderador Chris Wallace tuvo dificultades para mantener el control del debate —el cual duró 90 minutos y se realizó en Cleveland— debido a las frecuentes interrupciones, principalmente de Trump.

–Con información de Associated Press

Ciudad de México, 30 de septiembre (SinEmbargo/AP).– Joe Biden ganó en el caos. Eso es lo que reflejan tres encuestas. El desordenado debate del martes no dejó satisfechos a los votantes pero hay sólidos resultados para el demócrata.

CNN descubrió que Biden ganó el debate, con un un 60 por ciento y un 28 por ciento para Trump, mientras que CBS News y Data for Progress encontraron datos mucho más apretados de siete y 12 puntos de diferencia para Biden.

El resultado fue así:

• CNN
60 por ciento para Biden
28 por ciento para Trump

• CBS
47 por ciento para Biden
40 por ciento para Trump

• Data for Progress
51 por ciento Biden
39 por ciento Trump

“Las muestras de encuestas de reacción instantánea pueden estar bastante sesgadas”, alerta, sin embargo, The New York Times. “A menudo, está mirando a los encuestados en tres pasos: aceptan realizar una encuesta antes de un debate; aceptan realizar una encuesta después de ver un debate; en realidad siguen y participan en la encuesta después del debate. También son personas que han visto un debate, que no son representativas del electorado en general”.

DESPUÉS DEL CAOS

La Comisión de Debates Presidenciales de Estados Unidos pronto adoptará cambios en su formato para evitar que se repita otro desastroso encuentro entre el Presidente Donald Trump y el demócrata Joe Biden.

La comisión indicó el miércoles que este primer debate “dejó en claro que se debe agregar una estructura adicional al formato de los debates restantes para asegurar una discusión más ordenada de los temas”.

Una posibilidad que se está discutiendo es darle al moderador la capacidad de cerrar el micrófono de uno de los participantes mientras su oponente está hablando, según una persona familiarizada con las deliberaciones pero que no estaba autorizada para discutir el asunto públicamente y habló con la condición del anonimato.

El próximo debate presidencial será el 15 de octubre en Miami.

En el encuentro del martes, el moderador Chris Wallace tuvo dificultades para mantener el control del debate —el cual duró 90 minutos y se realizó en Cleveland— debido a las frecuentes interrupciones, principalmente de Trump.

Wallace, de Fox News, pidió un debate más ordenado, y en un momento mirando a Trump, dijo: “El país estaría mejor servido si permitiéramos que ambas personas hablen con menos interrupciones. Le estoy pidiendo, señor, que lo haga”.

“Pídeselo a él también”, respondió el Presidente.

“Bueno, francamente, usted ha interrumpido más que él”, dijo Wallace.

El miércoles, Biden calificó el encuentro como “una vergüenza nacional”.

A pesar de algunas sugerencias de que se cancelen los dos últimos encuentros, ambas campañas dijeron que sus candidatos asistirán.

CAOS, CAOS

“Caos, interrupciones, ataques personales e insultos”, indicó el director de un periódico chino sobre el debate presidencial de Estados Unidos. Un homólogo australiano dijo que el debate estuvo “plagado” del “rencor que envuelve a Estados Unidos”. El primer ministro danés lamentó las peleas y las interrupciones expuestas.

El primer debate que enfrentó al Presidente republicano Donald Trump con el aspirante demócrata Joe Biden no precisamente ejemplo de oratoria política a los ojos de muchos en el extranjero.

Sin embargo, el interés fue alto por su posible impacto en lo que puede ser la elección más importante de Estados Unidos en años, ahora a poco más de un mes de distancia.

Los observadores en todo el mundo, desde Asia y Australia hasta Europa y África temían un posible impacto en sus mercados financieros y las monedas, pero la reacción fue moderada en general.

“Los mercados se han mantenido tranquilos, ya que no surgieron sorpresas políticas del debate”, dijo Jeffrey Halley, analista de mercado senior de Oanda. “El debate no moverá la aguja del liderazgo demócrata en las encuestas nacionales”, agregó.

La mayor preocupación es qué tan apretada podría ser la contienda de noviembre y si un retraso en los resultados de las elecciones podría resultar perjudicial, opinó Stephen Innes de AxiCorp.

“Una elección estadounidense altamente polarizada y posiblemente impugnada legalmente está a la vuelta de la esquina”, comentó Innes. “Dado que es probable que haya muchos votos por correo y que sean cuestionados, existe la posibilidad de que aún no sepamos el resultado para el día de la toma de poder, con el caos constitucional resultante”.

Muchos habitantes de Europa y África se despertaron leyendo o escuchando las noticias sobre el enfrentamiento cacofónico de la noche anterior.

“Los comentarios que he visto de varios medios europeos son básicamente: ‘Estoy feliz de no ser un votante estadounidense este año’. Es un desastre”, afirmó Jussi Hanhimaki, profesor finlandés-suizo de Historia Internacional en el Graduate Institute de Ginebra.

“Todo eso es extremadamente perturbador para muchos europeos, que en general pensarían que Estados Unidos sería un símbolo de la democracia… Siempre ha habido un ganador y un traspaso pacífico del poder”, señaló.