La pandemia mantuvo la demanda por debajo de sus niveles típicos, sobre todo por el aumento en el número de casos de coronavirus a nivel mundial, lo que orilló a cierres parciales en algunos países que se traducirá en una reducción en la demanda por combustibles.

Los signos positivos fueron los datos económicos mejorados en el sector de la manufactura a nivel mundial y la llegada de los huracanes Marco, Laura y Sally.

Ciudad de México, 30 de septiembre (SinEmbargo).- Los precios de las principales mezclas de petróleo cerraron el trimestre con resultados mixtos. Los precios de los hidrocarburos han cotizado entre altas y bajas en un margen corto, debido a que el mercado petrolero aún percibe riesgos a la baja principalmente relacionados con el aumento de los contagios de la COVID-19.

Se observó un aumento en el nerviosismo por la demanda petrolera, principalmente durante septiembre, por el final de la temporada de verano en el hemisferio norte, con lo que da fin la temporada de mantenimiento de las refinerías en Estados Unidos.

La mezcla mexicana de petróleo cerró septiembre en los 37.12 dólares por barril, un alza diaria de 0.03 por ciento, equivalente a 1 centavo. A lo largo del mes descendió 9.13 por ciento, lo que significó una depreciación de 3.73 dólares desde la última cotización de agosto, cuando se vendió en 40.85 dólares.

A lo largo del tercer trimestre de 2020, el crudo mexicano se apreció 8.28 por ciento, equivalente a 2.84 dólares más por barril.

El precio del Brent mostró una contracción trimestral de 0.49 por ciento, hasta los 40.95 dólares por barril. Aunque en septiembre el crudo del Mar del norte tuvo una contracción de 9.56 por ciento.

El WTI finalizó el trimestre cotizando en 39.98 dólares por barril, un aumento de 1.81 por ciento y cerró septiembre con una contracción de 6.17 por ciento.

La pandemia mantuvo la demanda de petróleo por debajo de sus niveles típicos y el mercado espera que en adelante la demanda se reduzca aún más, sobre todo por el aumento en el número de casos de coronavirus a nivel mundial, lo que orilló a cierres parciales en algunos países, que impiden la salida a restaurantes o centros nocturnos y por consiguiente una reducción en la demanda por combustibles.

Al nerviosismo por el aumento del crudo en el mercado se sumó que Arabia Saudita recortó sus precios de petróleo para Asia y Estados Unidos para el mes de octubre. El reino prevé una menor demanda para dichos meses, pues la Administración General de Aduanas de la República Popular China, publicó que las importaciones de petróleo se mantuvieron bajas.

También, el final de los recortes de producción de los socios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) llegó en agosto. Con el aumento en los inventarios petroleros y la frágil demanda el mercado teme una acumulación desmedida.

Además se sima un aumento en la producción de petróleo de Libia, que se estima en 550 mil barriles diarios más hacia el cierre del año. Rusia dio a conocer también que produciendo por encima de su cuota, 9.93 millones de barriles diarios, cuando su objetivo es de 8.99 millones de barriles diarios.

Los signos positivos que presionaron las alzas en el crudo se dieron por datos económicos positivos como los de manufactura a nivel mundial, que ya se encuentran por encima del umbral de expansión de 50 unidades.

La llegada de los huracanes Marco, Laura y Sally llevaron al cierre parcial de la producción de petróleo en el Golfo de México.